Dogo de Burdeos, conoce la raza, consejos

La raza Dogo de Burdeos se caracteriza por ser una raza tranquila y sensata, muy fiel a su dueño.

Es una raza de perro con una masa ósea muy grande, por lo que la falta de ejercicio le puede causar problemas. Así, es importante sacarlo a pasear a diario.

Tiene un pelaje corto y fino, una cabeza bastante grande y un cuerpo muy imponente. Es un gran perro guardián.

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El Dogo de Burdeos es una raza de perro molosoide de origen francés. Es un perro de gran fuerza y potencia, con un carácter firme y decidido, es un gran perro de guardia.

Es una de las razas de perro francesas más antiguas, desciende de los Alanos, unos perros molosoides introducidos en Europa por los alanos, un pueblo iraní expulsado por los hunos que se instaló en nuestro continente. Estos perros se utilizaban básicamente para combatir y antes de su desaparición en el siglo V, en Aquitania y en el norte de España ya los habían cruzado con perros autóctonos. El resultado fue el que más adelante se conocería como Dogo de Burdeos. En la Edad Media pasó a ser un perro de guardia y en pleno siglo XVII fue el perro de moda de la burguesía francesa.

En épocas más recientes, otras razas de perro han contribuido a la definición de ésta: el mastiff, el bulldog inglés, y el dogo alemán. El resultado que se ha obtenido es un perro de enorme fuerza y potencia en menoscabo de la agilidad y velocidad.

Antiguamente era también utilizado para la caza de grandes animales y para los combates en las arenas. Posteriormente, una vez que se terminaron las grandes cacerías y aquel tipo de espectáculos de circo, su popularidad disminuyó sensiblemente, limitándose su empleo a custodiar las propiedades.

El Dogo de Burdeos se caracteriza por poseer la cabeza más grande y magnífica de todo el mundo canino, por las arrugas de su cara y por sus pies exageradamente fuertes.

Esta raza de perro se dio a conocer al público gracias al Dogo de Burdeos llamado Beasley que protagonizó la exitosa comedia familiar Socios y Sabuesos (1989). Beasley interpreta a Hooch, el único testigo del homicidio que investiga el detective Scott Turner (Tom Hanks).

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

Es un perro tranquilo y equilibrado, muy apegado a su amo y su familia, es cariñoso, reservado con los extraños y neutro con ellos cuando está su amo, al que le muestra su cariño y fidelidad. Manso y paciente con los niños, a los que quiere y protege. Detesta la soledad y la inacción y nunca se muestra espontáneamente agresivo.

A pesar de su pasado belicoso, el Dogo de Burdeos es afectuoso, tranquilo, equilibrado, agradable y bondadoso. Se muestra muy apegado a su dueño y es cuidadoso y paciente con los niños, de los que soportará toda clase de juegos y tirones de cola. Tiende ser tozudo y orgulloso, aunque una vez que aprenda una orden nunca se le olvidará.

Al igual que todos los perros molosos, el Dogo de Burdeos es un perro con mucha sangre fría que no se pone nervioso fácilmente. Su personalidad es equilibrada, tranquila y calmada. No es muy ruidoso, y es raro oír al Dogo de Burdeos ladrar escandalosamente sin una razón suficiente (como por ejemplo si un intruso entrara en la casa). Es una raza con mucha confianza que no necesita probar nada ante los otros perros, a no ser que se vea retado.

El Dogo de Burdeos es una raza de perro encantadora, muy cálida y amistosa con las personas y los animales pequeños. Es un perro muy bueno con los niños debido a dos razones: la primera es que al Dogo de Burdeos le encanta estar con la gente (una familia nunca le resulta demasiado grande). En segundo lugar, el Dogo de Burdeos tiene mucha paciencia y tolerará los típicos juegos, que le tiren de la cola, y otras molestias que tienden a provocar los indisciplinados niños. Los Dogos de Burdeos están encantados de jugar a los más tontos juegos de niños, como por ejemplo ponerse sombreros y disfrazarse.

El Dogo de Burdeos es inteligente, dócil y generalmente no muestra inclinación hacia la pelea. Los machos tienden a ser perros más dominantes y, ocasionalmente, pelearán contra otros perros para establecer el dominio. La dominancia es un rasgo hereditario del Dogo de Burdeos, y debe ser aceptado y tratado por su propietario.

