Dogo argentino, conoce la raza, consejos

La raza Dogo Argentino es por norma general una raza cazadora y muy buena haciendo de guardia.

Es un perro muy fiel a su familia, pero por su gran fuerza hace que no sea recomendado para niños pequeños.

Es importante que el perro tenga grandes espacios para saciar su energía.

Puede llegar a pesar más de 50 kilos. Son de color blanco, y se caracterizan por un cuerpo muy musculado.

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El dogo argentino es una raza de perro, creada por el médico argentino Antonio Nores Martinez, buscando un animal adecuado para la caza mayor de especies habituales en Argentina, tales como jabalíes, pecaríes y zorros colorados. Coraje, valentía y nobleza son cualidades que se potencian al máximo en esta raza.

En el pasado el dogo argentino era de los perros que más se usaban para peleas, motivo por el cual este perro puede tener un carácter fuerte y ser un poco tozudo. Son perros con una fuerza descomunal y un gran poderío físico.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Dogo Argentino es una raza de perro valiente, inteligente y tenaz. Es un perro guardián perfecto, siempre atento a lo que pueda suceder. Es un perro que se lleva bien con todo el mundo, pero siempre algo reservado con los extraños. Debido a su gran tamaño y fuerza, no es recomendable tener al dogo argentino como mascota si se tienen niños muy pequeños en el ámbito familiar.

El dogo argentino es un perro de caza, con unos grandes dotes para ello. A diferencia de otros perros grandes de caza mayor el dogo argentino se caracteriza por ser ágil, rápido y por tener una gran resistencia.

Si hablamos de su rapidez podemos decir que es un perro explosivo, tiene la capacidad de alcanzar su máxima velocidad en pocos segundos.

Pocos perros son tan valientes como el dogo Argentino, si se le pone entre ceja y ceja conseguir algo es muy dificil pararlo y no lo hará hasta que lo haya conseguido. Esto puede acabar sinedo peligroso ya que el dogo argentino es un perro capaz de luchar hasta morir.

El Dogo Argentino es un perro fiel a su amo. Esta raza se caracteriza por su poderío físico y su temperamento tiene un fuerte temperamento.

Como toda raza de gran porte, necesita una educación constante y firme pero sin violencia innecesaria. Es importante enseñarle a no atacar a otros perros y demás animales domésticos con los que debe ser capaz de convivir en armonía. La relación humano-perro es una relación de sumisión, por lo tanto debe establecerse claramente el orden jerárquico, quién es el que manda. Una vez logrado esto, el dogo argentino será un compañero excepcional, fiel a su amo por el que dará su vida de ser necesario.

Es un perro que por sus orígenes y función tiene el instinto muy despierto, de hecho en los criaderos de pequeños le despierta el instinto, por lo cual es un perro que como mascota debería estar siempre con correa a la hora de pasearlo.

Cuidados y Salud:

El Dogo Argentino necesita mucho espacio y no es adecuado para vivir en una vivienda pequeña. Requiere altas dosis de ejercicio diario.

El Dogo Argentino es un perro muy saludable, aunque como la mayoría de perros blancos, es propenso a la sordera. Debido a su tamaño también puede verse afectado por la displasia de cadera. Todas estas complicaciones de salud y otras comunes en perros de todas las razas, deben ser consultadas con el veterinario y tratarse con los productos que sean recomendados.

Historia:

Los granjeros de la pampa argentina no utilizaban la pólvora para combatir a los agresivos jabalíes autóctonos, pumas o jaguares. En lugar de eso lo hacían al estilo de la montería criolla, una forma de caza argentina arraigada en la cultura, inspirada en la idea del gaucho de que la presa debía disponer de una oportunidad para defenderse durante la caza, una ventaja que fuera igual a la de los cazadores. Esto procedía de las cacerías medievales de jabalíes que llevaba a cabo la aristocracia europea, en las que grandes jaurías de perros y nobles a caballo y armados con lanzas perseguían y daban caza a los jabalíes. La montería utiliza una jauría de perros que localiza, persigue, coge y apresa al jabalí hasta que llegan los hombres y lo matan con un machete. La montería sigue siendo una tradición respetada en Argentina. Hasta la actualidad, cualquiera que cace jabalíes con un arma de fuego es considerado como un cazador cobarde y de segunda categoría.

En la década de 1920, Antonio Nores Martínez (ayudado por su hermano Agustín, su padre Antonio y tíos) decidió crear una raza de presa que reuniera las mejores cualidades del perro de pelea cordobés, pero con unas dimensiones y una fuerza física superiores. Además, se propuso lograr un perro que tuviese aptitudes para la caza en jauría, especialmente de jabalíes, pero que fuese capaz de batir o parar él sólo a la presa en combate hasta la llegada de su amo o el resto de la jauría.

