Gatos: Cómo eliminar pulgas y otros parásitos.

Un parásito es un ser vivo que habita en otro de mayor tamaño que él (huésped u hospedador) y que generalmente es un animal o una persona. El parásito utiliza al hospedador, bien para vivir en él, bien para obtener alimento, o bien para ambas cosas.

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En algunos casos puede establecerse una relación de simbiosis en la que tanto el hospedador como el parásito se benefician mutuamente, sin embargo en el caso de los gatos, cuando hablamos de parásitos nos referimos a aquellos que son nocivos para la salud del mismo y que es necesario erradicar.

Las pulgas son parásitos externos que se alimentan de la sangre de los gatos aunque su peligrosidad no reside únicamente en este hecho, sino en el de que sean capaces de transmitir enfermedades como, por ejemplo, las tenías, unos parásitos que tienen forma de gusanos de color blanquecino y que habitan en el estómago del gato. Las pulgas miden aproximadamente de 1,5 a 3,3 milímetros de largo, no tienen alas y son muy ágiles y rápidas, de hecho, pueden dar saltos de entre 18 y 33 centímetros dependiendo de la dirección del mismo. Todas estas características hacen que sean parásitos que se propagan fácilmente y con los que hay que tener especial precaución.

Es importante, al hablar de parásitos, hablar de la vacunación. El calendario de vacunación del gato está pensado para prevenir numerosas enfermedades, entre ellas, algunas que son provocadas por parásitos. El calendario de vacunación del gato comienza desde que es un cachorro, aunque también es importante destacar que el hecho de que la madre de los cachorros también tenga las vacunas al día facilita mucho las cosas y hace que se reduzcan las posibilidades de que los gatitos lleguen al mundo con enfermedades que hayan podido adquirir directamente de ella. Nuestro veterinario de confianza nos señalará las fechas previstas para las vacunas de nuestro gato y nos explicará frente a qué enfermedades nos ofrecen protección. Si bien algunas vacunas son de una única dosis, otras han de ser renovadas por lo que es importante seguir estrictamente el calendario de vacunación establecido.

Las garrapatas son otro de los parásitos externos que tienen más posibilidades de afectar a nuestro gato y aunque son más comunes en perros, igualmente pueden afectar a los primeros. Cabe mencionar que la vacunación no protege al gato frente a parásitos externos como las propias pulgas o garrapatas por lo que es muy útil hacer uso de productos específicos, tanto para lidiar con estos parásitos cuando ya están presentes en nuestro gato, como para prevenir que se adhieran a él. 

Son muchos los productos antiparasitarios que podemos encontrar en el mercado y vienen especialmente en tres formatos: el spray antiparasitario, la pipeta y el collar antiparasitario. La diferencia que se establece entre todos ellos es su forma de aplicación ya que, como elementos en común, cada uno de estos productos nos ofrece una solución tanto para el tratamiento como para la prevención de parásitos externos. Mientras que el spray se pulveriza sobre la piel del animal  y la pipeta se vierte sobre la parte posterior del cuello del gato, el collar tan sólo ha de colocarse en el cuello del gato y controlar que permanezca allí. Siendo así, la elección de un producto u otro dependerá, tanto de las recomendaciones específicas de nuestro veterinario de confianza, como de lo que para nuestro gato resulte más cómodo en cuanto a su uso y aplicación. En cualquier caso, es importante destacar que el uso de este tipo de productos ha de ser especialmente recurrente cuando convivimos con gatos que tienen libertad para salir libremente a la calle.

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