Recuerde que uno de los trabajos originales del Dogo de Burdeos era el de proteger, lo que en muchos casos significaba pelear. Como resultado, el Dogo de Burdeos es agresivo por naturaleza, no se retirará de una pelea (aunque es difícil que instigue una) y protegerá lo que sea suyo y de sus propietarios. La sociabilización adecuada de su Dogo de Burdeos es de la máxima importancia, e incluso los que están bien sociabilizados deben ser vigilados cuando estén con otros perros.

El Dogo de Burdeos es un trabajador voluntarioso que se muestra contento estando al lado de la gente y que es bastante cooperativo. Es una maravillosa incorporación en un hogar feliz. Los Dogos de Burdeos se llevan bien con las otras mascotas familiares, y si son presentados pronto, pueden hacerse amigos de gatos, pájaros y otros perros, dependiendo de la compatibilidad de las personalidades colectivas.

Podría haber problemas si tenemos dos machos con personalidades dominantes, y suele recomendarse que se tengan perros de sexo opuesto compartiendo un hogar.

Al igual que con otras perros, el Dogo de Burdeos se llevará bien con los niños si son presentados pronto y de manera adecuada. Generalmente no habrá problemas si el niño estaba ahí antes que el cachorro.

El Dogo de Burdeos es un perro dócil y clemente por naturaleza y adora el cariño humano. Un Dogo de Burdeos que sea agresivo hacia las personas sin haber sido instigado a ello es algo muy atípico de esta raza.

Al Dogo de Burdeos le encanta jugar y siempre está listo para la diversión, incluso cuando es ya mayor. Ir a recuperar un palo o correr detrás de un balón quizá les parezca mucho trabajo a la mayoría de los Dogos de Burdeos, pero el mismo perro será incansable cuando se trate de conquistar una toalla vieja o un saco vacío.

Es recomendable iniciar la socialización y adiestramiento del Dogo de Burdeos desde cachorro para convertirlo en un buen compañero o guardián. Eso sí, combinando siempre el adiestramiento del perro con el juego y nunca utilizando los gritos y los castigos para intentar que obedezca.

Cuidados y Salud:

Es muy importante que el perro obtenga una cantidad de ejercicio adecuada para que no sufra problemas de tendones y ligamentos. Se recomienda sacarlo a pasear dos veces al día con accesorios de calidad para evitar incidentes durante las salidas.

El Dogo de Burdeos vive una media de ocho a diez años. Igual que la mayoría de los perros con una osamenta grande, la displasia de cadera y la torsión gástrica son los problemas más frecuentes en esta raza de perro. Los murmullos cardiacos y las enfermedades de la piel son también un problema para el Dogo de Burdeos.

El Dogo de Burdeos es un perro que crece rápidamente, por lo que los cachorros pueden engordar una media de 1-2 kg por semana y experimentar una panosteitis eosinofílica (pano), más conocida con el nombre de «dolores del crecimiento» o cojera errante.

El Dogo de Burdeos es un perro muy sensible a la anestesia, por lo que es necesario tener en cuenta que una dosis «normal» puede ser mortal para esta raza.

Historia:

El Dogo de Burdeos pertenece a un grupo de perros clasificados como molosos, que son descendientes del molossus, un tipo de perro que vivió, aproximadamente, hacia el año 700 a.C. Basándose en las antiguas tallas y pinturas, parece que los molossus eran tenidos como perros de guarda y de caza por los asirios.
El primer registro de un perro de tipo moloso se encuentra en una carta del año 326 a.C. que menciona a unos perros grandes y fuertes que poseían unos dientes cortos y anchos. Sus osamentas han sido encontradas entre los muchos otros restos de las expediciones arqueológicas por todo el mundo, en lugares tales como Tíbet, China e India.

Estos perros se incluyeron en el ejército de Alejandro Magno, y viajaron desde Mesopotamia hasta Epiro en varias guerras. En Epiro había un rey mítico que gobernaba en la región de Molossus y que se ocupaba de estos perros. Desde allí viajaron a Roma, las Galias y a otros países conocidos, incluyendo a Hispania.

