Bengalí

El Bengalí es un gato que se caracteriza por su pasado salvaje, lo que no implica que pueda adaptarse en hogares interiores, aunque es preferible que tenga espacios abiertos como patios o terrazas.

Por otro lado, es un gato curioso y sociable, al que le encanta jugar con los demás.

Es una de las razas más sanas, por lo que con un cepillado más o menos frecuente puede ser suficiente.

Son gatos bastante grandes, fuertes y musculosos. Puede llegar a pesar casi 10 kilogramos. El pelaje es atigrado pero puede variar en las tonalidades de color.

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El Bengalí es popularmente conocido como el gato leopardo, sin lugar a dudas, por el parecido físico con el salvaje felino.

Es de origen Estadounidense, donde en 1963 se cruzó, con intervención humana, un gato doméstico y una gata bengala. Su nombre es el derivado del nombre científico de la madre (Prionailurus bengalensis).

Se trata de animales de gran inteligencia, curiosos y juguetones. Les agrada el agua, herencia de sus antepasados selváticos. El porte es elegante, aunque de aspecto fuerte, debido a su musculatura y a la robustez de sus huesos.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Bengalí es un gato de carácter fuerte. Suele adaptarse bien a la convivencia familiar, aunque no hay que descartar comportamientos puntuales de inestabilidad producidos por su legado salvaje. Puede vivir en distintos ambientes, sin embargo, es preferible que dispongan de jardín o terraza.

En cuanto al comportamiento del gato de raza bengala, los ejemplares de esta raza suelen ser muy activos y afectuosos, aunque independientes. Son también juguetones y curiosos con vocalizaciones que recuerdan a su antecesor salvaje.

Aunque parezca sorprendente, este gato es un gran nadador. Esta cualidad, insólita en la mayoría de los gatos domésticos, es una herencia genética legada por su antepasado salvaje, que se caracteriza por sus grandes cualidades de pescador y nadador.

Los rasgos más destacables de su carácter son su gran hiperactividad y curiosidad, al igual que sus insaciables ganas de juguetear y su sociabilidad. A pesar de ello, sus genes salvajes pueden jugarle una mala pasada a la personalidad de esta raza. La agresividad es la más frecuente y, debido a ello, se exige para su inscripción en asociaciones que cuente al menos con cuatro generaciones cruzadas con gatos domésticos. A pesar de ello, algunos ejemplares se pueden mostrar inestables emocionalmente.

Cuidados y Salud:

El gato Bengalí no necesita una atención demasiado meticulosa, por su pelaje corto, bastaría con cepillarlo de vez en cuando para mantener el pelaje brillante y también para evitar la acumulación de pelo muerto.

Como consejo, es recomendable pasarle un paño por el manto para que el pelo no se quede apelmazado.

Hasta el momento no se le atribuyen al Bengalí afecciones características, la selección natural ha convertido a este gato en una de las razas más sanas.

Historia:

El gato Bengalí se originó a partir del cruce entre un gato doméstico y otro salvaje; el gato leopardo de Asia (Felis bengalis).

Aunque los apareamientos entre gatos salvajes y domésticos ocurrieron esporádicamente por cientos de años, la primer cruza intencional ocurrió en 1963. Un genetista estadounidense, Jean Mill,  generó el cruzamiento de un gato domestico con una hembra leopardo de Asía, produciendo una variada camada.

Una de las gatitas se apareó con el padre produciendo una camada de gatos con manchas y colores sólidos.

La consolidación de la raza se produciría en la década de 1970 tras cruces posteriores con otras razas como Mau Egipcio, Ocicat, Abisinio y Siamés.

La crianza selectiva comenzó en los años 80, en Arizona, Estados Unidos.

Apariencia General:

Los huesos del Bengalí son pesados, son musculosos y su estructura es muy robusta. Es un gato de gran tamaño, con unas dimensiones de hasta ocho o nueve kilos en los machos, mientras que las hembras sólo alcanzan los tres kilos y medio.

El gato de raza bengala es un gato de tamaño mediano a grande, con una cabeza más larga que ancha, amplia y fuerte y con hocico alargado.

Las orejas son triangulares, están bien separadas y son ligeramente redondeadas. Los ojos son de tamaño mediano, ovalados y de color amarillo. El cuerpo es largo, fuerte y equilibrado.

La cola es larga y puntiaguda, con anillos negros cerca de la punta. La larga cadena de manchas en la cola ya sea en líneas hacia arriba o en líneas horizontales, dan a la cola del Bengalí un porte de distinción.

La característica principal de la raza bengala es su pelaje, con grandes manchas que recuerdan los felinos salvajes. El pelaje es corto, grueso y suave. El color del manto es de la familia de los marrones negros incluyendo el mink y el cobrizo.

El manto y el pelo del bengalí son los motivos de la creación de esta raza y, por ello cabe profundizar en su peculiaridad. Su pelo se aplasta sobre el cuerpo y es corto, suave y espeso, a la vez que delicado.

El bengalí es una de las pocas razas que puede tener como único tipo de manto el atigrado. El color de base sí que puede variar de tonalidades: marfil, crema, amarillo, dorado y naranja.

También puede variar la tonalidad de las manchas del manto ya que pueden oscilar entre el negro, el chocolate o el canela. Lo que sí es obligatorio por el estándar son la punta negra de la cola, las almohadillas plantares y el abdomen, que debe estar moteado.

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