Bulldog inglés, conoce la raza, consejos

El Bulldog o Bulldog Inglés es una raza de perro originaria de Gran Bretaña.

 

El Bulldog Inglés es un perro valeroso y combativo al que pocas veces oiremos lloriquear. De una fealdad muy atrayente, es una raza perezosa y con una paciencia ilimitada.

 

Es una raza para convivir en familia, no le gusta la soledad y no posee agresividad alguna. Es un perro que requiere ternura y educación para desarrollar su inteligencia.

 

Según las personas que han convivido con esta raza, este es un animal muy testarudo que nunca se queja, ni cuando tiene hambre o sed ni cuando siente dolor. Vamos, un todoterreno de perro al que tendremos que controlar por si se hiere o pasa sed.

Bulldog Inglés - Razas de Perro.jpg

Ficha de Raza

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

Es un perro que muestra una fidelidad total hacia el amo, una fealdad adorable, una pereza innata, una testarudez hasta la desesperación, un carácter flemático admirable, una paciencia sin límites, una capacidad de sufrimiento increíble, una valentía sin fisuras, un aspecto temible y agresivo y, sobre todo, una capacidad para demostrar a los suyos y los demás un cariño ilimitado.

Él, que fue un perro de pelea en otros tiempos, no soporta la brutalidad; busca ante todo el calor humano y lo que más teme es la soledad. Hay, pues, que rodearlo de ternura y empezar lo más pronto posible a desarrollar su excelente carácter, educándolo con dulzura y estimulando su inteligencia.

Con los niños es uno de los animales más complacientes y pacientes que existe. Un peso pesado al que se debe dosificar su fuerza; basta simplemente con tener cuidado para que los juegos no lo agoten. Lo mismo hace el payaso hasta el ridículo en la intimidad de la familia, que se muestra grave y digno cuando las circunstancias lo exigen. Ante el extraño que se acerca se convierte en un animal decidido y vigilante (aunque sin agresividad), y una vez que ese extraño es recibido por su amo, no tardará en mostrarse amistoso a su manera, es decir, rezongando y frunciendo el ceño.

El Bulldog Inglés es un perro paciente, dócil y tranquilo, pero en ningún caso servil, orgulloso o rastrero. Forma parte del grupo de perros a los que se atribuye cierto sentido del humor. Además, sabe estar tranquilo, no es nada ruidoso, ladra poco y siempre con razón, y con los demás perros se muestra tolerante a condición de que no lo agredan. Es un perro que se hace querer por su temperamento seguro, entre bonachón y atento, tanto como por su sorprendente físico (algunos le encuentran la belleza de los feos).

Detrás del aspecto serio y constantemente preocupado, del cachorro Bulldog se esconde un verdadero payaso lleno de vitalidad, que salta y, de repente, se tira en el suelo y se duerme con expresión beatífica. Cuando llega a la edad adulta sigue siendo un perro lleno de vitalidad que mantiene un aire severo y gruñón. En realidad, el Bulldog Inglés está siempre atento a cuanto sucede a su alrededor y es un perro sensible; si se le riñe injustamente estará enfadado el resto del día.

A pesar de su famosa expresión de amargado, los Bulldogs son muy dóciles, pero a la vez puede moverse muy rápido a distancias muy cortas. Son amables aunque a veces caprichosos, la frase “terco como un Bulldog” está vagamente sus raíces en la realidad.

Los criadores han trabajado para suavizar el carácter más agresivo de la raza; en la actualidad es un perro conocido por tener un buen humor. Éstos pueden ser muy apegados a la familia y no se aventuran sin compañía de ella debido a su naturaleza amistosa de llevarse bien con sus miembros y con otros perros o mascotas.

¿Quién al ver un Bulldog Inglés no se ha sorprendido pues su aparente fiereza esconde una conducta por demás bonachona? Su principal característica temperamental, a caballo entre la vaguería y la zalamería jocosa, no resulta comparable a la de cualquier otra raza canina. Parece testarudo y obcecado, y, además, lo es. Pero la influencia humana en estos animales, consigue un Bulldog adulto con su carácter notablemente modelado por el adiestramiento basado en su genética.

Como mascota y animal de compañía en el propio domicilio, el Bulldog Inglés es un ejemplar pacífico y gratificante, en contraposición a otros canes más nerviosos, ladradores o inquietos, que constantemente se están haciendo notar y recabando nuestra continua atención.

Su adiestramiento no resulta de lo más fácil, pues su instinto e inteligencia natural no le predisponen para la obediencia ciega, pero por su plena adaptación a permanecer encerrados en nuestros pisos sí son muy cómodos para nosotros como unas cariñosísimas mascotas. Encuentra artículos de adiestramiento y otros accesorios para tu Bulldog Inglés en petclic.es, tu página de confianza.

Los Bulldog Inglés son muy cariñosos, zalameros -podíamos decir-, con las personas y en su compañía se sienten felices, no así rodeados de otros perros, con los que es muy reacio a entablar lazos de amistad. Esta característica temperamental del Bulldog Inglés es común a un gran número de razas caninas de combate que se entusiasman con las personas que les rodean, pero son insociables con otros animales de su especie.

Cuidados y Salud:

Es recomendable que el Bulldog Inglés haga algún tipo de ejercicio para que desarrolle sus músculos y aumente su capacidad respiratoria, aunque no tolera un ejercicio excesivo. Es recomendable evitar exponerlo al calor, ya que soporta muy mal las altas temperaturas.

A pesar de ser un perro robusto, el Bulldog necesita mucho cuidado y acicalamiento, sus ojos y arrugas deben limpiarse a diario con productos de higiene específicos para esta labor.