Existen documentos contradictorios que dicen que este perro de gran tamaño vivió primero en España bajo el nombre de Alano, un perro extinto cuya descripción se acerca a la del actual Dogo de Burdeos. Se supone que el Alano fue traído a Europa por los alanos, una tribu oriental. El Alano fue descrito en el siglo XIV por Gastón Phoebus (o Febus), conde de Foix, en su Livre de Chasse. «Sujeta lo que ha mordido con más fuerza que tres sabuesos de caza». También existen referencias acerca de que el moloso derivó de los Molósidos, unos perros grecorromanos que vivieron en la época de Julio César y que fueron utilizados para la guerra.

La palabra «dogo» apareció por primera vez a finales del siglo XIV. Antes del siglo XIX estos perros no tenían un estándar, pero eran muy similares en cuanto a su aspecto y a su utilidad. Eran perros de guarda usados para proteger los hogares, las carnicerías y los viñedos. Los perros que iban en jaurías para la caza apresaban a los toros y perseguían a los jabalíes, los osos y a otros animales de caza, y los perros pastores vigilaban a los animales de granja como las ovejas y las vacas. Finalmente, el moloso se desarrolló para dar lugar a una variedad de mastines que incluyen al Mastín Tibetano, el Mastín Español, el Mastín Italiano (Mastino Napolitano) y el Bullmastiff actuales, por sólo nombrar unos pocos.

Un tipo de perro que existía en Francia a principios del siglo XIV era el llamado Dogue o Doguin d’Aquitaine, que era una raza de perro basada en el moloso francés y criada para pelear contra otros perros, osos y jabalíes. Existían bastantes variantes del Doguin d’Aquitaine, dependiendo de la región y de los trabajos que tuvieran que acometer. Como resultado de ello, su aspecto general no era constante. Existían varios colores y variedades de pelaje, diferentes patrones en cuanto a los maxilares y al cierre (retrasado y adelantado) y otras ligeras variaciones. En su mayoría, de todas formas, estos perros tenían una estructura corporal, un peso y un tamaño similares. Finalmente un tipo sobresalió como perro preferido: el «perro del carnicero », que era usado para proteger las carnicerías y que era muy codiciado por los nobles franceses y por las familias ricas, como guardián de sus hogares.

La primera referencia escrita sobre el «Dogo de Burdeos» se dio en 1863, en la primera exposición canina en el Jardin d’Acclimatation en París. Ésta no era una exposición de belleza, sino más bien un catálogo de razas de perros. La ganadora de la exposición fue una hembra llamada Magentas y que fue identificada de acuerdo con la capital del departamento de donde era originaria, esto es, como Dogo de Burdeos.

Hacia finales del siglo XIX, el Dogo de Burdeos viajó hasta Inglaterra para pelear y para competir en las exposiciones de belleza. En 1895, John Proctor publicó un artículo en la revista The Stock Keeper (El Cuidador de Animales), describiendo su experiencia mientras juzgaba a los «perros de pelea del sur de Francia». Cuando las leyes inglesas prohibieron las peleas de perros, el Dogo de Burdeos fue criado casi exclusivamente fijándose en su belleza y en su temperamento para la competición en las exposiciones de perros.

En 1896, el veterinario Pierre Meguin publicó el estándar para el Dogo de Burdeos en su revista L’Éleveur (El Criador de Animales). Creó un estándar a partir de la combinación entre los mejores Dogos de Burdeos expuestos desde que Magentas se hizo con todos los honores en el Jardin d’Acclimatation. Este estándar fue redactado por Meguin, Mr. Brooke, el Dr. Wiart y un grupo de autoridades francesas en la materia. Un año más tarde, el estándar fue publicado en The Breeds of Dog (Las razas de perros), por Henry de Bylants.

Hasta la llegada del estándar de Meguin, hubo mucha controversia acerca del tipo del Dogo, y persistió la diversidad en el tipo de la raza de perro. El tamaño de la cabeza y del cuerpo fluctuaron según cada criador concreto; se podían encontrar cierres tanto de tijeras como retrasados y el color de la máscara era muy variable. Durante estos tiempos de incertidumbre hubo como mínimo tres tipos diferentes de Dogo de Burdeos: el Toulouse, el París y el Burdeos. El Toulouse tenía una capa leonada o atigrada de varios colores, pero aparte de eso se parecía mucho al Dogo de Burdeos actual. El París también se parecía al estándar actual, pero el cierre variaba: mientras unos tenían un cierre de tijera, otros lo tenían casi 2,5 cm retrasado.

