Pit bull o Staffordshire bull terrier, conoce la raza, consejos

La raza Staffordshire Bull Terrier se la considera una raza muy leal con sus dueños, lo que precisamente le conduce a llevarse muy bien con los niños, aunque no siempre se lleva bien con los demás perros.

Es un perro especialmente fuerte, por lo que es considerado uno de los mejores guardianes. Aún así, es de primordial importancia adiestrarlo des de bien pequeño para evitar futuros problemas debido a su gran fuerza.

Esta raza, necesita estar ocupada, ya que es una raza con mucha vitalidad, lo que por lo general, lo lleva a tener una buena salud.

Los Staffordshire Bull Terrier son una raza mediana que puede llegar a pesar unos 17 kg, y se los considera una de las razas más fuertes de su tamaño.

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El Staffordshire Bull Terrier es una raza originaria del Reino Unido y con más de 200 años de antigüedad fue creada a partir de cruces de los antiguos Bulldog inglés con Terriers de la época para dar vida a las peleas de perros, tejones u osos, ya que los Bulldogs (usados para aguantar las reses mientras para cualquier menester en las granjas o también para los espectáculos) mordían y no soltaban y los terriers (cazadores de alimañas) tenían un temperamento más intrépido.

En España está considerada como una raza potencialmente peligrosa de perros por Real Decreto, por lo que para su posesión se debe obtener la Licencia para tenencia de perros potencialmente peligrosos y registrarlo en el Registro Municipal de animales potencialmente peligrosos correspondiente. Una de las cosas que se exige para obtener esta licencia es poseer un seguro de responsabilidad civil a terceros.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Staffordshire Bull Terrier es muy inteligente, atrevido y leal. Se siente muy apegado a sus dueños y es extremadamente afectuoso con los niños. Tiene mucha vitalidad, es divertido y extrovertido. No se suele llevar bien con otros perros, un simple juego puede derivar en una pelea. Es fácil de adiestrar aunque a veces puede ser un poco terco.

El Staffordshire Bull Terrier se define no sólo por su «indomable coraje y tenacidad », sino también por su resuelto afecto por los niños. Esta contradicción es debida a que el Staffordshire Bull Terrier es la raza que más desea complacer a su propietario del mundo. La tenacidad y el coraje de la raza están a la misma altura que su amor por las personas y su deseo de complacerles. Los Staffordshire también reconocen la ternura y la fragilidad de los niños, lo que les inspira a protegerles y dedicarse a ellos.

Históricamente, el Staffordshire Bull Terrier se ha ganado los apodos de «la chacha» o «la niñera», poniendo así de relieve el cariño de la raza hacia los niños. Dada la naturaleza estoica de la raza y su resistencia al dolor, el Staffordshire puede tolerar el trato que le den los niños.

Existe otra cualidad que hace que el Staffordshire Bull Terrier sea querido por los niños, y es que les encanta la diversión. El Staffordshire es un perro activo, atlético y que a veces hace el tonto. Sus cómicas bufonadas y sus juegos de perseguir y coger cosas hacen las delicias de los niños y de los mayores. No hay duda alguna acerca de las habilidades atléticas del Staffordshire.

El Staffordshire Bull Terrier es un perro de vigilancia imparable para la familia y la propiedad. Peso por peso, el Staffordshire es el primero de entre los perros guardianes, ya que es el perro de defensa eficiente de menor tamaño. La tenacidad y la fuerza están entremezcladas para hacer a este perro valiente y formidable.

Es una raza que debe sociabilizarse des de edad temprana para potenciar la cordialidad y la fiabilidad del perro. Hay que educarlo desde cachorro para que crezca equilibrado y fiable.

Lo equilibrado del temperamento del Staffordshire Bull Terrier tiene su origen, en parte, en su historia en los rings de pelea. Las personas del mundo de las peleas de perros los criaban para que pudieran ser totalmente predecibles. Estos perros son tan poderosos, tenaces y agresivos, que deben ser «totalmente fiables ».

