Pointer, conoce la raza, consejos

La raza Pointer se caracteriza por su alta energía y sus habilidades para el aprendizaje y la caza. Se le considera una raza muy leal con sus amos.

Es aconsejable como perro para el campo, aunque si se desea tenerlo en la ciudad, deberá mantener la obligación diaria de sacarlo para que realice ejercicios.

No necesita especialmente muchos cuidados, un cepillado relativamente a menudo puede ser suficiente.

Al ser fuerte, puede aguantar tanto altas como bajas temperaturas.

Son una raza grande que pueden llegar a pesar más hasta 30 kg.

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El Perro de muestra o Perdiguero, en inglés Pointer, es un tipo de perro de caza utilizado tradicionalmente en Inglaterra.

El Pointer, a pesar de ser un perro continental, se le considera inglés. Hay diversidad de opiniones en cuanto a su origen, unos dicen que es francés, otros que italiano y la mayoría que es español. Se cree que sus antepasados habrían sido importados de nuestro país a Gran Bretaña entre 1705 y 1713 y que los cazadores ingleses los mejoraron

Se dice que el Pointer es el mejor de los perros de muestra, ya por la perfección de sus líneas adaptadas a lo que se le pide en el terreno como por su velocidad, resistencia y finura de olfato. Velocísimo e incansable cazador, orgullo de los apasionados de las grandes búsquedas por sus grandes cualidades, que sabe poner de manifiesto sobre terrenos llanos y limpios.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Pointer tiene una extraordinaria memoria y una gran capacidad de aprendizaje. Es noble, obediente y a menudo cariñoso. Es muy fiel con su amo y se lleva bien con los niños. Es un perro de caza muy enérgico y necesita estar siempre en movimiento.

Algunas características destacables del Pointer son el grado de energía excepcionalmente alto de la raza, su forma de ser directo a la hora de conseguir un objetivo y su pasión por la vida. De todas formas, existen detalles más sutiles que hacen que este perro sea lo que es. Vivir con un ejemplar de esta raza nos revelará su inteligencia innata y su extraordinaria capacidad para solventar las cosas.

El Pointer corriente no «necesita» a la gente: la acepta. Si fuera posible preguntar si necesita algún tipo de ayuda, su respuesta podría muy bien ser: «Me las puedo arreglar solo y muy bien, gracias». Puede que un Pointer piense que esto es así. De todas formas, este perro debe ser guiado y disciplinado. No hay que olvidar que se trata de un perro criado cuidadosamente a lo largo de la historia en pos de velocidad, resistencia e inteligencia: cualidades admirables aunque letales si no son canalizadas adecuadamente.

No se trata de una raza a la que se pueda dejar encerrada en casa durante todo el día para sacarle a pasear cinco minutos solamente por la tarde. Cientos de generaciones de cría selectiva hacen que éste sea un perro que necesita correr. Sin importar de qué líneas proceda, tendrá el deseo innato de conocer el mundo exterior y de desempeñar su labor como cazador.

El Pointer puede ser un gran compañero y un buen amigo durante toda su vida, pero sólo si el propietario quiere dedicarle tiempo, paciencia y hacer ejercicio fuera de casa, cosas necesarias para que la raza muestre todo su potencial. Un Pointer joven debe comenzar a comprender las normas de su casa desde el momento en que entre en ella. Para ello deberá usted mostrarle paciencia, cariño y una mano amable aunque firme. Incluso el cachorro de Pointer más joven comprende la diferencia entre una corrección y los malos tratos.

Los Pointer son totalmente capaces de ser el mejor amigo y compañero casero de cualquier persona pero, al igual que sucede con cualquier buena relación, ambas partes deben ser compatibles. Los Pointer fueron criados para cazar. En ningún momento de la historia del desarrollo de esta raza se hizo intento alguno por hacer que el Pointer fuera un perro faldero o un compañero de tocador. El Pointer estará mejor con alguien que se dé cuenta de que  el trabajo puede venir en forma de casi cualquier actividad estructurada: llevando a cabo la rutina diaria de obediencia o incluso jugando con una pelota.

A los Pointer se les deben asignar sus tareas diarias y oportunidades para hacer ejercicio, ya que, si no, puede que utilicen su tiempo inventando cosas que hacer. Lo que su Pointer decida hacer por su cuenta podría consistir en morder las patas de una mesa, escarbar un túnel para llegar al jardín de su vecino o comunicarse, ladrando, con cualquier otro perro.

Los Pointer aprenden rápidamente, pero eso no significa que les importe siempre lo que usted trata de inculcarles. El Pointer es curioso y querrá vagabundear si no dispone de un jardín vallado. Se puede adiestrar al Pointer para que haga cualquier cosa de la que sea capaz un perro, especialmente si la tarea implica agilidad y entusiasmo.

