Parásitos de la Cobaya

Como en cualquier animal doméstico, podemos encontrar parásitos externos y parásitos internos.

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Parásitos externos:

Pulgas: la más común que afecta a las cobayas es la pulga del gato, Ctenocephalides felis.

Normalmente infestan a la cobaya cuando otro animal doméstico las introduce en casa. Suelen causar pérdida de pelo (alopecia), costras en la piel e incluso anemia si la presencia de pulgas en el cuerpo es muy numeroso.

Producen picor y dejan en el pelo puntos negros, que no son otra cosa que sus heces.

Antes de usar antiparasitarios de perros y gatos, consultar al veterinario ya que pueden ser perjudiciales para la cobaya.  Para eliminarlas hay que tratar tanto el animal como su entorno.  

Ácaros: hay dos tipos que producen problemas de piel, uno es Chirodiscoides caviae  y el otro Trixacarus caviae. 

El más común y el que provoca más prurito es Trixacarus caviae, se le relaciona con el ácaro que en perros causa la sarna Sarcóptica.  Causa graves lesiones y hace que la cobaya se autolesione por el prurito.

También puede haber pérdida de cabello, engrosamiento de la piel, enrojecimiento y pápulas.

Este ácaro afecta generalmente a la cabeza, hombros, espalda y flancos, pero puede propagarse a todo el animal. Pueden producirse infecciones bacterianas secundarias a la acción de los ácaros. 

El ácaro se transmite por contacto directo. Para eliminarlos hay que tratar tanto al animal como a su entorno, debemos consultar al veterinario para tal tratamiento. 

El otro ácaro Chirodiscoides caviae , en vez de hacer túneles en la piel, se encuentra en el pelo y afecta sobretodo la zona de la grupa.

Los síntomas son prurito (se rascan) aunque no es tan intenso como en el otro ácaro, enrojecimiento, pérdida de pelo y descamación.  Se transmite por contacto directo y su tratamiento es similar a Trixacarus caviae.  

Piojos: hay varias especies de piojos que afectan a las cobayas. Especialmente en infestaciones severas, los piojos pueden causar enrojecimiento, pápulas, costras y por lo general alrededor de la cabeza y las orejas. Algunos animales infestados no muestran ninguna señal. 

Los piojos se contagian por contacto directo, y a veces a través del lecho de la jaula. Se pueden ver a simple vista en los pelos del animal. Los piojos de las cobayas no afectan a las personas. Hay que limpiar bien la jaula donde está la cobaya.

Parásitos internos:

Encontramos dos protozoos entre los más destacados:

Eimeria: se localiza en el intestino delgado y son parásitos de ciclo directo. Se eliminan con las heces o quistes no esporulados que en el medio ambiente esporulan rápidamente, preparados para infectar a un nuevo huésped. La mayoría de los casos son parasitaciones asintomáticas pero pueden producir cuadros intestinales graves con diarrea, anorexia, pérdida de peso y muerte.

Giardia: se encuentran dos tipos, G. muris y G. intestinalis. Se localiza en el intestino delgado y su ciclo es directo, es decir, se eliminan quistes y trofozoítos con las heces que ya son infectantes para los nuevos hospedadores y éstos se contagian por contacto directo. Este parásito no suele ser un proceso grave, pero en animales jóvenes puede derivar en enteritis crónicas. 

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