Bosque de Noruega

La raza de gatos Bosque de Noruega se caracteriza por ser una de las razas más sociables que existen. Les encanta pasar los ratos en compañía de sus dueños, y toleran perfectamente la presencia de otros animales. Son gatos divertidos, a los que les encanta hacer mucho ejercicio.

Cepillarlo de vez semanalmente es importante debido a su denso y largo pelaje, así, podrá evitar que se enrede, especialmente en la zona de la barriga.

Son gatos de tamaño grande y musculoso. Su pelaje acepta todo tipo de tonalidades y patrones. 

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El Bosque de Noruega es una raza de gato, endémica de los países escandinavos. Actualmente tiene gran popularidad como felino doméstico en hogares de toda Europa.

El Bosque de Noruega es un magnífico gato doméstico. Le debe su aspecto “abrigado”, desde las orejas hasta la punta de las patas, a la perfecta adaptación a su antiguo entorno natural, los fríos bosques nórdicos. Descendiente de ancestrales especies silvestres, el Bosque de Noruega ha protagonizado numerosas fábulas de la mitología noruega.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Bosque de Noruega es el perfecto animal de compañía. Se trata de un gato muy sociable y comunicativo que agradecerá la compañía de los de su especie.

Estos gatos, aunque provienen de un entorno plenamente natural, son cariñosos y muy hogareños, adaptándose sin problemas a cualquier espacio.

Aficionados a trepar, será habitual encontrarlos en lugares altos, observando el panorama. Su complexión fuerte y ágil hace de ellos unos felinos capaces de llegar hasta el lugar más recóndito. No sólo son capaces de trepar por lugares inclinados, sino que, con la misma facilidad, logran descenderlos. Este talento se debe a que sus patas traseras son más largas que las delanteras y en ellas hay una gran resistencia, lo que facilita su equilibrio.

Todo felino se distingue por dormir muchas horas al día, pero éstos en especial son amantes del ejercicio. Por eso, su estilizada figura llama la atención.

Este dato no debe animar a los poseedores de la raza a bañarles más a menudo, porque su pelo requiere un baño cada dos o tres semanas para quitarle la grasa y dejárselo limpio.

Cuidados y Salud:

El Bosque de Noruega no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo semanalmente para evitar que el pelo se le anude, especialmente la sub-capa de la zona de la barriga.

En el periodo de muda, es aconsejable suministrarle algún preparado a base de aceite de parafina para facilitar la evacuación de las bolas de pelo.

Otra de las afecciones que se pueden presentar son las producidas como consecuencia del exceso de peso; se han observado casos de displasia de cadera u otras pequeñas deformidades en la articulación de la cadera.

Historia:

El Bosque de Noruega proviene de gatos domésticos aunque sus antepasados fueron animales salvajes. La raza se reconoció en 1930 pero hasta 1972 no se estableció el estándar. Su historia en cambio, se remonta a mucho más, existen mitos y leyendas escandinavos relacionándolo con los dioses del norte.

Su origen exacto se desconoce. Se cree que es el resultado de la mezcla entre gatos prehistóricos de pelo corto del sur de Europa que migraron a los países escandinavos y otros gatos de pelo largo procedentes de Oriente Medio. Aunque hay muchas otras conjeturas al respecto.

Todo parece indicar que los gatos Bosque de Noruega son relativamente antiguos, a pesar que se han vuelto populares hace bastante poco. Ya en la mitología nórdica se encuentran referencia a ellos. El carruaje de la diosa Freya estaba tirado por gatos blancos de esta raza, la leyenda cuenta que el dios Thor, el más fuerte de todos los dioses, no pudo levantar el carruaje de la diosa. Otros cuentos populares aseguran que los vikingos viajaban con gatos endémicos de su zona, presumiblemente Bosques de Noruega, para controlar plagas de roedores en sus barcas.

Aunque la fuente histórica más plausible las tenemos en los documentos dejados por Peter Friis, sacerdote danés que vivía en Noruega y que en el año 1599 clasificó en tres tipos distintos al lince noruego: lobo-lince, zorro-lince y finalmente el gato-lince. Hoy sabemos, gracias a sus descripciones, que el gato-lince no es otro que el gato del Bosque de Noruega.

En 1976 la raza es reconocida por la FIFE, utilizando como modelo a Pan's Trulls, el gato Bosque de Noruega más famoso de todos los tiempos. La popularidad de esta raza creció en buena medida cuando el rey Olaf de Noruega, la llamó "mascota nacional". Posteriormente otras asociaciones felinas también reconocieron como raza a este gato y aunque elaboraron sus propios estándares, las diferencias entre ellos no son excluyentes.

Durante los comienzos, la exportación de ejemplares de esta raza estaba muy restringida. Hasta 1990 se incorporaron gatos salvajes a los criaderos. La prohibición fue una medida polémica. Sus defensores cree que ya no hay peligro de consanguineidad, mientras que sus opositores creen que se pueden perder algunos rasgos propios de la raza.

Apariencia General:

Su peculiar pelaje y su gran tamaño serán su mejor identificación.

El Bosque de Noruega es un gato grande y musculoso. De cabeza triangular y características orejas con pinceles de lince. Cola larga y peluda. Pelaje denso y lanoso con collarín y calzón muy tupidos. La raza admite todas las tonalidades de manto excepto; colorpoint, chocolate, lila, canela y fawn.

El color ámbar es un color completamente específico del Bosque de Noruega, fruto de una mutación genética relativamente reciente. Aparece por primera vez en el año 1992. La característica principal de este nuevo color es su variabilidad en el tiempo, este color evoluciona a lo largo de la vida del gato pudiendo pasar desde negro hasta el rojo, rozando multiples matices.

Es una raza de gran tamaño, ya que un gato sano puede llegar a pesar 8 kg. La diferencia de sexo se aprecia fundamentalmente en este aspecto, ya que las hembras alcanzan el peso máximo de 5 Kg. "Para que sea un auténtico Bosque de Noruega tiene que presentar un perfil completamente recto, como una tabla, y unas facciones triangulares cuando lo mires de frente", explica Francisco Panea.

Aparte de su asombroso aspecto físico, similar al del lince, su cuna le ha otorgado ciertas cualidades que le convierten en un ser muy especial y distinguido. Al estar acostumbrado a las bajas temperaturas, este gato presenta una doble capa de pelo que usa como protección contra el frío, siendo larga y frondosa. Además, su rabo tiene tanta longitud porque, cuando están en su hábitat natural, se cobija haciéndose una bola y cubriéndose con él.

Otra de las peculiaridades está en sus pezuñas, ya que el hueco que hay entre los dedos está cubierto de pelo que, a bajas temperaturas, se congela y lo utilizan como garfios para escalar. También son excelentes cazadores en caso de necesidad.

Jugar con el agua es un deporte que no les importa practicar porque, viviendo en un clima más cálido, necesitan refrescarse de vez en cuando. 

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