Cuidados y Salud:

Los cuidados del Pointer son mínimos. Se tiene que tener en cuenta que este perro es un cazador muy atlético y si se tiene dentro de casa es necesario sacarlo a diario a dar largos paseos. No es un perro de ciudad, necesita derrochar toda su energía en el campo. Los piensos de calidad aportarán todos los nutrientes necesarios para que tu Pointer disfrute al máximo.

El Pointer tiene un pelaje corto y una gran resistencia, soporta especialmente bien el calor y, teniendo en cuenta que sólo tiene una capa, también tolera bastante bien el frío. De todas formas, el Pointer debe disponer de una sombra cuando las temperaturas sean muy altas y debe poder resguardarse dentro de casa si son muy bajas. También es aconsejable cepillarlo a menudo para evitar problemas de piel.

El Pointer es un perro fuerte y no tiene muchos problemas congénitos. Lo más común es que padezca displasia de cadera y más inusual es que se vea afectado una enfermedad un poco rara llamada osteopatía neurotrópica.

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Historia:

Actualmente pensamos en el Pointer como una característica raza canina pero, de hecho, su nombre hace referencia a un perro que trabaja en el campo. Los países europeos desarrollaron su propia raza de perros de muestra o «pointer», basándose en las peculiaridades de su particular orografía. Los resultados de estos esfuerzos los podemos ver en el Bracco y el Spinone Italianos, el Braco Alemán y el Deutsch Drathaar, el Braco Francés y el Epagneul Breton de Francia, además de la contribución inglesa conocida como Pointer.

La opinión popular, aunque controvertida, ha inducido a mucha gente a creer que todas las razas de perros de muestra deben su creación a España, y que el Pointer, tal y como fue desarrollado en Gran Bretaña, tiene exclusivamente como fuente al Perro de muestra español: el Perdiguero de Burgos. De todas formas, muchos buenos aficionados al Pointer disienten.

The Pointer and His Predecessors, escrito por William Arkwright de Sutton Scarsdale, cerca de Chesterfield, es la obra más aceptada universalmente acerca del desarrollo de esta raza. Comenzó a trabajar en su libro a finales del siglo XIX e investigó los datos durante 30 años. Aunque en toda la obra Arkwright admite la existencia del Perdiguero de Burgos en Inglaterra, mantuvo que la influencia de este perro español fue poca, si es que tuvo alguna, sobre el desarrollo del Pointer.

Dando crédito a la teoría de Arkwright tenemos el libro Anecdotes of Dogs, escrito por Edward Jesse y publicado en 1880. Jesse escribió acerca del Perdiguero de Burgos en Inglaterra en sus tiempos y describe a un perro tan diferente al Pointer que conocemos actualmente que resulta difícil asociar las dos razas. «Me acuerdo muy bien de cómo, en mi juventud, veía al Perdiguero de Burgos: lento, pesado, solemne, de hombros anchos y que se cansaba al cabo de dos o tres horas de trabajo en el campo y tan entumecido al día siguiente que no era capaz de volver a desempeñar su cometido».

Aunque sigue hablando de la mayor forma aerodinámica de la raza tras su cruce con el «Fox-Hound», uno se pregunta si el llamado Fox-Hound de esa época tenía la conformación que daría lugar a las líneas ágiles y al aumento de la velocidad del Pointer tal y como lo conocemos actualmente. Arkwright no sólo rechaza a la raza española como fundadora del Pointer, sino que también plantea dudas acerca de si España fue el lugar de origen de las razas de perros de muestra. Hace referencia a una carta escrita por el vicecónsul de los EE.UU. en Valencia en 1900. En esta carta, el vicecónsul decía que los perros de muestra habían existido en España durante muchas generaciones y que eran descendientes de una pareja entregada como regalo a la corte española por «un príncipe italiano».

El coronel David Hancock ha investigado acerca de este tema relativo al origen en bastante detalle en su excelente obra The Heritage of the Dog, y el libro British Dogs de Drury reveló que la primera referencia del Pointer en Gran Bretaña se remonta al cuadro de Tilleman del duque de Kingston con su traílla de perros de muestra en 1725. Drury describe estos perros como «…el mismo tipo elegante franco-italiano que los perros pintados por Oudry (1686-1755) y Desportes (1661-1743) a finales del siglo XVII».

Finalmente, y contrariamente a lo que ha sido aceptado por muchos teóricos, las investigaciones nos indican que el Braco Francés estaba bien asentado en Francia antes de que el Perdiguero de Burgos llegara a Gran Bretaña. Además, esos perros, que se veían muy frecuentemente en Gran Bretaña, se parecían más al Pointer actual que a los perros españoles.

Diferentes caballos para diferentes carreras» es un viejo refrán utilizado por la gente que trabaja con animales en Gran Bretaña, que les ha servido como base para la creación de muchos tipos de razas de animales muy apreciadas. Este refrán vendría a decir que se escogerá una fórmula de cría para dar lugar a un caballo que sea el que mejor se adapte al trabajo según la orografía de la región.