Antonio utilizó como base al “perro de pelea cordobés”, una mezcla de razas introducidas en la Argentina por los residentes ingleses, bull terrier y bulldog, con razas que habían traído los españoles, alano español y mastín español. A estas cruzas, que resultaban imbatibles en las peleas de perros, Antonio le sumó líneas de sangre bull terrier y mastín del pirineo.

Así, en la decimotercera generación, Antonio se dio cuenta que había creado una “máquina de guerra” perfecta, un perro de combate invencible. Los perros blancos de Antonio se hicieron famosos pues ningún otro perro podía vencerlos en los rings. Se crea así la familia Araucana. Luego Antonio se propuso legalizar el perro que había creado, porque los combates, pese a ser su pasión, estaban prohibidos en todo el mundo. Por otra parte, le fascinaba la idea de poder cazar directamente con un perro que levantara, siguiera y capturase la presa.

La familia Araucana no servía para la caza debido a que eran muy agresivos entre si, muy pesados en relación a su altura y carecían de olfato. Entonces Antonio introdujo sangre Pointer, creando la familia Guaraní. Estos dogos mantenían el espíritu luchador de la familia Araucana, pero eran más resistentes para perseguir la presa, tenían mejor olfato y se podía lograr que no se pelearan.

Transcurrieron varios años de cruzamientos, selecciones y adecuada gimnasia funcional hasta que hacia finales de la década de 1940, Antonio logró consolidar al dogo argentino actual, reconocido como el perro de caza mayor por excelencia.

En 1946 se organizó un combate público de presentación de la raza entre «Añá», un extraordinario ejemplar de dogo argentino y un jabalí reproductor de 5 años. Fue una dura prueba para Aña, de cuya lucha salió victorioso, pues lo rindió en 40 minutos, terminando la pelea en perfecto estado físico.

El combate fue filmado y despertó en los cinófilos una gran admiración por el dogo. En 1947 Agustín organizó un combate en el Club de los Españoles de Morón entre «Chino», un dogo argentino y un toro negro criollo, gran luchador. Tras un buen rato de combate, que le provocó a Chino una fractura de fémur, éste logró prenderse de la nariz del toro, el cual, en unos minutos, no pudo resistir más el dolor y se arrodilló. Chino no lo soltó. El final fue realmente una fiesta para el público español. Francisco, otro hermano de Antonio, entró en la arena y habló a Chino que soltó a su presa y le siguió cojeando. Agustín fue un gran difusor de la raza, logrando finalmente su reconocimiento como tal, como lo muestra la carta enviada por el Dr. Agustín Nores Martínez a la FCA. El estándar se publicó en la revista “Diana” en 1947.

El reconocimiento oficial en Argentina tuvo lugar en 1964, y el internacional en 1973. Podemos leer la carta enviada por el Dr. Agustín Nores Martínez a la Federacíon Cinológica Argentina, en la cual solicita la apertura de registros genealógicos de la raza, donde hace un pormenorizado relato de la virtudes y potencial del Dogo Argentino.

En las últimas décadas el dogo argentino ha sido introducido con mucho éxito en EE.UU. y varios países de Europa. Hoy en día pueden encontrarse muy buenos criadores en distintos países del mundo y por supuesto en Argentina, cuna del dogo, que cuenta con criadores de excelencia. Actualmente es uno de los perros reglamentarios para la policía en Líbano.

Apariencia General

El Dogo Argentino es un perro bastante grande, muy musculoso y de color completamente blanco. Tiene una cola larga y gruesa y unas orejas de mediana longitud, anchas, gruesas y colgantes.

Es un perro muy resistente y robusto, de estructura maciza y musculosa en todas las partes del cuerpo, insensible al dolor, capaz de combatir con animales más grandes que él y matarlos. Con la capa completamente blanca, para distinguirlo fácilmente en el monte, el Dogo Argentino se diferencia de los otros perros también por su comportamiento: ladra raramente, casi como para no querer hacer notar su presencia, pero cuando ataca, es demoledor.

La cabeza del perro es grande con cráneo macizo. La trufa es negra. Tiene el hocico ligeramente cóncavo y unos labios finos que al morder y atrapar a la presa, permiten sin embargo, que el dogo siga respirando.

Los ojos son de color pardo, bien separados entre ellos. Las orejas son erguidas o semi-erguidas, triangulares y cortadas.

El Dogo Argentino tiene un cuello poderoso, arqueado y grueso y el pecho ancho y profundo.

La línea dorsal de esta raza de perro es muy alta en los hombros y luego se inclina hacia la cadera. Las extremidades son rectas, con muslos musculosos, corvejones cortos, dedos unidos y cortos. La cola es larga y gruesa.

El macho debe medir entre 60 y 66 cm, y la hembra entre 60 y 62 cm; de peso el macho debe ser de entre los 48 a 54 kg, la hembra 45 kg.

Recuerda que el mundo de Internet es inmenso y la información que puede encontrar es diversa y amplia, visita todas las webs que puedas antes de tomar ningun decisión respecto al Dogo Argentino.

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