Consejos de alimentación para gatos

La alimentación es uno de los factores más importantes de la vida de su gato, mejora su salud, la actividad y la longevidad.

Desde que es un cachorro, su vida dependerá de una buena alimentación que le dé toda la energía que necesite en el poco tiempo que dura el crecimiento. Una vez adulto, la alimentación le servirá de mantenimiento para todas sus necesidades fisiológicas. 

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Por tanto, podemos decir que una buena nutrición pasa por un buen pienso comercial, la comida casera debe quedar en segundo plano. Si se utiliza este tipo de alimentación debemos asegurarnos que en ella haya todos los ingredientes necesarios para el gato.

En el pienso, podemos ver en su etiqueta la lista de ingredientes que forman su composición. Podemos encontrar como ingrediente principal la carne o el pescado y como secundario el huevo, harina de carne o de pescado. Tanto la carne, el pescado o el huevo tienen un alto valor biológico y por tanto un alto porcentaje de proteínas en forma de ácidos digestibles y aminoácidos utilizables. Con este tipo de pienso, no será necesario complementar con vitaminas o minerales extras.

Hay que tener en cuenta, que los gatos no poden ser alimentados con la comida de los perros,  sean adultos o cachorros, los gatos tienen necesidades nutricionales especiales.

Una comida puede ser saludable para un perro pero provocarle   problemas de salud a un gato.

Los gatos necesitan más proteínas en su dieta que los perros.

Necesitan ciertos aminoácidos, como la taurina y arginina que solo los obtienen del alimento. La carencia de taurina puede causar ceguera y cardiopatías.

Necesitan ciertos ácidos grasos, como el ácido araquidónico y el ácido linoleico. El primero es necesario para la coagulación de la sangre, una reproducción eficiente y pelaje en buen estado. El segundo es necesario para el crecimiento, la cicatrización y la función hepática.  Los gatos requieren de la vitamina A preformada, que sólo está presente en alimentos de origen animal.

Debemos proporcionar a nuestro gato, des de cachorro, el pienso adecuado para su etapa de crecimiento y posteriormente el adecuado para su condición física y actividad una vez adulto. No es lo mismo un gato que le guste más estar en su casa durmiendo todo el día que uno que prefiera pasearse durante horas por la calle, sus necesidades energéticas son muy distintas. En este sentido, encontramos en el mercado dos tipos diferentes de pienso dependiendo de si es un gato casero o callejero.

Es muy importante que tipo de alimentación le daremos a nuestro gato desde pequeño, seca o húmeda. Después de la etapa de lactancia con la madre, es importante acostumbrarlo  al pienso, ya que su preferencia alimentaria cuando sea adulto se decantará generalmente por su experiencia al principio de su vida. El gatito consume por imitación los mismos alimentos que su madre. La ingesta de agua también se basa en el aprendizaje, la madre es quien le enseñará la manera de beber.

Debemos cuidar la manera de administrar un nuevo alimento. Si éste se le muestra a un gato con estrés, se produce la “neofobia”, con lo que el gato, en otra ocasión rechazará este alimento cuyo sabor está asociado a una experiencia desagradable. La neofobia se diferencia de la aversión, ya que ésta es el rechazo de un alimento con el que ha enfermado el gato o le ha sentado mal.

Es falso pensar que todos los gatos prefieren el pescado a la carne, esta preferencia es muy variable según los individuos. Aunque el gato es estrictamente carnívoro, a veces lo atraen ciertos vegetales, pero no es un verdadero consumo sino más bien se trata de mordisquear ciertas especies vegetales como valeriana, salvia, menta, etc.

Como hemos comentado anteriormente, hay dietas para cada etapa del gato: crecimiento, actividad, lactancia, vejez o incluso podemos encontrar aquellos piensos que están pensados para problemas fisiológicos, los cuales nos los recomendará siempre el veterinario cuando sea necesario. Todas estas dietas son formuladas para dar una buena calidad de vida al gato, no funcionarían si su administración fuera equivocada.

Un cachorro que coma alimento para adultos no conseguirá la gran cantidad de energía (entre proteínas, vitaminas y minerales) que necesita para crecer y lo mismo pasaría al revés, un adulto comiendo pienso de cachorro, solo conseguiría tener sobrepeso con todos los problemas que conlleva eso.

Lo mismo ocurre con el gato sénior, sus necesidades cambian con la edad, por tanto mejor darle un alimento con proteínas de calidad que son más fáciles de digerir y más vitaminas y  minerales.

Si nuestro gato adulto padece obesidad o ha sido castrado (sea macho o hembra), nuestro veterinario nos indicará que tipo de pienso será el adecuado para mantener su peso corporal, ya que tanto en un caso como en otro el problema es el control del peso, aunque cada caso de obesidad viene dado por circunstancias diferentes. Es importante hacer caso al profesional, si damos otro tipo de alimento a nuestro gato podemos agravarle mucho su situación de salud.

Para las bolas de pelo lo mejor es cepillar a menudo su pelaje para evitar que trague mucho. También podemos procurar un pienso con fibra la cual actúa como purgante e impide que el pelo se acumule en el tracto digestivo o podemos darle malta aunque algunos gatos son reacios a ella.

¿Cuál es el lugar para que tenga su comedero?

Es muy importante saber dónde debemos poner a nuestro animal su comedero, muchas conductas en el futuro dependen de ello.

El gato es un animal que está picoteando todo el día y por lo tanto debe poder hacerlo en un lugar tranquilo, donde se encuentre a gusto.   Este lugar debe estar alejado del sitio de eliminación y de descanso.

 

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