Higiene de la Cobaya

Las cobayas domésticas necesitan unos determinados cuidados a nivel de higiene personal, como son: cepillado del pelo y  baños ocasionalmente, especialmente las variedades de pelo largo y controlar el estado y tamaño de uñas y dientes.

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Las cobayas necesitan un mínimo cuidado de su higiene, por ejemplo con el cepillado (si es necesario), el baño (de vez en cuando) o el control de las uñas y dientes:

El pelaje: el cepillado en las cobayas de pelo largo es especialmente importante (no tanto en las de pelo corto). Un cepillo de metal llegará hasta la base del pelaje ayudando a eliminar el pelo suelto y a disminuir su caída.

El baño será más necesario para las cobayas de pelo largo. Hay que utilizar un champú especial para ellos o podemos usar uno de conejos, pero nunca uno de perros.

Para bañarlo utilizaremos un recipiente poco profundo con agua tibia, enjuagamos y lo secamos bien para evitar resfriados. Evitar que el agua entre en sus oídos. Si no queremos o no podemos (por enfermedad, por ser muy joven o anciano) bañarlo, en el mercado hay champús en polvo que nos evitan tener que mojarlo.  

Las uñas: Las uñas no las desgastan lo suficiente como para que estén cortas, de modo que debemos cortarlas mensualmente. Con unas tijeras especiales para pequeños animales, podemos cortar la parte muerta de las uñas (la parte viva es de color rosado).

Hacerlo con mucho cuidado, si el animal se estresa o no nos vemos capaces de hacerlo, mejor llevarlo al veterinario para que se las corte él con más seguridad.

Oídos: Podemos hacer un examen semanal para observar si hay más cerumen de lo normal o si al animal le molesta por alguna infección.

Los dientes: no paran de crecer, por lo que hay que desgastarlos poco a poco. Esto podemos conseguirlo dando a nuestro animal cosas para roer como por ejemplo, el heno y los utensilios que podamos encontrar en las tiendas de animales para tal fin, ya sean de madera, objetos de calcio o las golosinas como los Snacks.  Podemos encontrarnos alguna vez, que sus incisivos crezcan demasiado, ya sea porque no se desgastan suficiente o por malformación dental congénita (Maloclusión), en este caso los dientes no crecen en la dirección adecuada por culpa de unas mandíbulas que no están rectas y no pueden triturar bien el alimento. Estos incisivos, al crecer pueden llegar a producir alguna herida dentro de la boca, lo que produce  dolor al animal; de modo que, tanto si los dientes están desalineados como si provocan heridas, el animal puede comer solo los alimentos blandos o dejar de comer. En este caso los dientes deben ser recortados por un veterinario. 

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