El propietario del Staffordshire perdedor debía tener la suficiente confianza en su perro como para, incluso cuando el perro estaba destrozado, cogerle y curar sus heridas. Estos perros, que frecuentemente se hallaban en un estado de shock y que sentían terribles dolores, nunca intentaban morder la mano de su dueño. Tales perros eran estrictamente agresivos hacia otros perros, pero nunca con las personas, incluso en circunstancias calamitosas y dolorosas.

Ésta es la razón de por qué su hijo de cuatro años puede pisar el pie de su Staffordshire Bull Terrier sin que el perro reaccione a la defensiva. Ésta es la razón de por qué el gato familiar puede sentarse sobre la cola de su Staffordshire y no obtener más reacción que un bostezo. Un perro que podría sacrificar su bienestar, y de hecho su vida, para satisfacer a su amo, es un perro en el que se podría confiar en cualquier situación.

Los Staffordshire Bull Terrier se pueden adaptar prácticamente a cualquier situación y pueden manejar cualesquiera tareas y retos que se les presente. Muchos Staffordshire Bull Terrier se han adaptado felizmente de la vida campestre a la vida urbana. Siempre que hagan el suficiente ejercicio pueden vivir cómodamente en un piso pequeño, aunque se sienten más felices si disponen de mucho espacio para correr y jugar. Si no hay posibilidad de ofrecer este amplio espacio, se pueden ofrecer objetos de juego que permitan un ejercicio mental importante.

La sensibilidad de los Staffordshire Bull Terrier sólo la puede poseer un perro de grandísima inteligencia. Los Staffordshire tienden a ser eficaces como solucionadores de problemas, y poseen poderes que van más allá de la razón. Son tenaces y tienen paciencia, y rara vez se dan por vencidos ante un reto.

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Cuidados y Salud:

El Staffordshire Bull Terrier necesita que le dediquen tiempo, le encanta estar ocupado. Es muy vital y es necesario sacarlo a pasear y a jugar a diario. También es recomendable cepillarlo una vez al día.

El Staffordshire Bull Terrier es un perro que en general goza de una buena salud, aunque puede verse afectado de cataratas bilaterales o de paladar o labios partidos. En algunos casos es posible que padezca algún tipo de lesión en las extremidades y articulaciones. Esta raza también es propensa a los tumores.

Se estima que alrededor del uno por ciento de la población de Staffordshire Bull Terrier sufre de una displasia de cadera severa, mientras que alrededor del 20 % muestran algún grado de ella. La mayoría de los perros experimentarán poco o ningún dolor, aunque esto varía de un perro a otro.

Historia:

Los historiadores nos describen las impresionantes tareas que llevaban a cabo estos molosos originales. Los perros usados para la guerra (con armadura, púas y collar), se convirtieron en valiosas armas para quienes combatían a sus enemigos. Estos perros no sólo eran valientes, sino también agresivos y llenos de recursos. Tan antiguamente como en el año 2100 a.C. los perros ya eran empleados para la guerra. Muchos reyes famosos y numerosas tribus usaban perros para conseguir sus victorias.

Los perros eran adiestrados para el combate y se les recubría con unas placas de metal impenetrables y con collares con púas para defenderles de sus enemigos, que llevaban lanzas y otras armas primitivas.

Con el paso de los milenios Hammurabi, Cambises, Darío y Enrique VII de Inglaterra se encontraban entre aquellos monarcas que valoraban a los perros en sus ejércitos. Estos perros eran necesariamente sañudos y no confiaban en nadie excepto en su único amo. Con toda propiedad, a estos perros de guerra se les puso la etiqueta de Canis bellicosus.

Los grandes molosos también ayudaban al hombre en la caza de piezas grandes y feroces. Estos perros solían cazar en jaurías, eran mantenidos por la realeza y eran usados para perseguir al bisonte y al uro por los bosques.