Después de mucho discutir, los criadores se decidieron por el cierre retrasado, que viene reflejado en el estándar actual del Dogo de Burdeos. En 1910, después de tres años de investigaciones, J. Kunstler, un profesor de anatomía comparada de la Facultad de Ciencias de Burdeos, escribió Étude critique du dogue de Bordeaux, un estudio crítico de esta raza de perro que incluía un estándar más preciso que el original publicado por Meguin. El estándar de Kunstler se usa hoy día (aunque ha sido actualizado dos veces por el Dr. Raymond Triquet y por Mr. Tim Taylor), aunque existen algunas variantes dentro de la raza y que han sido identificadas como el tipo Burdeos, el tipo París y el tipo Mediterráneo. Las diferencias entre estos tipos de perro son ligeras y tienen que ver, sobre todo, con la altura y la cabeza del perro.

El estándar de esta raza de perro evolucionó a medida que creció el interés por el Dogo de Burdeos. El primer estándar («caractère des vrais dogues»), escrito por Pierre Meguin apareció en Le dogue de Bordeaux en 1896. El segundo estándar fue desarrollado por J. Kunstler y apareció en el Étude critique du Bordeaux en 1910. El tercer estándar fue elaborado por Raymond Triquet, con la colaboración del Dr. Maurice, un veterinario, en 1971. El cuarto estándar fue reformulado en la Asamblea general de la Fédération Cynologique Internationale de 1993 en Jerusalén por el experto en la raza Raymond Triquet, con la colaboración de Philippe Serouil, presidente del Club Francés del Dogo de Burdeos.

Después de que el estándar fuera conocido en todo el mundo, sólo fue cuestión de tiempo que hubiera una demanda para los programas de cría del Dogo de Burdeos en el extranjero. Durante los años 30, el impresionante tamaño del perro y su carácter atrajeron a ciertas personas, que incorporaron la raza dentro del Perro de Pelea Japonés.

El incremento del tamaño de la cabeza y del cuerpo del Perro de Pelea Japonés dio lugar al Tosa Inu actual. De forma similar, los hermanos Martínez, de Argentina, importaron varios Dogos de Burdeos para introducirlos dentro de su programa de cría. Su objetivo era conseguir un superperro que necesitaba el tamaño de cabeza, tamaño general, fuerza, poder de maxilares y valentía del Dogo de Burdeos. Estas mismas características son elementos esenciales del Dogo Argentino actual, la creación de color totalmente blanco al perro de los hermanos Martínez ideada para perseguir piezas de caza mayor.

En los años 60, el Dr. Philip Todd importó al Dogo de Burdeos a los EE.UU., luego se fue con sus Dogos de Burdeos a Holanda y así dio a conocer esta raza de perro a los holandeses. Hacia finales de los años 60, el Dr. Todd ayudó a Steve y a Wendy Norris a implantar un programa de cría en los EE.UU.

El Dogo de Burdeos es reconocido como perro de pura raza en todo el mundo por muchas organizaciones caninas: la FCI, el Kennel Club (Reino Unido) y el United Kennel Club (EE.UU.). El American Kennel Club (AKC), que es la asociación con el libro de orígenes más importante en los EE.UU. todavía no reconoce esta raza de perro.

En el siglo XIX la raza casi no era conocida fuera de su Francia natal, aunque hubo algunas exportaciones a Inglaterra hacia 1885 con la idea de que actuaran como perros de pelea y más tarde para su exhibición en exposiciones de belleza. El primer criador del Dogo de Burdeos en Escandinavia fue H. Kröller, de Aalborg (Dinamarca), a principios del siglo XX.

