Afgano – Lebrel o Galgo, conoce la raza, consejos

Conocido en España como galgo su origen es sitúa probablemente en Afganistán y se sospecha que llego allí proveniente de la actual Irán, es en la zona de Asía donde presenta un pelaje más visible debido a la climatología con la que convive.

Es un perro que necesita cuidados muy especiales debido a su pelo largo y vistoso.

El Galgo es originariamente un perro de caza, por su constitución física y su morfología puede alcanzar una gran velocidad, por ello en algunas culturas se le utiliza para la participación en carreras.

a.jpg

Es un perro que, a diferencia de la mayoría de razas, posee una vista excepcional.

El Lebrel no destaca por su visible sociabilidad con los humanos, lo cual puede hacernos creer que no está a gusto con nosotros. Todo lo contrario, aunque es un perro poco afectuoso e independiente, si le gusta convivir con humanos y no le gustará estar solo. Un galgo no es un perro faldero aunque si fiel y noble.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Lebrel Afgano es un perro muy independiente, un poco desconfiado y distante. Aprecia la compañía de los dueños y no tolera bien la soledad, es leal y afectuoso, pero no suele demostrar abiertamente afecto hacia la gente.

El afgano no es la mejor mascota para familias con niños pequeños, ya que debido a su personalidad sensible, no tolera bien que se le moleste, pudiendo dar lugar a agresiones puntuales, debido a la ansiedad y al estrés provocado.  Sin embargo, puede llevarse muy bien con niños más grandes (10 años o más) que sean considerados con las mascotas.

Toda esta independencia hace que el Galgo Afgano sea una raza especial y no una mascota normal y corriente. Esto no quiere decir que no sean buenos compañeros para el propietario que no esté pensando en presentarlos en los certámenes de belleza, lo único que significa es que no son, necesariamente, el tipo de perro que encaja en todos los hogares.

Para apreciar a estos perros es esencial comprenderles. Es necesario pensar como un Galgo Afgano para poder ver el mundo como lo ven ellos. No son perros falderos, son amigos con un fuerte compromiso.

Tienen también mucha fuerza y arrojo. Durante mucho tiempo fue considerado como un perro poco obediente y difícil de entrenar, pero con la evolución de los métodos de adiestramiento de perros se ha visto que el lebrel afgano puede ser entrenado con facilidad si es tratado de buena manera.

Los mejores métodos para entrenar a este perro son los métodos de adiestramiento en positivo, como el adiestramiento con clicker.

A pesar de que el Galgo Afgano es una muy inteligente, esta inteligencia no se muestra con el aprendizaje de trucos ni con ninguna forma de adiestramiento. Los Galgos Afganos son autodidactas, lo que quiere decir que no suelen copiar el comportamiento de otros perros, sino que crean el suyo propio.

Cuidados y Salud:

El mantenimiento del pelo del Lebrel Afgano es exigente, necesita tres sesiones de cepillado a la semana y un baño mensual.

El cuidado del pelaje requiere más tiempo que para otras razas. Es necesario bañar al afgano con mayor regularidad que a otros perros y el cepillado frecuente es obligatorio. Algunos expertos recomiendan cepillar el manto del lebrel afgano solamente cuando se baña al perro porque el pelo húmedo se daña menos con el cepillado. Esto puede ser un problema, ya que el afgano pierde pelo de forma regular. De ser posible, un peluquero canino debería hacerse cargo del cuidado del pelo de este lebrel. La frecuencia de los baños no es tan importante si el perro es una mascota, pero puede ser de gran importancia si el perro es de exposición. En cualquiera de los casos, debe tomarse en cuenta la salud del perro antes que la estética.

El Afgano se adapta bien a vivir en el interior del hogar siempre y cuando se le saque a pasear, como mínimo, una hora. También es un perro que necesita mucho tiempo de vida social, sino se puede volver reservado e introvertido.

Aunque el lebrel afgano puede vivir tanto adentro como afuera de la casa, se sentirá mucho mejor si se le permite dormir adentro, junto con los suyos. A pesar de esto, la raza necesita mucho ejercicio y no se adapta a vivir en un departamento.

Es necesario contar con un jardín grande y cerrado para permitirle al afgano correr todo lo que necesita.

El lebrel afgano es, normalmente, un perro resistente a enfermedades hereditarias. Al ser una raza de perros cazadores muy antiguos, la selección ha jugado un papel muy importante al reducir los problemas genéticos de esta raza. A pesar de ello hay algunos problemas que pueden afectarlos: malformación de la articulación del codo, displasia de cadera o entropión.

Es muy sensible a los preparados químicos (antiparasitarios externos), a la anestesia, a los tranquilizantes y a la cortisona.

En este enlace encontrarás accesorios para tu Lebrel Afgano, des de antiparasitarios naturales y químicos a camas y otros productos de descanso.

