Bóxer, conoce la raza, consejos

El Bóxer es una raza de perros de trabajo y compañía, de tamaño medio.

Es una raza joven creada originariamente en Alemania. Físicamente es un perro de huesos fuertes, pelo corto y muy activo.

Es un perro juguetón, inquieto y muy fiel. En la actualidad por su disciplina, su valentía y su inteligencia, es usado como vigilante, guarda, lazarillo, equipos de rescate y últimamente como perro de compañía de colectivos sensibles como niños, ancianos o personas con deficiencias.

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Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

Debido a su valor, fuerza y agilidad, fue elegido como perro de guardia en Alemania, utilizado como lazarillo para ciegos y perro de bomberos por su gran olfato y valentía en grandes catástrofes. Es un perro fiel, inteligente y vigilante, sin duda es uno de los perros más completos que existe. Es dócil y cuenta con una lealtad inigualable con su familia.

Sin embargo es feroz y dominante y puede atacar con gran velocidad a otros perros (especialmente a machos) cuando alguno de los suyos es agredido. Son muy buenos para los niños.

Por no ser pretencioso y ser un perro limpio por naturaleza hace que sea agradable y valioso para la familia como perro de guardia, compañía y servicio. Su carácter es íntegro, no es falso ni rencoroso aún a edad avanzada.

El Bóxer debe tener nervios fuertes, ser seguro de si mismo, tranquilo y equilibrado. Su carácter es de máxima importancia y requiere de una atención especial. Su apego y lealtad hacia su amo y a todo su entorno, su vigilancia y valentía como defensor son conocidos desde la antigüedad. Es inofensivo con su entorno pero desconfiado ante los extraños, alegre y gracioso durante el juego pero temible en los momentos serios.

Son muy apropiados como perros de compañía, familia y en el trato con los niños, además de buenos perros de trabajo y deporte, también sirven de guardia. Son recomendados por especialistas para ayudar a personas con deficiencias psicológicas, esta es una clara prueba de su docilidad.

Su adiestramiento es recomendado a temprana edad, debido a que los Bóxers acostumbran tener una personalidad fuerte, haciendo su entrenamiento mucho más difícil cuando es adulto. Son muy juguetones, por lo que no les gusta estar encerrados, prefieren estar al aire libre, por eso hay que pasearlos a menudo y hacer algo de ejercicio con ellos. Son además perros con una gran capacidad de aprendizaje.

Es fácil de educar gracias a su predisposición a ser obediente, su brío y valor, su agudeza natural y su buen olfato.

Para su buena salud y desarrollo, el cachorro de Bóxer necesita realizar bastante ejercicio y llevar una dieta controlada. La cantidad de ejercicio y alimento depende de la edad. El cachorro pequeño, antes de ser destetado y separado de sus hermanos, juega con los demás hasta que se cansa, y todos se enroscan a descansar. Este ejercicio, con suficiente descanso, es esencial para el crecimiento de los cachorros. A medida que va creciendo, el Bóxer necesita hacer ejercicio para mantenerse en condiciones y desarrollar su musculatura. Además de hacerlo jugar con distintos elementos, como puede ser una pelota, es indispensable sacar al perro a pasear diariamente.

Cuidados y Salud:

El Bóxer necesita muy poco mantenimiento, y puede realizarlo su dueño muy fácilmente. Las uñas deben recortarse regularmente, a menos que se desgasten sobre una superficie dura en forma natural (al caminar sobre cemento, por ejemplo). Sólo es necesario un baño ocasional – el Bóxer tiene la tendencia a mantenerse limpio.

El Bóxer es susceptible a varios problemas potenciales de salud, como displasia de cadera,, torsión gástrica, estenosis aórtica, problemas digestivos, hipotiroidismo, dermatitis alérgica y tumores.

Historia:

El Bóxer es una raza relativamente joven. Es en 1895, en una exposición celebrada en Múnich, cuando se pudo contemplar al primer ejemplar de la raza semejante a como lo conocemos en la actualidad. Este perro nació debido a la vocación de modernidad y funcionalidad característica de la Alemania de la época.

Los criadores de ese país europeo perseguían fundamentalmente dos cosas: por un lado, crear una raza unificada para toda la nación —en contraposición con las tendencias regionalistas de la cría en países como España o Francia—, por otro, responder a las demandas reales de la sociedad.

Si nos remontamos más lejos en la historia, encontramos varias razas que han contribuido genéticamente a configurar el Bóxer. Ya en el siglo XVI, en Francia, aparecen retratados unos perros muy parecidos a él llamados Bouledogue du Midi. Sin embargo, el paso definitivo es el cruce del Brabante —variedad del Bullenbeisser— y el Bulldog, que dio lugar a un Bóxer primitivo que fue mejorándose progresivamente con el tiempo.