Después de cinco años de apoyo activo por parte del British Dogue de Bordeaux Club, el Kennel Club británico aceptó finalmente al Dogo de Burdeos en noviembre de 1998. Este movimiento por parte del Kennel Club se produjo unos pocos meses después de que Raymond Triquet, conocido por muchos como «el padre del Dogo de Burdeos », hablara en una conferencia en Ascot. Su presentación ensalzando a esta raza de perro fue un elemento clave para persuadir al Kennel Club para que la aceptara. Su presentación fue celebrada en una pequeña exposición de varios Dogos de Burdeos en Earls Court, el lugar donde se celebraba en sus orígenes la exposición canina Crufts. También se debería dar el mérito a los miembros más influyentes y activos del British Dogue de Bordeaux Club, y que incluyen a Ann Sutton, a Karen Watson, a Alan y a Henry Bates y a Paul y Karen Harris.

El Dogo de Burdeos fue introducido en los EE.UU. por el Dr. Philip Todd en los años 60, y más tarde, Steve y Wendy Norris trabajaron duro con la raza e hicieron campaña en su favor. Esta raza de perro pronto encontró buenos amigos en los EE.UU. De todas formas, el mundo canino americano no había llegado a conocer a fondo a este perro moloso francés quintaesencial, y durante los primeros veinte años hubo muy pocos Dogos de Burdeos en los EE.UU., y muy pocos, si es que había alguno, criadores serios se comprometieron con la raza. En los años 80, el Dogue de Bordeaux Club of America, dedicado a la mejora y a la importación de ejemplares de calidad desde Europa, logró causar un gran impacto. Estableció buenas relaciones con los criadores y expertos en perros franceses, y los Dogos de Burdeos que llegaron a América fueron siempre los mejores. Más y más aficionados a los perros se dieron cuenta de la existencia del Dogo de Burdeos, y se estaba despertando un considerable interés por la raza. En 1989 esta raza de perro ganó en popularidad después de la exhibición de la película Turner and Hooch (Socios y Sabuesos), donde actuaba Tom Hanks como actor principal y donde aparecía un Dogo de Burdeos bien adiestrado, entretenido y muy hermoso. A medida que la película se hizo popular, lo mismo le pasó a la raza (un arma de dos filos para el Dogo de Burdeos). Era bueno que los norteamericanos conocieran, por fin, a esta magnífica raza de perro, pero esta inyección de popularidad fue, desgraciadamente, un azote para ella. Demasiados criadores incompetentes movidos por el afán de lucro criaron Dogos de Burdeos muy rápidamente, no eran perros firmes y no se ajustaban al tipo de la raza. Criaron Dogos de Burdeos con displasia de cadera o con otras enfermedades genéticas conocidas. La consanguinidad era frecuente, y dio como resultado a muchos Dogos de Burdeos con mal temperamento y con problemas de comportamiento.

En los años 90, siete criadores responsables de Dogo de Burdeos han mantenido el tipo racial adecuado del Dogo de Burdeos intacto. La Dogue de Bordeaux Society ha realizado un excelente trabajo de conservación del tipo, y ha fundado una sociedad protectora de perros que les proporciona hogares adoptivos que cumplen con el código ético de la organización a los Dogos de Burdeos vagabundos o que estén abandonados. Esta protectora ayuda también a los propietarios de Dogos de Burdeos que, por cualquier razón, no puedan tener con 17 ellos a su perro durante un espacio de tiempo más prolongado.

La United States Bordeaux Corporation es una organización similar que tiene un código ético específico y el objetivo de mejorar esta raza de perro. Los propietarios de Dogos de Burdeos deberían conocer también a la American Rare Breed Association (ARBA), que patrocina varios eventos donde participa el Dogo de Burdeos.

Lo cierto es que al Dogo de Burdeos le queda todavía un largo camino que recorrer para convertirse en un perro popular o en una raza de perro conocida por todos. En los EE.UU. sigue siendo considerada como una «raza de perro rara». Aunque una exposición canina para razas de perro raras puede atraer hasta 25 Dogos de Burdeos de calidad, este despliegue no indica, en modo alguno, que la raza se esté volviendo tan popular como el Dogo Alemán o el Bullmastiff, por ejemplo. Afortunadamente hay muchos criadores que continuarán promocionando a la raza y que darán lugar a un seguimiento entusiasta de la misma.

Actualmente existen unos pocos criadores de perros que están desarrollando ejemplares excelentes de la raza, y el Dogo de Burdeos está ganando en popularidad por todo el país. Esta raza de perro no tiene ninguna organización nacional específica, pero es reconocida por el Club Español de los Molosos de Arena, un club para perros de tipo moloso similar al club alemán Club für Molosser e.V.

