Perros y prevención de parásitos

Prevenir la aparición de parásitos en nuestro perro nos ayudará a mejorar su higiene, aspecto y bienestar. Conviene conocer que parásitos afectarán y en que periodos del año.

perros - parasitos 1.jpg

Los parásitos son uno de los principales problemas que nos encontramos al convivir con nuestra mascota. Hay mucha variedad, pueden vivir o reproducirse fuera o dentro del organismo.

Los parásitos son organismos que establecen una asociación biológica con otros organismos llamada parasitismo.

El parasitismo implica una adaptación entre dos seres vivos, hay una relación entre ellos, uno es el parásito (especie invasora) y el otro es el hospedador (especie que alberga al parásito) del cual obtiene un beneficio.

Hay que tener en cuenta que la presencia de una parásito no significa que éste produzca una enfermedad. Hay parásitos que se adaptan al hospedador consiguiendo un estado de equilibrio que sólo se rompe con la influencia de varios factores.

Así que podemos distinguir entre:

Parasitismo: relación que se forma entre parásito y hospedador sin que haya daño aparente, llegando a un estado de equilibrio.

Parasitosis: aparece cuando el parásito no consigue el equilibrio con su hospedador y surge la enfermedad.

El paso de parasitismo a parasitosis puede producirse por muchos motivos.

El equilibrio entre ambos puede romperse según 3 factores:

1.-Dependiendo del parásito: cada enfermedad tiene unas características propias derivadas de un parásito concreto y específico, así que depende de:

Especie reproductora y grupo al que pertenece (taxonomía)

dosis infectante y ritmo de infección.

Poder patológico (virulencia) de la población parasitaria.

Localización del parásito, dentro o sobre el hospedador.

Emigraciones del parásito hasta su localización definitiva.

2.- Dependiendo del hospedador: según los factores relacionados con el propio hospedador, los cuales pueden determinar la aparición de los síntomas y la evolución de la enfermedad:

Edad de los animales.

Constitución genética

Estado general del organismo: salud, nutrición y carencias de vitaminas y minerales.

Estado y respuesta inmunitaria.

3.-Dependiendo del medio ambiente: los factores ambientales influyen decididamente sobre los hospedadores intermediarios y definitivos y también sobre las fases del ciclo evolutivo de los parásitos:

Factores físicos como el suelo, el clima o el agua.

Biológicos como la flora o la fauna.

Socioeconómicos debido a la acción del hombre.

La influencia de estos factores puede favorecer directamente al acúmulo de formas infectantes y su penetración masiva en el hospedador o indirectamente al actuar negativamente sobre la población de hospedadores y rebajar su capacidad de resistencia.

Métodos preventivos para las enfermedades parasitarias

Los métodos para evitar contraer las enfermedades parasitarias pueden ser de 3 tipos:

1.- Medidas de control ambiental: se relacionan con el manejo, alojamiento y forma de vida de los hospedadores y sobretodo en una buena higiene. En la mayoría de parasitosis hay una estrecha relación entre la aparición de la enfermedad y las condiciones higiénicas precarias o deficientes.

Estas medidas son:

Retirar los excrementos de nuestros animales en las vías públicas.

Las perreras deben tener ventilación, drenaje y exposición a la luz solar.

Cuidar los hábitos de higiene cuando se convive con una mascota.

Realizar controles de heces para estar seguros de la presencia o no de formas parasitarias.

No alimentar con carnes no cocinadas, utilizar los alimentos comerciales.

Adquirir animales de compañía con garantías sanitarias.

2.- Medidas contra vectores y hospedadores intermediarios: hay parásitos de ciclo indirecto que necesitan la participación de un hospedador intermediario (en ellos, los parásitos normalmente pasan de larva a adulto para luego infectar y reproducirse en el hospedador definitivo)

Como hospedador intermediario tenemos, sobretodo, los artrópodos, es decir, garrapatas, pulgas e insectos (sobretodo mosquitos) y luego los flebotomos (tipo de mosquitos)

Aquí se intenta actuar contra ellos para evitar que llegue al hospedador definitivo, que no es otro que nuestro perro.