El Bulldog Inglés padece muchas anomalías hereditarias y congénitas, entre ellas el paladar partido en los cachorros, la displasia de cadera, cojera de las patas anteriores, entropión y ectropión, dermatitis, estenosis de las fosas nasales (causando obstrucción) y alargamiento del paladar blando.

Una de las cosas que se deben vigilar es su mandíbula, que no debe tener prognatismo muy acentuado (mandíbula inferior sobresaliente), pues esto le puede producir un molesto babear.

La estructura de su nariz es complicada, por lo que puede tener problemas de respiración cuando el calor es sofocante. Otro detalle que hay que considerar es la displasia de cadera, muy frecuente entre esta clase de perros. Lo más recomendable para adquirir un Bulldog es acudir a criadores de esta raza experimentados y que ya están criando ejemplares con dos y tres generaciones nacidas fuera de su país de origen (Inglaterra) y preocupados por el prognatismo excesivo y la displasia de cadera.

El propietario de un Bulldog Inglés deberá procurar que haga ejercicio respetando su ritmo para que se haga musculoso y aumente su capacidad respiratoria. Se ha de evitar que se excite demasiado (a menudo padece estrés) y, sobre todo, no exponerlo al calor, su principal enemigo contra el que está indefenso.

 

Historia:

Su origen está en el «antiguo perro griego», kelb thal gliet, o perro de toros maltés: una raza importada a Inglaterra, que cruzada con antiguos mastines dio origen al antiguo Bulldog Inglés.

El Bulldog de antaño era más ligero y similar al Bóxer que al rechoncho Bulldog actual; era un animal puramente deportivo. Fue usado en la creación de otras razas como: Bullmastiff, Bóxer, Bull Terrier, y algunos sabuesos como el Beagle de tipo antiguo. Como perro de pelea era un animal que solo aceptaba el desafío de animales mayores tales como osos, toros e incluso leones.

El origen del nombre se debe al hecho de ser un perro de carniceros, es decir, su función era hacer correr a los toros, por creerse que así su carne era más suave. Aunque es probable que sea una deformación del nombre Band dog.

Durante la Edad Media se puso de moda organizar enfrentamientos entre toros (bulls) y estos perros, afición que fue creciendo con los siglos. En 1835 el Parlamento británico prohibió estas peleas pero la actividad no cesó hasta finales del siglo XIX. Por estos años el Bulldog Inglés estuvo a punto de desaparecer hasta que se empezó a estandarizar la raza.

Hay que tener en cuenta que los Bulldogs antiguos no tienen que ver nada con el actual, sólo fueron modificados con cruces con otras razas como el Pug o Carlino; raza de la cual el Bulldog heredó su achatado hocico así como su regordeta musculatura.

Los Bulldogs antiguos eran perros de aspecto variado, a veces perros de hocico alargado y de todos los colores. Ha de tenerse en cuenta que el antiguo Bulldog era un animal de trabajo por lo cual se le daba mucha importancia al carácter.

Todo el patrimonio genético acumulado durante siglos corrió el riesgo de perderse para siempre. Por fortuna, también hubo algún aficionado, modesto pero serio, que se ocupó de ellos en los suburbios de Londres, Birmingham, Sheffield y Nottingham.

Pasados los años, un grupo de personas de clase social más elevada y con mayor disponibilidad económica, empezó a interesarse por la raza. Se efectuó una nueva selección operando principalmente sobre el carácter: los sujetos que se lanzaban al ataque sobre todo lo que se movía fueron excluidos en beneficio de los que mostraban un mayor equilibrio, más discernimiento e inteligencia.

La primera exposición en la que aceptaron Bulldogs fue la de Birmingham, en diciembre de 1860. El primer Bulldog que dió prestigio a la raza fue King Dick al resultar vencedor de la Exhibición de Birmingham de 1861. En 1863 fue inscrito el primer cachorro en el Libro de Orígenes, un ejemplar llamado Adán. Un año después, en 1864, se creó el primer club de la raza, y Samuel Wickens estudió y redactó un estándar básico que publicó en 1865 con el seudónimo Philo-Kuon, es decir, ‘cinófilo’.

Al cabo de diez años de su creación, aquella primera asociación dejó de existir, pero el 13 de abril ya se constituía el Bulldog Club Incorporated, que todavía hoy tutela la raza. Esta nueva sociedad se encargó de revisar el estándar elaborado por Wickens y de publicarlo confiriéndole carácter oficial. Esta versión del estándar se mantuvo inalterada hasta 1909, año en que sufrió modificaciones, aunque se refirieron más a la redacción que al contenido. El estándar actualmente en vigor se remonta a 1987.

Apariencia General

El Bulldog es una raza que se caracteriza por tener gruesos hombros y una cabeza grande en proporción a su cuerpo. Por lo general gruesos pliegues de piel en su frente, seguidos de unos negros, redondos y grandes ojos. Tiene un hocico corto con pliegues por encima de la nariz, con una papada colgante bajo el cuello, junto con unos labios caídos y unos dientes puntiagudos. Su pelaje es corto, liso y elegante con colores rojo, beige, blanco, atigrado (mezcla de colores, a veces en rayas irregulares) y varios colores de éstos.

En Estados Unidos el tamaño de un adulto macho es de aproximadamente 45 libras y el peso de las hembras es aproximadamente 45 libras para un Bulldog Inglés estándar. En el Reino Unido, esta raza pesa 55 libras un macho y 50 una hembra. (25 kg los machos y 23 kg las hembras).

Algunas razas caninas necesitan que les corten la cola o se la atraquen después del nacimiento, los Bulldogs son de las pocas razas que tienen la cola naturalmente corta y rizada. Una cola larga y erguida ya es un defecto en un Bulldog.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (2 votos, media: 4,00 de 5)
Nuestros patrocinadores nos ayudan a mantener la calidad de esta página

Responder