Las glándulas anales del perro

La obesidad en el perro aumenta la posibilidad de padecer problemas en las glándulas anales.

Debemos alimentar a nuestro perro con una alimentación de alta calidad. Una dieta basada en carne, verduras y algo de frutas mejoran la salud digestiva y reducen muchos riesgos de enfermedad o disfunciones.

las glandulas anales de los perros 2.jpg

Las glándulas anales son dos sacos que se sitúan a ambos lados del ano pero a nivel inferior, es decir, como si estuvieran más o menos uno a las 5h y el otro a las 7h, respectivamente del ano.

Estas glándulas se comunican a través de un conducto con el ano y se vacían en él cada vez que el animal defeca. Una pequeña cantidad de líquido sale junto con las heces.

Se utilizan para marcar territorio, mostrar miedo y sobretodo para identificarse unos con otros, es su manera de comunicarse y presentarse, ya que cada animal produce un único olor con sus glándulas.                        

Pero estas glándulas padecen problemas o enfermedades bastante comunes en los perros. Aunque los perros pequeños son más propensos a padecerlas, puede afectar a cualquier raza. 

Las más habituales son:

Retenciones: esto ocurre cuando el saco anal se obstruye y no puede vaciarse con normalidad. En este caso, el animal intentará vaciarse los sacos frotándose el ano contra el suelo, como si estuviera sentado, para aliviarse de la molestia. Intentarán también lamerse la zona.

Infecciones o abscesos: si encontramos sangre o pus en las deposiciones y el animal demuestra signos de dolor, es una señal que tiene una infección en el saco anal. Si la infección no se cura bien con antibióticos puede acabar formándose un absceso. El absceso causa hinchazón y enrojecimiento alrededor del ano y produce mucho dolor, en este caso es mejor que el veterinario haga un corte y ponga un drenaje. Después de la intervención puede haber incontinencia fecal y no controlar sus heces.

Si su perro tiene infecciones recurrentes de los sacos anales, su veterinario quizá le recomiende la eliminación de las glándulas con la cirugía.

Las fístulas perianales: son llagas abiertas en la piel perianal que duelen mucho y pueden ser muy escandalosas visualmente. En este caso, al ser más grave que el absceso, normalmente requieren cirugía para curarlas. El postoperatorio, puede provocar diarreas con sangre hasta que la herida no cicatrice del todo.

Consejos para prevenir los problemas de las glándulas anales

Es importante que nuestro perro se mantenga en el peso óptimo, ya que la obesidad aumenta la posibilidad de padecer problemas en los sacos anales. 

Debemos alimentar nuestro perro con una alimentación de alta calidad. Una dieta basada en carne, verduras y algo de frutas mejoran la salud digestiva.

No olvide el ejercicio regular, estimula el tracto gastrointestinal.

Cómo vaciar los sacos anales

Este proceso lo puede realizar su veterinario o peluquero.

Se puede hacer de dos maneras: 

1)    Presionando el ano: consiste en apretar los dos lados del ano a la vez con el pulgar y el dedo índice, de dentro hacia fuera, para obligar a los sacos a que se vacíen a través del ano. Usar guantes de látex para hacerlo y un papel para recibir su contenido, ya que pude salir con fuerza hacia fuera. Hay que ir apretando hasta que no salga nada del ano, por tanto durante el proceso, sujetar muy bien al animal porque es doloroso y muy molesto. El contenido huele muy mal, es normal.

2)   Presión intrarectal: este método se puede usar más en perros grandes, ya que la zona es más grande y a veces no se puede vaciar bien con el método anterior.  Este método es más molesto para el animal pero también es más efectivo. Se vacía introduciendo el índice en el ano y entre éste y el pulgar se aprieta el saco hacia arriba para que salga el contenido por el ano. Aquí debemos usar guantes de látex y el dedo índice se debe lubricar para producir el menor daño al introducirlo en el ano. Se repite el mismo procedimiento en el otro saco. Recogemos el contenido de los sacos con un papel y con cuidado, puede salir con mucha presión.

Recordemos que cualquier señal de malestar por parte de nuestro perro, nos puede indicar que tiene algún problema de vaciado de los sacos anales, ya sea porque arrastra el ano por el suelo o porque se lame mucho y está inquieto. Es importante, acudir al veterinario para evitar cualquier problema mayor y que nuestro perro tenga que pasar por el quirófano. 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin valorar)

Responder