Comprar un cachorro para luego abandonar – Decisión Meditada

Un perro es un ser vivo. Aunque parezca una obviedad, no todo el mundo es consciente de ello, y muchas personas consideran los perros como un juguete que se puede tirar cuando ya no hace gracia. Ésta es una de las principales razones de que se registren cada año miles de abandonos de perros, y cualquier otro tipo de mascotas, en todas las ciudades españolas.

royal-maxi-adult.jpg

Esta situación de abandono aún empeora en vacaciones, cuando pasan a ser una ‘molestia’ a la hora de planificar los desplazamientos. De hecho, se calcula que en el 2012 se abandonaron más de 100 mil perros en España. Y lo peor es que se prevé que esta cifra empeorará por la crisis económica actual, que hace que muchas personas tengan problemas económicos para alimentar a su perro.

Debes ser consciente de  que, cuando decides convivir con un perro, estás asumiendo un compromiso a largo plazo, que puede llegar a durar incluso 20 años.  Por lo tanto, a la hora de comprar un cachorro, es importante que te pares  a pensar en si realmente vas a ser capaz de cumplir con las responsabilidades que estás a  punto de adquirir  al llevarlo a tu casa. Tu perro pasará a ser un miembro más de la familia, y seguro que no abandonarías a un hermano, un padre o un hijo en medio de una carretera, ¿verdad?

Por lo tanto, tener un perro no es una decisión que puedas adoptar sin pensar, de forma compulsiva o caprichosa. No es recomendable que compres un perro solo porque te ha seducido  su aspecto de pequeño y tierno cachorrito, y no has podido resistirte a él. Una compra responsable implica reflexionar si vas a poder ser consecuente con lo que vas a hacer, y si serás capaz de escoger el cachorro adecuado para compartir contigo tu estilo de vida. De tu elección adecuada , y muy pensada, depende el éxito de tu convivencia con  tu mascota, ya que cuanto más os complementéis, mejor será vuestro día a día.

Esta reflexión aun es más importante  si vas a comprar un perro para regalarlo a tus hijos. Muchos niños pequeños sueñan con tener uno para jugar pero, en su subconsciente, lo ven como uno de sus peluches, al que cogen y dejan cuando quieren. Un pequeño cachorro no debe convertirse nunca en un obsequio de cumpleaños, el regalo de Navidad, o un premio por haber  conseguido unas buenas notas. Lo más habitual es que los niños, precisamente por ser infantiles, acaben perdiendo su interés inicial en el cachorro, más aun cuando empieza a crecer y deja de ser ese ‘muñequito’ gracioso.  Por esta razón, debes ser consciente de que si vas a comprar un perro a tus hijos, lo más probable es que vas a acabar cuidándolo tu. Piensa en si te apetece sacarlo a pasear cada día, responsabilizarte de su salud, de su comida, etc… y no confíes en que tus hijos vayan a colaborar en estas tareas.

En definitiva, una de las mejores maneras de evitar el abandonar los cachorros que se han comprado con toda la ilusión, pero de manera irracional en la mayoría de los casos, es pararse a meditar realmente la importancia de tener un perro en casa, y todo lo que va a significar para ti y para tu familia. Ten en cuenta los gastos económicos que conlleva, la necesidad de tener cuidado de su salud, y de alimentarlo. Además, no olvides que tarde o temprano te irás de vacaciones, y vas a necesitar de alguien que lo cuide. Valora si puedes afrontar el coste de una residencia canina, o si tienes algún amigo o familiar cercano que pueda hacerse cargo de él.

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin valorar)
Nuestros patrocinadores nos ayudan a mantener la calidad de esta página

Responder