El 17 de enero de 1896 se funda el Klub Sitz München, primer club de la raza. Éste se une en 1904 a un nuevo club, momento en que se crea la Bóxer Blatter, primera revista especializada en el Bóxer, y el primer estándar de la raza (Stammbuch). Al principio se planteó la discusión acerca de cómo debían ser los ejemplares de Bóxer, si debían mantenerse en la línea de sus antecesores o diferenciarse y evolucionar individualmente. La decisión final se inclinó hacia esta segunda opción, para apostar por la armonía y elegancia de perros bien proporcionados y de tamaño mediano, a diferencia del Bulldog y del Bullenbeisser.

La raza fue extendiéndose por Europa durante la década de 1920-1930; en Estados Unidos, en cambio, no fue reconocida oficialmente por el American Kennel Club hasta 1938.

Aunque las características del Bóxer hayan variado poco en lo básico durante los últimos cien años, sí han conocido una evolución en el tiempo. Curiosamente, en un principio, la mayoría de los ejemplares que se presentaban en las exposiciones eran blancos, a diferencia de lo que ocurre hoy día, debido a que este color no está admitido por el estándar desde hace décadas. En cuanto a su función, ha pasado de ser un perro de guerra, utilizado durante la II Guerra Mundial, a ser un perro más versátil, que puede servir de protección o simplemente de compañía.

Apariencia General

El Bóxer es un perro de tamaño mediano, de pelo liso, fuerte, con una estructura corta y cuadrada y huesos fuertes. Su musculatura es seca, fuertemente desarrollada y en relieve. Sus movimientos son vivaces, llenos de fuerza e hidalguía.

Entre sus rasgos físicos se encuentran una cabeza fuerte, mandíbula inferior prognática, cuya presión mandibular es generalmente de 122 kg por centímetro cuadrado, hocico con una característica máscara negra, ojos castaño oscuro, trufa ancha y negra, cuello fuerte, redondo y musculoso, pecho amplio y cuartos traseros bien musculosos.

Tradicionalmente los criadores cortaban las orejas para que parecieran más bien largas y situadas en alto. Con las legislaciones de protección de los animales, actualmente se permite que el perro se presente sin el corte de orejas y del rabo: orejas caídas y planas sobre ambos lados de la cabeza.

 El bóxer tiene un pelaje corto, brillante y suave, de color leonado o atigrado (estándar, negro o rojizo, aunque estos colores son escasos). Algunas veces presenta manchas blancas (collar, pecho y guantes), aunque se ha considerado como defecto genético el Bóxer totalmente blanco, a pesar de que la progenitora inicial (Meta Von Der Passage) fue blanca.

El macho mide entre 49 y 55 cm de altura a la cruz y pesa entre los 25 y 35 kilos, la hembra mide entre 45 y 51 cm y pesa unos 25-30 kilos.

La altura a la cruz de los machos oscila entre los 57 y los 63 centímetros. Para las hembras, la altura a la cruz debe estar entre los 53 y 59 centímetros. El peso promedio de los machos adultos está alrededor de los 30 kilogramos, mientras que el de las hembras ronda los 25 kilogramos.

La Cabeza es la característica más importante del Bóxer. Debe estar bien proporcionada al cuerpo y no debe parecer ni muy ligera, ni muy pesada. El hocico en lo posible debe ser ancho y poderoso. La belleza de la cabeza depende de la relación armónica del tamaño entre el hocico y el cráneo.

Desde cualquier ángulo que se observe la cabeza, desde adelante, arriba o de costado, el hocico siempre debe tener la relación correcta con respecto al cráneo. Esto significa que el cráneo nunca debe parecer demasiado pequeño.

Los bóxers blancos no son tan apreciados como los marrones o de otro color. Se dice que no son del todo de raza pura, pero eso no es cierto. Esos perros son iguales que los otros, pero en otro color. Dado que pueden padecer diversos problemas de salud, no se les aprecia tanto. Además el Bóxer blanco no es aceptado por la F.C.I.

En la raza Bóxer, las marcas blancas son producidas por el gen semi-recesivo sw. Los Bóxer dorados o atigrados con marcas blancas llevan una sola copia de sw. Los Bóxer blancos llevan 2 copias de sw.

Los Bóxer blancos no son albinos. El albinismo está determinado por un gen distinto y los ejemplares albinos, a diferencia de los Bóxer blancos, carecen totalmente de pigmentación.

Desgraciadamente, el color blanco producido por las 2 copias de sw va asociado con problemas de sordera en un porcentaje elevado de casos. Este tipo de sordera se desarrolla en el cachorro en sus primeras semanas de vida, comenzando cuando el canal auditivo está todavía cerrado. El proceso se produce a causa de la ausencia de células melanocitos en los tejidos internos del oído.

El Bóxer de color dorado o atigrado no presenta ningún problema de sordera.

Este tipo de sordera no es exclusiva del Bóxer blanco, ya que se produce también en otras razas que son blancas por la misma razón genética, por ejemplo el Dálmata, Bull Terrier blanco y otras.

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