Las medidas son:

Lucha ambiental contra artrópodos: aplicamos productos específicos en el medio ambiente, pero en la mayoría de casos no soluciona el problema. Tiene sentido en el tratamiento de hábitats localizados como en las infecciones por pulgas.

Tratamientos preventivos con insecticidas y acaricidas: aplicación regular de fármacos con acción específica frente a parásitos como garrapatas, pulgas o piojos. Aquí es importante que además del efecto insecticida o acaricida tenga efecto repelente o efecto “pies calientes” el cual provoca que el parásito se aleje o huya del animal sin picarles.

Tratamientos regulares con insecticida de acción repelente: van destinados a los parásitos temporales (mosquitos) donde se evita la interacción del hospedador intermediario con el definitivo, es decir, se quiere evitar la picadura.

Medidas de manejo: para reducir el contacto entre hospedadores definitivos e intermediarios, por ejemplo las mosquiteras, no dejar que los animales duerman al aire libre por la noche, etc.

3.- Tratamientos preventivos en los hospedadores: aquí se utilizan medidas de lucha contra el parásito que está dentro del animal. Se utilizan tratamientos antiparasitarios específicos y de forma periódica. Se establece un programa periódico de desparasitación que impide tanto la diseminación (reproducción) de elementos parasitarios como la presentación de la enfermedad.

Tipos de parásitos

Como hemos comentado anteriormente existen dos tipos de parásitos distinguiendo entre los que parasitan internamente al animal y los que se encuentran sobre de él, en el exterior.

Los llamamos parásitos internos y externos.

Los parásitos se rigen por dos tipos de ciclos biológicos:

Directo: cuando el parásito no necesita otros agentes  biológicos para ir de un hospedador al otro, pasa directamente a través del agua, alimentos o contacto directo.

Indirecto: aquí intervienen uno o más hospedadores intermediarios hasta llegar al definitivo, ya sea porque los intermediarios son eslabones de una cadena alimentaria o porque tanto los intermediarios y los definitivos comparten el mismo medio por tener necesidades ecológicas semejantes.  El parásito necesita otro hospedador para cambiar a su forma adulta y poder infectar al hospedador definitivo.

También se diferencia entre hospedador intermediario y hospedador definitivo: mientras uno sirve para que el parásito se desarrolle y sea infectante sin causarle demasiada molestia, el otro sirve para reproducirse y por tanto es el que padece su enfermedad.

1) PARASITOS INTERNOS

Estos parásitos se encuentran en las heces, se reproducen en el intestino delgado y a veces en el grueso.

Los más importantes son:

Giardia

Parásito protozoos. Especies: G. Intestinalis y G. Canis.

Es relativamente común. Frecuente en perreras y criaderos.

Afecta a animales jóvenes.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es simple y directo. Se infectan al ingerir quistes del medio ambiente. En el intestino se producen los trofozoítos que se multiplican sobre el epitelio intestinal. A veces, estos trofozoítos se enquistan y son eliminados por las heces.

Puede causar diarrea aguda, crónica o intermitente, sobretodo en cachorros. Debe tratarse como agente zoonótico (es decir, puede afectar al hombre)

Isospora

Parásito coccidio. Especies: I. Canis, I. Ohioensis.

Es relativamente frecuente, sobretodo en animales jóvenes.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es directo. Se contagian al ingerir ooquistes esporulados del medio ambiente. Se reproducen en el intestino del perro con las fases de esporogonia (asexual) y gametogonia (sexual), eliminando los ooquistes con las heces y es cuando están en el medio ambiente que son infectantes.

La mayoría de las infecciones son asintomáticas (sin síntomas). Afecta a cachorros y animales con problemas como el estrés, otras enfermedades, etc. Se manifiesta con diarrea, anorexia y pérdida de peso. En casos graves produce diarrea sanguinolenta y anemia.

Cryptosporidium

Parásito coccidio. Especies: C. Parvum y C. Canis.

Es relativamente frecuente.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es directo. Se infectan por ingestión de ooquistes. En el intestino se producen fases de merogonia (asexual), gametogonia (sexual) y formación y esporulación de ooquistes que ya tienen capacidad infectante desde que salen con las heces.