El Dogo de Burdeos llegó a Alemania en la segunda mitad del siglo XIX por muchas de las mismas razones por las cuales consiguió popularidad en Francia. En Alemania el Dogo de Burdeos era un valioso perro de trabajo en las granjas conduciendo al ganado vacuno y vigilando los rebaños. Sin rival como protector y como cazador, también era usado para la caza y para evitar que los jabalíes destrozaran los viñedos, las cosechas y el ganado.

En 1908 se fundó un club para el Dogo de Burdeos: el Allgemeiner Deutscher Bordeauxdoggen. Después de la segunda guerra mundial este club fue uno de los miembros fundadores de la Verband für das Deutsche Hundewesen (VDH). Hasta el año 1978 este club fue conocido con el nombre de Club für Bordeauxdoggen und Mastiffs e.V. Cuando el Mastín Napolitano, el Bullmastiff, el Fila Brasileiro, el Tosa Inu y el Mastín Español se unieron a la organización, fue renombrado como Club für Molosser e.V. (Club para las razas de molosos).

Las razas estaban bajo la supervisión de varios grupos de trabajo (Arbeitsgemeinschaften = AG). Cada raza de perro tenía su propio grupo de trabajo con su presidente, que es elegido cada dos años.

El Dogo de Burdeos está comenzando a disfrutar de la popularidad por toda Italia. Se ha visto beneficiado por el Club Italiano del Molosso (CIM), cuya misión es animar, apoyar y educar a los criadores para que conserven una línea superior en cada una de estas razas de perros: Bullmastiff, Dogo de Burdeos, Dogo Argentino, Fila Brasileiro, Mastín Español, Mastín Tibetano, Mastín del Pirineo y Tosa Inu. Su objetivo es reforzar la selección de razas de perros molosos que no están representadas de forma específica en ninguna otra asociación de criadores.

El CIM es una excelente organización que publica una hoja informativa (I nostri cani, Nuestros perros) y un boletín trimestral. También organiza exposiciones bajo las reglamentaciones del ENCI y con su colaboración. Ser miembro del CIM está abierto a los ciudadanos italianos, además de a los extranjeros que se muestren de acuerdo con el cumplimiento de los estatutos, cuya aplicación es aceptada por el consejo. Las personas interesadas en averiguar más cosas acerca del Dogo de Burdeos en Italia deberían ponerse en contacto con el ENCI en Milán o con el CIM en Felino (Parma).

En julio de 1975 nació la primera camada de Dogos de Burdeos de los Países Bajos en el criadero de Mr. Van den Doel, en Berg en Dal. Lo único que se sabe de esta camada es que los perros fueron inscritos en el NHSB (el libro de orígenes de los Países Bajos).

Cuatro años más tarde nació la segunda camada, una excelente camada de Dogos de Burdeos «Van de Ircomara», en el criadero de Mrs. F. Schietekatte. La madre era una importación de Francia llamada Lia de Ker Saint Mesmes. El padre era Lex de la Berse du Loup, de Alemania. El desarrollo fue lento y a partir de aquí el tipo no fue constante.

Las exposiciones holandesas de belleza han comenzado a incluir, recientemente, a muchos Dogos de Burdeos. La calidad de esta raza de perro ha mejorado drásticamente desde los años 80 y, como resultado, la valoración de los animales ha sido más constante. Antes de los años 80 los jueces buscaban, sencillamente, el tipo adecuado, lo cual era una táctica común con las nuevas razas. Ahora que los participantes en el ring se están ajustando al estándar aceptado, los jueces pueden concentrarse en los aspectos específicos tales como hallar el equilibrio adecuado entre el tipo y otras cualidades tales como el cuerpo y el movimiento.

Los criadores holandeses han triunfado con bastante rapidez en su objetivo de crear Dogos de Burdeos con una fuerte osamenta, un tamaño impresionante, más arrugas y unas trufas más llenas que se comparan favorablemente respecto de las de los mejores Dogos de Burdeos franceses. El juez Mr. Bas Bosch N’Agor, que pasó la mayor parte de los años 80 estudiando a la raza en Francia, ha tenido una fuerte influencia en el desarrollo de forma positiva del Dogo de Burdeos en los Países Bajos.