Historia:

El origen del galgo afgano es antiquísimo, con los primeros registros aproximadamente en el año 1000 a. C., en la zona donde se encuentra actualmente Afganistán. Fue utilizado como perro de caza.

La antigüedad de esta raza aún no ha sido corroborada por nadie, pero los primeros registros datan del siglo XIX, lo cual no significa que no existieran antes, sino que los nómadas afganos no dejaban constancia de la raza por escrito. La primera ilustración hecha de un lebrel afgano es del año 1813. Esta raza llegó a Inglaterra en 1920 y no tardó en triunfar, siendo reconocida por el club británico Kennel sólo seis años después.

En el año 1880, cuando finalizó la guerra entre afganos y británicos, los oficiales del ejército británico se llevaron a casa algunos de estos canes, cuyas características como perros de caza en las duras condiciones de las montañas afganas, habían llamado su atención.

En Europa, el galgo afgano ha mantenido su actividad natural como perro pastor y de caza, tarea que ya hacía en su tierra de origen. También, gracias a su elegante aspecto, agilidad y velocidad, se ha convertido en perro de compañía y de carreras.

En un principio, el lebrel afgano era empleado para perseguir presas de todo tipo, que se encontraban en las montañas de Afganistán, tales como liebres, zorros, gacelas, chacales, lobos, venados, e incluso, leopardos.

Otra función del lebrel afgano era la vigilancia de los campamentos de las tribus nómadas y el ganado, funciones que, junto con las relacionadas con la caza, dieron a esta raza una popularidad enorme entre los nómadas de Afganistán (incluso reservaban un día de festividad dedicada al lebrel afgano, en el que los engalanaban con collares de flores).

Se ha intentado utilizar la raza en Europa para carreras de galgos, pero nunca se ha conseguido. El problema viene dado por el hecho de que los lebreles afganos son demasiado inteligentes para este tipo de carreras, y no persiguen a la liebre mecánica como lo haría un galgo cualquiera, sino que planifica una verdadera estrategia de caza para capturar a la liebre: atraviesan el área central de la pista de carreras y se lanzan sobre ellas cuando al girar el peluche se acerca hacia el lebrel afgano.

Apariencia General

Para los machos, la altura a la cruz se encuentra entre 68 y 74 centímetros. Para las hembras, la altura a la cruz se encuentra entre 63 y 69 centímetros.

El estándar de la Federación Cinológica Internacional no especifica un peso para esta raza, pero los afganos suelen pesar entre 26 y 34 kilogramos.

Su principal característica física es el pelo largo, además de su cabeza larga y su cola terminada en anillo.

El pelaje es largo y muy fino en gran parte del cuerpo, formando un mechón distintivo desde la frente hasta la parte posterior de la cabeza. Es corto en la cara y desde los hombros hasta la parte posterior del dorso. Se admiten todos los colores para esta raza de perros.

El lebrel afgano es un perro fuerte y ligero, de apariencia sólida y noble. Alto y elegante, noble y valiente, inteligente y leal, el afgano es un perro majestuoso. Incluso ha habido quien lo ha descrito como “el rey de los perros”.

La cabeza refinada de este lebrel es alargada, aunque no muy delgada, y guarda una buena proporción con el cuerpo. Aloja unos ojos casi triangulares de expresión majestuosa y distante. A los costados de la cabeza, y bien atrás, se sitúan las orejas cubiertas de pelo largo y sedoso, que contribuyen a la apariencia elegante y noble de este perro. Un cuello largo y fuerte sostiene el porte majestuoso de la cabeza del afgano.

El hocico alargado del lebrel afgano tiene poderosas mandíbulas cuyos dientes cierran en tijera. Gracias a esta poderosa mordida, el afgano es uno de los mejores perros cazadores del mundo.

El cuerpo fuerte y poderoso del lebrel afgano presenta una espalda recta y de longitud moderada. El lomo recto y relativamente corto, se continúa con una grupa ligeramente caída. Los huesos de la cadera muy prominentes, están bien separados entre sí. El pecho profundo de este lebrel presenta costillas moderadamente arqueadas.

La cola del lebrel afgano es típica de la raza. Es de inserción baja y forma un anillo distintivo en su extremo. Además está cubierta de pelos que le dan la apariencia de una pluma delgada.

En razas de perros grandes como este es muy importante un aporte extra para reforzar los cartílagos ya que tienen tendencia a desgastarse más que otras razas, Hyaloral es un producto en cómodos comprimidos masticables que le ayudará a proteger su cuerpo contra posibles lesiones.

Aquí encontrarás 6 curiosidades sobre el Lebrel Afgano.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin valorar)
Nuestros patrocinadores nos ayudan a mantener la calidad de esta página

Responder