La infección es asintomática, aunque puede dar cuadros de diarrea aguda en cachorros o diarrea crónica persistente en jóvenes, inmunodeprimidos o con infecciones concurrentes como el moquillo.

Dipylidium

Parásito cestodo, es decir, dentro de los gusanos planos. Especie: D. Caninum.

Es uno de los cestodos más frecuentes en los perros.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es indirecto. El perro es el hospedador definitivo y las pulgas el hospedador intermediario. Se contagian al ingerir pulgas que contienen la larva infectante. Una vez dentro del perro, se desarrolla en su intestino hasta hacerse adulto y eliminará segmentos maduros llenos de huevos con las heces.

Las infecciones son sin síntomas. Puede haber prurito anal por la  salida de los segmentos maduros o también puede haber signos gastrointestinales inespecíficos. También puede afectar al hombre, los niños con más frecuencia.

Echinococcus

Parásito cestodo, de la familia de las tenias. Especie: E. Granulosus.

No es muy común. Es un parásito que solo afecta a perros.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es indirecto. El perro es el hospedador definitivo y muchos animales pueden hacer de hospedadores intermediarios, incluyendo al hombre. El ciclo más frecuente es entre perros y ganado ovino (ciclo rural). Se infectan al ingerir vísceras que contienen quistes hidatídicos (larva) y en su intestino se desarrolla hasta hacerse adulto. Se eliminan cápsulas y huevos con las heces.

La infección es asintomática. Lo más importante es su carácter zoonótico, causa una importante enfermedad en el hombre llamada Hidatidosis.

Taenia

Parásito cestodo, familia taenidae. Especies: T. Pisiformis y T. Hydatigena.

No es muy común.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es indirecto. El perro es el hospedador definitivo y animales como rumiantes, roedores y conejos los hospedadores intermediarios. En estos últimos es donde se forman las larvas vesiculares en varios tejidos. Se infectan al ingerir tejidos que llevan las larvas y en el intestino se desarrolla el adulto eliminando segmentos grávidos y huevos con las heces.

Tiene poca importancia clínica, sus infecciones son normalmente asintomáticas. Puede haber prurito anal por la eliminación de los segmentos o signos gastrointestinales inespecíficos con cargas parasitarias elevadas.

Ancylostoma

Parásito nematodo (gusano redondo). Son los llamados “gusanos ganchudos”. Especie: A. Caninum.

Es uno de los parásitos más comunes en perros, sobretodo en animales de menos de 1 año.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es directo. El perro puede infectarse por varias vías:

1)   La más importante: transmisión transmamaria o galactógena, donde las madres infectadas transmiten las larvas infectantes a los cachorros.

2)   A partir de larvas III infectantes del medio ambiente, por ingestión directa o penetración percutánea de las larvas.

3)   A partir de hospedadores de transporte (aves, roedores) que tienen las larvas en sus tejidos.

Los animales infectados eliminan muchos huevos con las heces con un periodo de incubación de 15 a 20 días.

Es muy importante clínicamente hablando ya que son parásitos hematófagos que dan enteritis y anemia hemorragia. También tienen carácter zoonótico, las larvas III infectantes pueden contagiarse al hombre dando el “síndrome de larva migrans cutánea”.

Toxocara

Parásito nematodo. Especie: T. Canis.

Es una de las parasitosis más frecuentes en perros, sobretodo en menores de 6 meses.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es directo. Hay varias maneras de contagiarse:

1)   La más frecuente: a partir de madres infectadas por vía transplacentaria o galactógena.

2)   Ingestión de huevos larvados del medio ambiente o ingestión de hospedadores intermediarios (roedores, aves) que mantienen las larvas en sus tejidos.

Los animales infectados eliminan muchos huevos no embrionados en heces tras un periodo de incubación entre 2 y 5 semanas.

Es una enfermedad importante en cachorros y se presenta tanto en procesos pulmonares como entéricos. En infecciones masivas, sobretodo transplacentarias,  puede haber muerte del recién nacido. Tiene carácter zoonótico por el proceso de las “larvas migrans visceral”.

Toxascaris

Parásito nematodo. Especie: T. Leonina.

Es frecuente pero menos que Toxocara.

Se localiza en el intestino delgado.

