Como acostumbrar al perro a dormir solo

En la educación de nuestro perro es muy importante poner unos límites y normas que hagan que tenga unas costumbres saludables y podamos disfrutar de una buena convivencia dentro y fuera de casa. Esto es especialmente importante cuando intentamos educar un cachorro.

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En general, los perros tienden a desconfiar de las cosas nuevas, de modo que si un día llegamos a casa con una cama para perros, puede que a nuestro perro no le parezca tan buena idea como a nosotros dormir allí. Debemos tomarnos nuestro tiempo para educarle y ser pacientes hasta que acepte su nueva cama y se sienta cómodo en ella.

Lo primero es que compremos una cama para nuestro perro, nosotros te podemos aconsejar sobre nuestras camas para perros , debemos asegurarnos que el tamaño es el adecuado. Una cama demasiado pequeña no le será cómoda, y una demasiado grande permitirá que el aire circule a su alrededor y no le proporcionará el confort adecuado. Una cama ideal debe tener unos pocos centímetros más que nuestro perro tumbado, tanto a lo largo como a lo ancho. Otro punto importante es la localización de la cama. Debemos buscar una zona en la que se sienta a gusto y le ofrezca cierto grado de tranquilidad. Un buen lugar para ponerla es nuestro dormitorio, ya sea a los pies de la cama o en el lateral.

Una vez preparada la cama podemos empezar a educarle para que coja la costumbre de dormir en su interior. Enseñarle a dormir en su sitio es parecido a enseñar a un niño a usar el baño, requiere constancia y paciencia. Es aconsejable seguir cuatro sencillos pasos para educar a nuestro perro en ese aspecto:

·                En primer lugar, debemos dejar nuestro olor y el de todos los miembros de la familia en su nueva cama. Podemos hacerlo frotando nuestras manos en la tela del cojín de la cama o bien dejándole una camiseta u otra prenda de ropa que tenga nuestro olor. Esto le recordará que está acompañado y hará que se sienta seguro en ella.

·                Una vez lista la cama, le conduciremos hasta ella y le dejaremos sus juguetes dentro. Puede que nuestro perro aún no quiera entrar en la cama, en este caso no debemos forzarle. Simplemente podemos felicitarle por haberse acercado, independientemente de si ha llegado a entrar dentro o no.

·                Repetimos el punto anterior apoyando nuestras manos en el cojín de la cama. Si el perro aún se niega a acercarse, podemos cogerle y ponerlo con suavidad encima de la cama. Tampoco debemos forzar la situación. Si vemos que empieza a mostrarse nervioso, incómodo o muestra síntomas de estrés, mejor nos vamos a dar una vuelta  y seguimos más tarde cuando vuelva a estar calmado.

·                Repetimos los dos puntos anteriores y si nuestro perro sigue sin querer tumbarse, podemos presionar un poco en sus cuartos traseros para incitarle a que se siente. Aunque colabore muy poco, debemos felicitarle también por su buena conducta. Podemos intentarlo varias veces a lo largo de unos pocos minutos.

Los pasos anteriores funcionan en la mayoría de casos, pero requieren tiempo, dedicación y paciencia por nuestra parte. Algunos perros pueden coger la costumbre de dormir en su cama en unos pocos días, mientras que otros requerirán varias semanas de educación.  Sea cual sea nuestro caso, el refuerzo positivo es la clave. También debemos recordar que no hay que usar nunca la cama como método de castigo, ya que la asociará con una experiencia negativa y dejará de sentirse cómoda en ella.

Finalmente, hay que ser siempre constantes y tener claro nuestro objetivo. Si queremos que se acostumbre a dormir en su cama, no podemos permitirle ni una sola vez que duerma en la nuestra, en el sofá o en cualquier otro punto de la casa, ya que entenderá que dormir en su cama es simplemente una opción como cualquier otra.

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