Bichón habanero, conoce la raza, consejos

La raza Bichón Habanero es una raza simpática y agradable que se lleva bien con su familia y con las demás mascotas.

 

Acostumbra a ser un perro para vivir en el interior al lado de sus amos, pero también pude adaptarse a la vida exterior.

 

Es importarte que su simpatía con los demás sea recíproca por parte de sus amos, pues no le gusta estar solo. El cepillado y su cuidado en general es importante.

 

Difícilmente llegará a los 7 kilos de peso, y es de constitución más bien largo que alto. 

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Ficha de Raza

El Bichón Habanero o Habanés es una raza de perro de tipo bichón, pequeños y de compañía hogareña. Es reconocido por su pelaje sedoso y fino, además de ser un perro alegre y activo. Su nombre viene del francés bichón que significa “perro lanoso”, y habanero, o habanés, por su color particular similar al habano.

El Bichón Habanero proviene de la región mediterránea Occidental y se desarrolló a lo largo del litoral español e italiano. Parecería ser que estos perros fueron introducidos tempranamente en Cuba por los capitanes italianos de las grandes embarcaciones.

Por error, el principal color habano de estos perros (color tabaco marrón-rojizo) ha dado origen a la leyenda de que se trataría de una raza originaria de La Habana, capital de Cuba. Los acontecimientos históricos de la isla condujeron a la desaparición total de las antiguas líneas de sangre de los Habaneros en Cuba, por fortuna, algunos descendientes sobrevivieron en los Estados Unidos de Norteamérica, después de haber abandonado la isla de contrabando. Actualmente podemos encontrar a estos perros principalmente en los Estados Unidos, Canadá, México y en algunos países de Sudamérica.

Gracias a su naturaleza, estos perros se utilizan en terapia con animales, como perro de asistencia para personas sordas y en detección de termitas entre otros.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Bichon Habanero es un perrito de compañía que se adapta perfectamente a la familia, siendo un compañero perfecto para los juegos.

Si hay algo que lo defina plenamente es su semejanza con el carácter cubano: abierto, bullanguero, siempre dispuesto a la fiesta y el jaleo, muy sociable y cariñoso. Se adapta perfectamente a cualquier estilo de vida .

Es un perro pequeño pero robusto, no es propenso a enfermedades, es dinámico, juguetón y muy vivo. Siempre pendiente de su amo, tiene para él constantes gestos y aptitudes de cariño. Es muy extrovertido y no le importa compartir su hogar con otros perros.

El Bichón Habanero es un perro que ama la vida en familia; es el compañero de juego perfecto para los niños, con quienes juega incansablemente. A esta raza le gusta mucho la compañía y disfruta siendo el payaso de la familia, son perros muy sociables y cariñosos. Tienden a llevarse muy bien con otros perros y mascotas. No son perros agresivos ni de naturaleza posesiva.

En la actualidad, debido a su cálida personalidad, muchos de estos perros se utilizan en la terapia para personas con dificultades físicas o mentales.

Como cualquier otro perro, el Bichón Habanero necesita una alimentación de calidad y unos cuidados básicos con productos específicos para garantizar su bienestar. Encuentra todo lo que necesitas en esta página.

Cuidados y Salud:

El bichón habanero tiende a ser una raza saludable, pero puede presentar algunas enfermedades caninas con cierta frecuencia. La luxación patelar es quizás la enfermedad más frecuente en la raza. Otras enfermedades comunes, aunque no tan frecuentes como la anterior, son la atrofia progresiva de retina, las cataratas y la otitis externa.

El pelo de este perro tiende a enredarse con facilidad, por lo que es necesario cepillarlo y peinarlo al menos día por medio. Sin embargo, y a diferencia de muchas razas de perros de pelo largo, el bichón habanero no necesita de peluquero canino. El baño debe hacerse con un champú especial y sólo cuando el perro está sucio, tratando de evitar que sea muy frecuente (no más de una vez por mes). Una ventaja del manto de este perro es que no pierde pelo, por lo que este bichón es un perro hipoalergénico.

Con relación a otras razas caninas, el bichón habanero tiene una necesidad baja de ejercicio. Suele ser suficiente con ejercicio moderado, que puede consistir en paseos diarios, juegos no muy rudos y adiestramiento en obediencia. También es notorio el gusto que estos perros tienen por la natación, así que no está de más brindarle la oportunidad de nadar en un lugar seguro, siempre que se pueda.

De cualquier manera, por su tamaño, los bichones habaneros pueden realizar dentro de casa gran parte del ejercicio que necesitan. Se adaptan muy bien a la vida en departamento y a vivir en ciudades densamente pobladas.

Por otra parte, sus necesidades de compañía son muy altas. Estos perros necesitan estar acompañados casi todo el tiempo y no deben vivir aislados en un patio o jardín. Tampoco son perros adecuados para quedarse solos todo el día mientras su familia está en el trabajo.

Historia:

El Habanero fue el perro de la aristocracia colonial hasta comienzos del siglo XX, cuando la intervención norteamericana impone sus modas, siendo sustituido por el Chihuahua, el Pomerania o el Pequinés, pasando a ser el juguete predilecto de la familia cubana que, de manera casi inconsciente, contribuyó a mantener viva la raza.

Ya durante el siglo XX comienza un amplio gusto por la cría de perros en Cuba, se realizan las primeras exposiciones caninas en la isla, donde prevalecen mayoritariamente razas importadas, solo algunos criadores se dedican al Bichón Habanero.