Su ciclo es directo. Se contagian por la ingestión de huevos larvados del medio ambiente o por ingestión de hospedadores intermediarios (roedores, aves) que tienen larvas en sus tejidos. No hay transmisión transplacentaria ni galactógena. Los animales infectados eliminan huevos no embrionados en heces después de un largo periodo de incubación entre 8 y 10 días.

Tiene muy poca capacidad patógena, a veces está asociado a procesos causados por Toxocara Canis.

Trichuris

Parásito nematodo. Se le conoce como el “gusano látigo”. Especie: T. Vulpis.

Es relativamente común. Es un parásito que solo afecta a perros.

Se localiza en el intestino grueso.

Su ciclo es directo. Se contagian con huevos larvados. Después de un periodo de incubación de 12 semanas, eliminan los huevos no embrionados que evolucionaran en el medio ambiente.

En una parasitosis importante, produce cuadros de colitis hemorrágica con diarrea sanguinolenta, pérdida de peso y debilidad. Alguna vez se han descrito infecciones en el hombre.

2) PARASITOS EXTERNOS

Estos parásitos dependen para realizar su ciclo del hospedador, tanto para reproducirse como para obtener comida. Los encontramos en la piel o entre los pelos del animal y la mayoría son visibles a simple vista. Son todos parásitos hematófagos (se alimentan de sangre) y por tanto pueden transmitir enfermedades a la corriente sanguínea del hospedador.

Los principales parásitos son:

Pulgas:

Son insectos hematófagos de color marrón oscuro. Se alimentan con un sistema bucal con el que utilizan su saliva anticoagulante y anestesiadora que les permite chupar sangre sin que el animal se entere de la picadura.

Tienen 3 pares de patas y el último es el que utilizan para saltar de un huésped a otro. Son insectos sin alas y con el cuerpo duro y aplanado lateralmente, lo que les permite ser ágiles y correr muy rápido entre los pelos del animal.

La especie más común es Ctenocephalides Canis.

Su ciclo: empieza cuando macho y hembra se encuentran en el hospedador, copulan y la hembra pone los huevos en el pelaje del animal. Cuando se secan, caen normalmente donde suele dormir el animal. Se abren a los 2 días para dar lugar a las larvas. Éstas se esconden en las grietas del suelo o agujeros que encuentran, donde irán mudando y alimentándose de heces de pulga adulta, piel muerta, pelo, etc. Una vez a pasado a pupa, ésta, dependiendo de las condiciones de humedad y temperatura, hará un capullo en el cual se transformará en adulto. El estado de larva y pupa es la más larga ya que pueden quedarse aletargadas de de año en año hasta que las condiciones ambientales sean óptimas para desarrollarse a adultas (en invierno están aletargadas y en verano hacen todo el proceso en unos 15 días). Una vez adultas ya están preparadas para alimentarse de sangre de algún hospedador.

¿Cómo las podemos ver?: Al ser muy pequeñas, las pistas que nos indican que nuestro animal tiene pulgas son sus heces. Éstas son como puntitos negros parecidos a los posos de café. Se sitúan normalmente en la zona lumbar y base de la cola o en el abdomen (son zonas donde el animal le cuesta rascarse)

Lo que pueden causar:

anemias e incluso la muerte en animales jóvenes cuando la infestación es masiva;

transmitir parásitos internos como  Dipylidium Caninum.

No todos los perros se rascan pero hay algunos que son alérgicos a la saliva de la pulga y les produce mucho prurito y dermatitis, de manera que a veces desarrollan una enfermedad que se llama Dermatitis alérgica por la picada de la pulga (DAPP).

Para prevenirlas: Aunque la época más fuerte sea de  primavera a finales de verano, la calefacción y las alfombras que tenemos en casa dan las condiciones idóneas para que se desarrollen sus etapas de larva y pupa en invierno, por tanto hay que prevenirlas durante todo el año. Así que la higiene no solo será en nuestro perro sino también en nuestra casa. Podemos utilizar sprays repelentes en nuestra mascota y para nuestro hogar en caso de infestación, existen bombas ambientales que matan los huevos y larvas que se esconden en alfombras, grietas, etc.