Los perros también fueron usados para seguir del rastro del venado, el cual se consideraba como una pieza de caza noble, al igual que el jabalí, que era el más peligroso de los animales salvajes, temido por su temperamento despiadado y peligroso. Los molosos trabajaban junto a los perros rápidos y de menor peso que cansaban a la presa antes de que los poderosos molosos fueran soltados para matarlo.

Muchos hombres, perros y caballos murieron acosando a los jabalíes que luchaban por salvar sus vidas. Existen anécdotas de perros utilizados en la caza del jabalí que habían sido criados en perreras en las que había hasta 6.000 perros. Hoy día los molosos rara vez se utilizan con estos propósitos, pero todavía hay cacerías de jabalíes en los EE.UU., Alemania y en España.

La caza de osos, que fue más popular que la de jabalíes, fue también un noble ejercicio de los perros de la antigüedad. Se requería que siguieran el rastro del oso, le acosaran y le mantuvieran ocupado hasta que llegaran los cazadores con sus armas de fuego. El oso es un animal muy inteligente que puede llegar a pesar 350 kg y que puede fácilmente aventajar a un perro. Los molosos de la India han dado lugar a las más pintorescas historias de caza, incluyendo la caza del búfalo, de leopardos, panteras y elefantes. Sin tener en cuenta la verdad de estas anécdotas, las historias recalcan la valiente tenacidad de estos perros de tipo moloso que eran los ancestros de nuestro Staffordshire Bull Terrier de hoy día.

El término «bull y terrier» se refiere a un cruce común entre los perros de tipo Bulldog y los Terrier, de menor tamaño. Los Bulldogs de mediados del siglo XIX no se parecían al alegre Bulldog Inglés que conocemos y amamos hoy día.

Se parecían más a los perros más altos y con la cabeza más alargada que conocemos como American Staffordshire Terrier o Pit Bull. Los expertos señalan que los Terrier utilizados fueron, probablemente, los Terrier Negro y Fuego (Black and Tan Terriers), que eran los progenitores del Manchester Terrier, o quizá el White English Terrier, una raza extinguida en su forma original, pero que es un antepasado del Bull Terrier actual.

Estos originales cruces Bull y Terrier eran deseables para así dar lugar a unos perros de menor tamaño, ágiles y valientes que se necesitaban para el «deporte» de las peleas de perros. Los molosos, de mayor tamaño, que eran valientes y heroicos en la batalla y en la caza de piezas de caza mayor, tenían menos éxito en los rings de pelea.

A no ser que un perro fuera adecuadamente pequeño, rápido y lo suficientemente ágil, no podía maniobrar para cargar contra un toro o contra un oponente canino. Ésta es una vieja lección que tiende a hacer perder el interés a muchos amantes de los Bulldog, especialmente a los americanos, que siempre insisten en que lo grande es mejor. Incluso hoy día, en los EE.UU. hay líneas de American Pit Bull Terrier tan grandes y poco elegantes que pueden llegar a superar los 54,5 kg de peso. El aspecto y el tamaño en el Staffordshire Bull Terrier continuaría siendo objeto de debate durante muchos años.

Los antepasados del Staffordshire Terrier eran los compañeros de los obreros en la «Región Negra» (región industrial de la zona de Birmingham), en Stafford. En esta parte de Inglaterra se criaban Bull y Terrier con gran intensidad, y los propietarios continuaron enfrentando a sus perros en los rings de pelea durante mucho tiempo después de que las peleas de perros fueran prohibidas. Los empedernidos habitantes de Stafford creían que el ring de pelea era la única y definitiva prueba del valor de sus perros y consideraban estos combates como «ejercicios de trabajo» para así determinar a qué perros valía la pena hacer criar.

Esta mentalidad es semejante a la de las exposiciones caninas de todo el mundo, en las que el ring se usa de exposición para determinar qué perros deberían criar. La preparación de campeones es todo un reto, y sólo aquellos perros que muestran su mérito en el ring de exposición merecen criar. Del mismo modo, aunque es obvio que se trata de un juego más letal, los habitantes de Stafford usaban las peleas para determinar quiénes eran los «campeones», para que así sólo los perros más bravos dieran lugar a la próxima generación de perros de pelea.

