Dálmata, conoce la raza, consejos

Los Dálmatas constituyen una raza de perro cuya característica principal es su pelaje blanco con manchas negras o marrones. Al nacer, las crías de dálmata carecen de manchas, las cuales van apareciendo por todo su cuerpo durante el primer año de vida.

Es una raza de perro que requiere actividad y energía. Aunque tiene fama de perro rebelde tiene una gran capacidad de adaptación y aprendizaje. Es aconsejable educar al Dálmata con firmeza desde muy pequeño.

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El Dálmata es un perro de familia. No lleva bien la soledad o falta de atención. Es muy buen compañero de los niños y es muy inteligente.

Su punto débil en el ámbito genético es la alta incidencia de casos de sordera en Dálmatas. Es un perro fácil a nivel de mantenimiento e higiene.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

Debido a su historia como perros para acompañar carruajes, se trata de una raza que requiere actividad y ejercicio. Son veloces corredores con gran resistencia. En ambientes rurales, si se les deja rondar a sus anchas, es probable que den largos paseos y regresen al cabo de varios días. En un ambiente urbano esto es poco recomendable por lo que es mejor contener al animal.

El Dálmata es testarudo, independiente, amistoso y payaso. A pesar de la fama de rebelde, este es un perro con una gran capacidad de adaptación y aprendizaje. De pequeño se le ha de educar con firmeza ya que es fácil que coja malos hábitos y que luego cueste corregirlos. Le gusta correr, saltar, jugar y sentir la presencia y el afecto de los dueños.

La soledad o falta de atención los deprime al grado de la demencia. Indicio de ello es morderse las patas, creándose lesiones serias; y/o excavar compulsivamente.

Su naturaleza energética y juguetona los hace excelentes compañeros para los niños, de quienes resisten un trato bastante brusco. Sin embargo es esencial que el ejemplar esté correctamente socializado y entrenado en el trato de niños, y a los niños se les muestre la manera correcta de jugar con el animal; como casi cualquier perro, el dálmata es perfectamente capaz de lastimar a un niño, aunque sea un juego inocente, y en particular a niños muy pequeños a los que pueden accidentalmente golpear o tirar.

Se aburren fácilmente, se requiere estímulo constante, uso de premios, y el establecimiento de una correcta jerarquía de manada, técnicas que por lo general sólo están al alcance de entrenadores experimentados. Si quieres ofrecer juguetes y juegos inteligentes, puedes visitar petclic.es, un portal con montones de productos de gran calidad para mantener entretenido a tu dálmata por más tiempo.

Es la sexta raza de perro más inteligente, después del Pastor Alemán, el Poodle y el Border Collie.

Su sociabilidad con otras criaturas además de los humanos se inclina más hacia los caballos.

Contrariamente a los otros perros, –entre las personas a su disposición– el Dálmata escoge su propio amo. Es visible la atención que dedica en estudiar y conocer a cada persona y tiene gran habilidad para reconocer a las personas, difícilmente olvida un rostro.

Casi nunca ladra. Solamente cuando es realmente necesario.

Constantemente se mantienen mudando su pelo a diferencia de las demás razas que sólo lo hacen una vez al año.

Cuidados y Salud:

El mantenimiento del Dálmata no es complicado, basta con cepillarlo con regularidad y sacarlo a pasear cada día para que pueda quemar toda su energía casi inagotable.

Por su débil sistema de inmunidad, son los más propensos a enfermedades, y los menos resistentes también.

El Dálmata tiene un serio problema hereditario de sordera. En los Estados Unidos se estima que un 30% de los cachorros serán sordos de al menos un oído. Aun en camadas donde ninguno de los dos padres es sordo, pueden nacer cachorros que sí los son. A las cinco semanas de nacido ya se sabe si puede oír perfectamente o no.

La hiperuricemia es común entre los dálmatas, por lo cual suelen ser considerados los únicos mamíferos uricotélicos (en su orina excretan predominantemente ácido úrico como producto de desecho del metabolismo nitrogenado) El resto de mamíferos – incluido el resto de razas perrunas – son ureotélicos (excretando predominantemente urea.)

También puede verse afectado por problemas de piel o cálculos en el riñón.

Historia:

Aunque se sabe que el Dálmata es una raza muy antigua, sus orígenes exactos son, de alguna forma, un misterio. Se pueden encontrar evidencias acerca de perros de tipo Dálmata en objetos de civilizaciones tan antiguas como la egipcia, ya que se han hallado dibujos de perros con manchas en paredes de cuevas y en tumbas egipcias. Estos dibujos muestran a los perros corriendo al lado de carruajes tirados por caballos. Algunos historiadores sostienen que, de hecho, el lugar de origen de la raza Dálmata es el antiguo Egipto.

También están aquellos que creen que es en la región conocida hoy con el nombre de Yugoslavia donde se hallan las raíces del Dálmata, y que fue un hombre llamado Yuri Dalmatin el que creó la raza. Existen pruebas de que Dalmatin había recibido unos perros de Turquía y que les hizo criar a finales del siglo XVI. Los perros fueron conocidos con el nombre de «Dalmatins» o «Perros Turcos», pero no hay ninguna descripción escrita acerca del aspecto que tenían esos perros. Para confundir las cosas todavía más, existe una provincia bañada por el mar Adriático llamada Dalmacia, y este nombre suele provocar que la gente tienda a pensar que éste es el lugar de origen del Dálmata aunque no existe evidencia alguna que apoye esta suposición.