Garrapatas

Son artrópodos que se alimentan de sangre. Se caracterizan por tener un par de quelíceros los cuales sirven para sujetarse al hospedador mientras succionan su sangre. Tienen 8 patas con una cabeza pequeña y un cuerpo redondo.

Su ciclo: empieza cuando macho y hembra copulan en el hospedador. La hembra, después de ingerir sangre con lo que puede aumentar su tamaño de 3-4 veces, se deja caer al suelo y busca un lugar protegido para digerir la sangre y poner los huevos(de 2000 a 4000). Éstos en buenas condiciones de humedad y temperatura eclosionarán para dar lugar a larvas de 6 patas que treparan a las plantas y esperaran algún animal para dejarse caer encima y alimentarse de sangre. Cuando estén llenas, se dejaran caer al suelo y buscarán un sitio tranquilo y protegido para hacer muda y convertirse a ninfa. Esta ninfa ya tiene 8 patas, se vuelve a subir a una planta y espera al huésped y una vez encima de él se alimenta de sangre.

Una vez satisfecha de sangre se deja caer y en el suelo se transforma en garrapata adulta con 8 patas, y el ciclo empieza de nuevo.

¿Dónde las podemos ver?: Las garrapatas las podemos encontrar normalmente en la zona de las orejas, cuello y entre los dedos de las patas.

Son parásitos activos desde el inicio de la primavera hasta octubre. En invierno quedan aletargadas.

Los géneros más importantes son: Rhipicephalus, Dermacentor y Ixodes.

La garrapata puede producir:

Lesiones en la piel por la acción de los quelíceros.

Puede producir parálisis con las neurotoxinas que tiene su saliva. En casos extremos puede llevar a la muerte por parálisis respiratoria.

Puede provocar anemia severa en infestaciones graves

Transmiten otras enfermedades como Babesia (parásito), Ehrlichia (bacteria), etc.

Cómo actuar si vemos una: Normalmente la picada de la garrapata no produce dolor, su saliva se encarga de anestesiar la zona. Por esta razón, la mayoría de los perros no sienten demasiada molestia. Si en algún momento observamos una que esté subiendo al animal, la cogeremos con cuidado con un pañuelo (no cogerla ni chafarla directamente con los dedos, cuidado con su sangre), si la observamos ya adherida a la piel, NUNCA debemos retirarla por fuerza, podemos partirla y dejar en la piel su cabeza enganchada esto solo dará problemas de abscesos e infecciones. Lo ideal son unas pinzas especiales para extraerlas con las que cogemos al parásito desde la base de la piel y podemos estirar con cuidado. Se pueden encontrar en tiendas especializadas.

Prevención: Aunque nunca podremos evitar que nuestro perro tenga alguna garrapata, hay productos que nos ayudarán a evitar graves problemas. Hay collares repelentes que evitan que el parásito aunque caiga en nuestro animal, quiera irse enseguida por el producto; hay sprays que producen el mismo efecto.

Piojos

Son insectos hematófagos específicos para su hospedador, así que para el perro encontramos Linognathus setosus.

Son aplanados horizontalmente y no tienen alas.

Su ciclo: ocurre unido al pelo, todas sus etapas se alimentan de sangre y de restos epidérmicos del hospedador. El piojo cuando pone los huevos, éstos se fijan en el pelo y con la temperatura corporal eclosionan en 1 semana. Nacen directamente piojos (no hacen metamorfosis) y solo hacen mudas hasta llegar al piojo adulto. Se contagian por contacto de un hospedador a otro, de pelo a pelo.

¿Que pueden producir?: Normalmente los piojos causan pocos trastornos al hospedador cuando son pocos, pero las infestaciones masivas normalmente están asociadas a perros descuidados, mal alimentados, con poca higiene. En este caso, el gran número ocasiona anemias severas, irritaciones cutáneas y pueden transmitir enfermedades.

Prevención: podemos usar los insecticidas para el control de las pulgas pero una vez ya tengamos la infestación lo mejor son los champús para eliminar todas sus etapas que se adhieren en el pelo.

 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin valorar)
Nuestros patrocinadores nos ayudan a mantener la calidad de esta página

Responder