El término «bravo» se refiere al atributo más deseable de un Bull y Terrier. La bravura indica que un perro luchará sin miedo hasta la muerte y que nunca pensará en abandonar. Es esta tenacidad la que buscaban y por la que se esforzaban los criadores en sus Bull y Terrier.

De la misma forma, los Pit Bull de hoy día criados por su bravura siguen siendo puestos a prueba en los rings de pelea a pesar de la ilegalidad y de los riesgos que corren. Los que participan en las peleas de perros usan el término «retirada» (scratch) para indicar el número de veces durante una pelea que un perro se acobarda o trata de abandonar la pista.

No fue hasta los años 30 cuando los aficionados intentaron consolidar al Staffordshire Terrier como una raza diferente y empezaron a imaginar a sus perros compitiendo fuera de las pistas de pelea. Aunque las peleas de perros fueron prohibidas antes de aquellos tiempos, las peleas se seguían celebrando de forma más o menos clandestina hasta que fueron erradicadas por la policía, que hizo cumplir la ley hacia 1930.

El estándar original, basado en el soberbio ganador de exposiciones Jim The Dandy, propiedad de Jack Barnard, fue redactado por el muy comprometido criador Joe Dunn. Fue aceptado en 1935, en el primer encuentro del Staffordshire Bull Terrier Club por los miembros del club.

Fue subsecuentemente aprobado por el Kennel Club ese mismo año, y se permitió que la raza participara en las exposiciones caninas. El club original fue fundado por más de 40 criadores y Jack Barnard fue el primer presidente. Los perros fueron expuestos por primera vez en la exposición de la Sociedad Agraria de Hertfordshire, en junio de 1935, apenas un mes después de la fundación del club.

Al año siguiente, Cross Guns Johnson, propiedad de Joe Dunn, ganó en su categoría en la Exposición Canina Crufts, la primera vez que participaba un Staffordshire. Gentleman Jim fue el primer campeón del Kennel Club y ganó su primer Certificado de Desafío (Challenge Certificate) en la Exposición Nacional de Birmingham. Obtuvo la categoría de campeón en el doble de tiempo: ¡en sólo dos exposiciones! La primera exposición monográfica para Staffordshire, llevada a cabo por la Sociedad del Staffordshire Bull Terrier de los Condados del Sur, atrajo a 300 perros en junio de 1946.

Los pioneros de la raza, que vivían en la «Región Negra», no estaban contentos con la entrada del Staffordshire en el mundo de las exposiciones caninas. Temían que el temperamento de la raza estuviera en peligro y que el verdadero espíritu se perdiera. Muchos de estos pioneros continuaron haciendo pelear a sus bravos Staffordshire para mantener ese «espíritu» en su sangre. Surgió otra controversia acerca del tamaño deseable de los perros.

En el estándar original, era similar al del más popular Bull Terrier, de 37,5-45 cm. Los criadores estaban criando Staffordshire que pesaban demasiado y que no eran tan ágiles, así que hacia 1948 la altura disminuyó hasta 35-40 cm. Este cambio no fue bien recibido por muchos criadores, y los perros actuales siguen superando la altura del estándar. En los últimos tiempos, los criadores se han preocupado por la consecución de la cabeza perfecta en sus ejemplares. Es justo decir que la cabeza ha recibido demasiado énfasis y que las extremidades posteriores y los hombros han sufrido con ello, dando como resultado un movimiento que se aleja bastante del ideal en la mayoría de los perros.

Muchos trabajadores británicos de las industrias y las minas escogieron emigrar a los Estados Unidos durante los años 1860 y 1870. Estos británicos,buenos trabajadores, se llevaron consigo a sus Staffordshire Bull Terrier y continuaron criándolos en los Estados Unidos, cruzándolos a menudo con otros tipos de terriers.

