Anatomia elemental

La anatomía de los peces es importante conocerla, ya que así podremos descubrir aspectos fascinantes sobres nuestros compañeros. También requiere especial atención para poder ofrecerle unos cuidados acordes a sus necesidades, para ello, conocer la anatomía de los peces será esencial para un buen mantenimiento.

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Para poder montar un buen proyecto de acuario no es estrictamente necesario conocer de arriba abajo la anatomía de los peces, por lo que el buen aficionado acuariofilo no necesitará de tales conocimientos para disfrutar con su hobby.  Pero sí que es cierto que una idea general sobre cómo son los cuerpos de los habitantes de los acuarios permitirá disfrutar aun más de ellos, y salvará ciertas ocasiones en las cuales la diferenciación entre especies es complicada.

El cuerpo de los peces está dividido en cabeza, cuerpo y cola. El tamaño de cada uno de estos tres elementos varía mucho entre especies. Los bettas, por ejewmplo, tienen grandes colas que superan en tamaño al resto de su anatomía, mientras que los frontosas del lago Tanganyka pueden desarrollar gibas en la cabeza que las harán mucho más prominentes de lo habitual. Si se buscara un pez estándar en cuanto a su tamaño y distribución de estos elementos seguramente el grupo de los pecílidos, como por ejemplo los parachodon innnensi, serían los más adecuados.

En cuanto a las aletas éstas también distinguen de forma precisa unas especies de otras. Las más importantes son la aleta dorsal, situada en la parte superior del cuerpo del pez; la aleta caudal, conocida habitualmente como cola; las aletas ventrales, dos pequeñas aletas que surgen debajo de las branquias y que están muy desarrolladas, por ejemplo, en los splendens; y la aleta anal, situada inmediatamente detrás del ano. El tamaño y forma de esta saletas cambia mucho de unas especies a otras, dependiendo de aspectos tales como el uso que se le de, sus hábitos alimentarios e incluso su forma de nadar.

También puede haber grandes diferencias entre machos y hembras, siendo normalmente los primeros los que tienen aletas más pronunciadas y estando habitualmente acabadas éstas en punta. Dicho dimorfismo sexual se puede apreciar también en la librea, el colorido del pez, que también suele ser mayor en los machos. 

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