Con el triunfo de la revolución en 1959, la cría de perros sufre un duro golpe, ya que pasa a ser un signo de la mentalidad burguesa, no acorde con los principios populares de los nuevos cambios. La reconstrucción económica hace que la gente olvide a sus perros, pero la raza se extiende desde Estados Unidos hacia Europa, partiendo de un reducido número de ejemplares emigrados, principalmente Suecia, Finlandia, Holanda y Alemania.

Mientras tanto en Cuba, a principios de los ochenta comienza a apreciarse un renacer de la afición y se fundan los primeros clubes de raza. Aún así el Bichón Habanero permanecía sumergido en el olvido, lejano del reconocimiento del gran público, a pesar que la Federación Cinológica Internacional (FCI) había aprobado un estándar para la raza desde 1963.

En 1987 se crea la Federación Cinológica de Cuba, ingresando de nuevo como miembro asociado de la FCI, es precisamente en ese año cuando se le retira el patrimonio del Bichón Habanero a Cuba, por lo que hoy aparece en la literatura más técnica como originario del Mediterráneo Occidental.

Es aquí cuando hay una toma de conciencia y los amantes de la raza se reúnen, tras una cuidadosa búsqueda, encuentran a casi todos los Bichones Habaneros que quedaban en el país y comienzan a trabajar con ellos en el rescate de la raza. En 1991 se funda el Club Cubano del Bichón Habanero que realiza labores de selección y mejora de la raza, contando ya con varios campeones cubanos, el primero, Puppy triunfador de la Expocanina 93.

Apariencia General

El bichón habanero es un pequeño perro vigoroso bajo sobre las patas, de pelo largo, abundante, suave, preferentemente ondulado. Sus movimientos son vivos y elásticos.

  • Tamaño: altura a la cruz: de 21 a 29 cms, con el ideal de raza entre 22,9 y 26,7 cms. Su altura es algo menor que la longitud desde el hombro a las patas traseras, lo que debería dar el aspecto de ser ligeramente más largo que alto. Un aspecto único es la línea de su lomo, recta pero no horizontal.
  • Su peso está entre los 8 y los 15 libras (de 3,6 kg 6,8 kg).
  • Proporciones importantes: el largo del hocico es igual a la distancia entre la depresión frontal-nasal y la protuberancia occipital. La relación entre el largo tronco (medido desde la punta del hombro hasta la punta de la nalga) y la altura a la cruz es de 4/3.
  • Cabeza: de largo medio, la relación entre el largo de la cabeza y el largo del tronco (medido desde la cruz hasta el nacimiento de la cola) es de 3/7.
  • Cráneo: plano hasta un poco convexo, amplio; frente poco elevada; visto desde arriba, es redondo en la parte trasera y casi recto y cuadrado en los otros tres costados.
  • Depresión fronto-nasal: moderadamente marcada.
  • Trufa: negra
  • Hocico: se adelgaza progresiva y ligeramente en dirección a la trufa, ni puntiagudo ni truncado.
  • Labios: finos, netos, ajustados.
  • Mandíbula/dientes: mordida en forma de tijera.
  • Mejillas: muy planas, no prominentes.
  • Ojos: bastante grandes, en forma de almendra, nunca redondos, de color marrón lo más oscuro posible. Expresión amable. El contorno del ojo debe ser marrón oscuro a negro.
  • Orejas: tienen una longitud media, implantadas relativamente altas, caen a lo largo de las mejillas formando un pliegue que las eleva ligeramente. Su extremidad forma una punta poco marcada. Están cubiertas de un pelo en largos flecos. Ni distantes como aspas de molino, ni pegadas a las mejillas.
  • Cuello: de largo medio.
  • Cuerpo: el largo del cuerpo supera ligeramente la altura a la cruz.
  • Línea superior: recta, ligeramente arqueada a la altura del lomo.
  • Grupa: bien inclinada.
  • Costillas: bien arqueadas.
  • Vientre: bien recogido.
  • Cola: llevada alta, sea en forma de bastón pastoral (con la extremidad superior curvada, en forma de voluta) o, preferentemente, enrollada sobre la espalda; está provista de un flequillo de largos pelos sedosos.
  • Miembros delanteros: rectos y paralelos, sin grasa; buena osamenta. La distancia entre el piso y el codo no debe es más grande que la distancia entre el codo y la cruz.
  • Miembros traseros: buena osamenta; angulaciones moderadas.
  • Pies: de forma un poco alargada, pequeños, compactos.
  • Pelo: la capa interna lanosa, está poco desarrollada; a menudo está totalmente ausente. La capa de cobertura es muy larga (12-18 cm en un perro adulto), suave, lacia u ondulada, y puede formar mechas rizadas.
  • Color: hay dos variedades de color:

-Completamente blanco puro, leonado en distintas tonalidades del leonado claro al habano (color tabaco marrón-rojizo); manchas del manto en estos colores, algunas veces ligeramente carbonado. -Colores de manto blanco, leonado claro a habano, con manchas negras, manto negro. Con la nariz negra y pigmento oscuro alrededor de los ojos, excepto los perros de color chocolate, que pueden tener pigmento marrón oscuro alrededor de la nariz.

El manto de pelo debe ser largo, suave, esponjoso y sedoso2 y debe ser cepillado muy a menudo. Mucha gente considera al habanés un perro hipoalergénico.

Conoce más curiosidades de esta raza aquí.

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