Estos perros fueron conocidos como Yankee Terriers, American Bull Terrier y American (Pit) Bull Terriers (como si colocar entre paréntesis el «Pit» suavizara el impacto). Estos perros eran admirados por el público americano y respetados por su devoción a la familia y a los niños. Aunque no tenían el tamaño de la mayoría de los perros guardianes, se podían comparar a ellos en cuanto a su coraje y su determinación.

Estos perros también eran usados en las peleas, al igual que muchos ejemplares similares que llegaron con aquellos inmigrantes. El United Kennel Club (UKC) fue fundado para el registro de estos perros Pit Bull, que fueron rechazados por el American Kennel Club (AKC). El prestigioso y, de alguna manera, obstinado AKC no reconoció al American Pit Bull Terrier, aunque más tarde lo reconocería con el nombre de Staffordshire Terrier en 1936. El primer Staffordshire Terrier inscrito en el AKC fue Wheeler’s Black Dinah. Muchos aficionados aprovecharon la situación y registraron doblemente a sus perros como Staffordshire Terrier en el AKC y como American (Pit) Bull Terriers Staffordshire Terrier en el UKC.

El club matriz, el Staffordshire Terrier Club of America, fue fundado el 23 de mayo de 1936 para proteger a la «Magnífica y Vieja Raza» anteriormente conocida como American (Pit) Bull Terrier o Yankee Terrier. El estándar fue redactado inmediatamente y los Staffordshire Terriers accedieron a los rings de exposición. Las primeras exposiciones americanas fueron celebradas junto con el International Kennel Club of Chicago a finales de los años 30 y se exhibieron hasta 50 perros. El primer campeón del AKC fue Maher’s Captain D, que se hizo con el título en 1937. Es discutible, pero el Staffordshire Terrier más famoso de este primer periodo fue el Campeón XPert Brindle Biff, propiedad de y criado por Clifford A. Ormsby.

A medida que la variedad en cuanto al tipo aumentó, pasando de ser pequeña a ser enorme, los criadores decidieron partir al Staffordshire Terrier en dos razas. En 1972 fue reconocido el American Staffordshire Terrier, y dos años después el Staffordshire Bull Terrier reapareció sobre el escenario. Usando el mismo nombre empleado por Joe Dunn en Inglaterra en los años 30, el Staffordshire Bull Terrier es un perro de extremidades más cortas, más grueso, que pesa de 11 a 17 kg y que mide de 35,5 a 40,5 cm.

El American Staffordshire Terrier tiene unas extremidades más largas y mide de 42,5 a 48 cm de altura. Por supuesto, el aspecto morfológico del Staffordshire Bull Terrier de América se continuaba pareciendo al de los perros británicos originales. Como el tipo de perro que fue conocido como el American Staffordshire Terrier no tuvo seguimiento en Inglaterra, no hubo controversia ni discordia entre los aficionados. Aunque fueron reconocidas como dos razas distintas (tres si se incluye al American Pit Bull Terrier del UKC), estos perros son genéticamente similares, aunque las líneas no hayan sido cruzadas entre sí durante muchas generaciones.

Apariencia General:

Con una altura a la cruz de 35 a 40 cm y un peso de 11 a 17 kg, el Staffordshire Bull Terrier es un perro bien proporcionado, robusto y muy fuerte para su tamaño.

Sus extremidades son musculosas y de buena osamenta. Tiene una ancha cabeza, con las orejas semierguidas y unos pómulos con una musculatura prominente, dándole al perro un increíble poder de sujeción en sus maxilares.

La cola es de longitud mediana y la lleva bastante baja.

Los pies del perro son fuertes y están bien almohadillados, y van unidos a unas extremidades musculosas y atléticas.

Tiene un pelo liso, corto y apretado que puede ser de color rojo, leonado, blanco, negro o azul, o cualquiera de estos mezclado con blanco.

Para más información.

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