El apoyo para la idea de que los holandeses podían criar excelentes Dogos de Burdeos llegó en 1994, cuando la perra Nike de Legeane, criada por J. Dijkstra y propiedad de Erik Planting, se convirtió en Campeona Mundial (World Champion) de la FCI. También en 1994, la perra Fitou Appelation Controlee, criada por y propiedad de Erik Planting, fue nombrada Mejor Perra Joven en la competición de clubes en Alemania (UBX).

En 1996, la perra Lady Boss de la Maison de Hollande, criada por y propiedad de Gerard van ‘t Hul, consiguió dos títulos para perros jóvenes: Campeón Joven Mundial y Campeón Joven de Luxemburgo, y también ganó en la competición de clubes en Italia. Otras victorias de los Dogos de Burdeos holandeses tuvieron lugar en el National d’Élevage (exposición monográfica) en Francia, donde el macho Mike, criado por F. Van Tuyl se convirtió en el Mejor Macho Joven, Lady Boss de la Maison de Hollande se convirtió en la Mejor Perra Joven, y Arlet van de Amilja, criada por J. Bosma, se convirtió en la Mejor Perra.

A pesar de todos estos logros, los holandeses continúan concentrándose en conservar el aspecto atlético, el movimiento, la personalidad y otras cualidades tales como la conservación de un buen tipo. El peor miedo entre los criadores de los Países Bajos es que el Dogo de Burdeos se haga demasiado grande, pesado y gordo, características que son también despreciadas en el resto del mundo.

Gran parte del éxito de los Países Bajos puede ser atribuido a Belmondo the Red Powerpack, un espectacular Dogo de Burdeos rojo que tenía una gran estatura y una fuerte osamenta, aunque conservaba el tipo atlético tan deseable en esta raza de perro. Belmondo fue importado de Alemania por Mrs. Antonissen-van Strien. Era grande y tenía una maravillosa osamenta, una perro de cabeza enorme y clásica con una trufa perfecta, una raramente perfecta línea superior y unas extremidades anteriores y posteriores muy fuertes. Su mejor resultado en el extranjero fue en 1994, cuando ganó el Mejor de la Raza (Best of Breed) en la Exposición Canina Mundial, en Suiza, ante el «padre del Dogo de Burdeos», Raymond Triquet. A Belmondo se le atribuyen 18 camadas entre 1988 y 1997 que dieron como resultado numerosos perros campeones. Antes de Belmondo, el Dogo de Burdeos más importante fue N’Agor de la Maison des Coqs x Lutteur du Gorge d’Or, que era la base de toda la cría en Holanda en los años 80.

Apariencia General

El Dogo de Burdeos es un perro musculoso, atlético e imponente. Tiene una cabeza ancha y llena de arrugas y un labio colgante que le cubre la mandíbula inferior. Tiene los ojos ovalados y separados y unas orejas pequeñas y caídas. El perro tiene la cola es gruesa en la base y le llega a la altura del corvejón. Su pelo es fino, corto y suave. Este perro puede ser unicolor caoba o de la gama de los leonados, pero siempre con una máscara bien marcada roja o negra.

El Dogo de Burdeos es un perro fuerte y musculoso, excelente guardián tanto de personas como de propiedades. El Dogo de Burdeos es un atleta de fuertes hechuras y compacto que tiene un tamaño que nos indica su agilidad y velocidad. Estas cualidades fueron desarrolladas en el perro en sus orígenes para el trabajo, para la protección de la propiedad y para cazar. A medida que conozca usted las características del Dogo de Burdeos, recuerde estas funciones originales.

Las mandíbulas son prominentes debido al gran desarrollo de los músculos masticadores. Ésta fue una característica necesaria para la presa de toros. El tórax es muy ancho y la distancia entre el suelo y el pecho del perro debería ser igual o menor que la distancia existente entre la espalda y la parte inferior del pecho.

En esta raza de perro el pelaje es corto, fino y sedoso, de un color que admite todos los tonos de rojo y amarillo, e incluso el color caoba rojo oscuro. Se prefiere la buena pigmentación de la piel. Se toleran las manchas blancas sobre el pecho y los pies. El Dogo de Burdeos debería tener una máscara facial roja o negra bien marcada. El color de la trufa se corresponde con el de la máscara.

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