Un aspecto constante en la historia del Dálmata es su asociación con los caballos. Desde los antiguos dibujos rupestres hasta las obras de arte de los siglos XVII y XVIII que nos muestran perros con manchas, los perros aparecen, casi siempre, al lado de caballos. Además de sus llamativas manchas, fue su afinidad con los caballos lo que hizo que estos perros fueran muy apreciados por los gitanos viajeros. Éste es otro factor que se añade a lo borroso de sus orígenes. Estos perros con manchas se podían ver por toda Europa, y lo más probable es que llegaran a muchas regiones a través de las migraciones de estos gitanos. Así pues, es difícil dilucidar dónde aparecieron por vez primera estos perros.

Una vez el Dálmata llegó a Inglaterra, se hace más fácil seguir el rastro de la historia de la raza. Se trata de una raza muy antigua en Inglaterra y se remonta a finales del siglo XVII. El Dálmata se hizo primero popular entre la clase alta inglesa y se usaban como perros de carruaje, con unos objetivos tanto de protección como «decorativos». Los Dálmata eran usados para vigilar los caballos y los carruajes de sus amos mientras estaban viajando.

Los Dálmata corrían a su lado, ya fuera detrás de los talones de los caballos o bajo uno de los ejes del carruaje. Cuando los pasajeros efectuaban una parada y dejaban el carruaje desatendido, el Dálmata vigilaba los caballos y guardaba el carruaje. Durante las paradas para pernoctar el Dálmata se quedaba en el establo con los caballos y con el carruaje para ahuyentar a los posibles ladrones.

El Dálmata adquirió una gran popularidad como «perro de carruaje» y era muy apreciado por su incansable capacidad para sostener la marcha en los viajes largos. Si a esto se le añade la extraordinaria afinidad con los caballos (y parece que acompañar a los carruajes era verdaderamente el objetivo de los Dálmata), no había otra raza mejor para desempeñar este trabajo. El Dálmata, con sus características manchas, era ya una raza fácilmente reconocible, pero ahora era ya un acompañante fijo prácticamente permanente, al lado de los carruajes, por toda Inglaterra. Desgraciadamente, cuando se hizo común el uso de los automóviles y el uso de los carruajes tirados por caballos fue, finalmente, abandonado, ya no se necesitó el Dálmata para que llevara a cabo lo que, de hecho, se había convertido en su trabajo.

Los Dálmata también adquirieron fama en Gran Bretaña como «perros bomberos». Los perros eran tenidos por los bomberos londinenses para así librar sus edificios de ratas y alimañas similares, pero debido al cariño de estos perros por los caballos y a su instinto para acompañar a los carruajes, frecuentemente salían corriendo junto con los carros anti-incendios tirados por caballos. Se podía ver frecuentemente a un Dálmata corriendo por delante de un carro de bomberos, como abriendo camino y dejando libre el paso para esos vehículos. Con la llegada de los camiones de bomberos también llegó el cambio para el Dálmata: a partir de ahí se convirtió en un acompañante, que iba sentado en el camión al lado del conductor. Aunque es raro, actualmente, ver un Dálmata acompañando a unos bomberos para apagar un fuego, la designación de «perro bombero» ha permanecido en Inglaterra.

La popularidad del Dálmata en Inglaterra no fue sólo como perro de carruaje y mascota de los bomberos. Esos perros también se hicieron populares en los rings de exposición. La segunda exposición británica de belleza se celebró en 1860, y ésta fue la primera vez que se exhibieron Dálmata.

El primer estándar de la raza, que fue el primero reconocido oficialmente por el Kennel Club para esta raza, fue publicado en 1890.

Aunque los Dálmata eran populares antes de la guerra, su popularidad creció realmente después de la guerra. En 1918 había dos Dálmata inscritos en el Kennel Club. ¡En un término de menos de 15 años las inscripciones se elevaron a casi 900!

Fue durante este periodo, los años 30, cuando se fundaron muchas líneas importantes en Gran Bretaña. Estos perros de calidad mejoraron a la raza por todo el mundo, ya que muchos Dálmata nacidos en Inglaterra en esta época o sus descendientes fueron exportados a otros países y se convirtieron en animales fundadores. Un ejemplo lo constituye la línea «of the Wells»: esta línea no sólo dio lugar a campeones en Inglaterra, sino que muchos perros «of the Wells» figuraron, de forma importante, en la base de criaderos americanos importantes.

Desde el final de la segunda guerra mundial, la popularidad del Dálmata como mascota y como perro de exposición ha permanecido relativamente constante.

Apariencia General

Esta raza de perros está conformada por animales de buena musculatura, de tamaño medio, con una gran resistencia. Tienen una altura a la cruz de entre 54 y 60 cm aprox. y un
peso de 24-27 Kg aprox.

El pelaje es duro, corto y denso, de color blanco con manchas negras o marrones situadas aleatoriamente.

Los pies son redondos con dedos bien arqueados y las uñas son blancas o del mismo color que las manchas.

La trufa (nariz) es del mismo color que las manchas.

Los ojos son marrón oscuro o ámbar.

Las orejas son blandas, afinándose hacia la punta, las llevan dobladas sobre sí mismas cayendo hacia delante.

En general los dálmatas de raza fina tienen los ojos color marrón oscuro, los dálmatas con manchas marrones deben tener los ojos color miel.

Cuanto mayor sea la definición de las manchas, equitativa su distribución y tamaño (manchas grandes en el lomo haciéndose más pequeñas hacia la ingle) más valorado será el perro.

La presencia de cinco pares de músculos faciales adicionales, sobre todas las demás razas, da lugar a su típica sonrisa y demás exclusivas expresiones inherentes a su raza.

Sus manchas faciales le atribuyen la peculiaridad de poseer una fisonomía única. No así en las demás razas.

Algunos sitios webs como el Club Español del Dálmata ofrecen información muy interesante para antes de adquirir un ejemplar de esta raza.

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