Esta fórmula no sólo se aplicaba a los caballos, sino que también sirvió para el desarrollo de muchas razas caninas excelentes. Frecuentemente, esta práctica implicaba recurrir a razas que no poseían parentesco alguno para así conseguir lo que se quería. A veces, el uso de una raza, una ración de otra y unas gotitas de dos o tres más eran necesarios para completar la receta y así conseguir el perro ideal. Aunque esta práctica no se proclamaba a los cuatro vientos, le debemos las increíbles características de algunas de las razas actuales, entre las que se incluye el Pointer.

Quizás, la pregunta acerca del país de origen del Pointer nunca tenga una respuesta satisfactoria, pero no hay duda de que la reserva genética de sus descendientes es, ciertamente, variada. Los historiadores de la raza reconocen la existencia de, como mínimo, cuatro cruces con otras razas, utilizadas para conseguir el Pointer actual. Las cuatro razas son el Greyhound, el Bloodhound, el Foxhound y, sorprendentemente, el Bull Terrier.

A primera vista, parecería que estos cruces eran elecciones un tanto extrañas. De todas formas, se podrá apreciar que estos cruces tenían perfecto sentido en los intentos de nuestros antepasados para dar lugar al perro de caza ideal. También se podrá ver que estos astutos criadores tuvieron que enfrentarse a situaciones amargas para obtener las mieles del éxito. Surgieron ciertos problemas como resultado de estos cruces que siguen planeando sobre la raza en la actualidad, cientos de generaciones más tarde.

Observemos primero el cruce con el Greyhound. No hay duda de que el cruce con esta raza confirió al Pointer actual su velocidad, elegancia y gracia. La capa corta y lustrosa se debe a sus antepasados Greyhound, al igual que su cuello largo y arqueado, su elegante línea inferior y la soberbia agilidad. Por otro lado, el cruce con el Greyhound puede atormentar al criador con un excesivo refinamiento de la cabeza. Una parte frontal y una caja torácica estrechas, una pelvis inclinada y un excesivo arqueamiento del flanco también son características indeseables que a veces aparecen en el Pointer.

El Pointer no es el único que utilizó cruces con el antiguo Bloodhound debido a su excelente olfato y su robustez. Las características no deseables que acompañaban a los rasgos deseables del Bloodhound eran el movimiento lento, las orejas largas y redondeadas y la línea inferior recta, con la que los criadores de Pointer siguen teniendo que batallar.

También se incorporó sangre de Foxhound por el olfato y el fácil cuidado. La bien desarrollada caja torácica y su inagotable resistencia fueron también características positivas. Estas ventajas no dejaron de verse acompañadas de ciertos inconvenientes, ya que la osamenta redondeada, las cabezas toscas, las colas largas y flojas portadas verticalmente y las líneas inferiores propias de los sabuesos siguen suponiendo una plaga actualmente.

Probablemente pocas razas más habrá que sean más alerta, persistentes y determinadas que el Bull Terrier, y esto es lo que buscaban los antiguos criadores del Pointer. De todas formas, el tórax en forma de barril, la parte frontal excesivamente ancha, la mirada dura y la expresión tipo terrier eran contribuciones que el Pointer no necesitaba.

A pesar de tales problemas, el Pointer tomó forma rápidamente y se dio un buen empujón al futuro de la raza en la dirección correcta debido a la aristocracia que se encargó del Pointer: Lord Lichfield, el duque de Kingston, lord Mexborough y el conde de Lauderdale, por sólo nombrar a unos pocos.

Cuatro perros de esos primeros tiempos suelen llevarse la fama de ser la base de la raza: Brocton’s Bounce, Stater’s Major, Whitehouse’s Hamlet y Garth’s Drake (del que se dice que era Foxhound en una octava parte) eran los nombres que reinaban en los círculos de esta raza. Ch. Ranger, un perro propiedad de Mr. Newton, se convirtió en el primer campeón de belleza de esta raza, ganando tres primeros premios en las exposiciones inglesas más importantes: en Leeds y Birmingham en 1861 y en Chelsea en 1863. La hembra Ch. Flash obtuvo su título en Birmingham en 1865. El primer campeón de prueba de campo fue Drake, nacido en 1868 y criado por y propiedad de Sir Richard Garth. Henry Sawtell crió y fue propietario del primer campeón dual de la raza, Faskally Brag, que también fue un macho de gran influencia.

Al final, la cría británica dio lugar a un animal elegante, con un color llamativo y que gozaba de un exquisito equilibrio y buenas proporciones. Su capacidad inigualada para el trabajo en el campo fue de vital importancia. Se disponía de un cazador tenaz que quería satisfacer las demandas de cualquier trabajo asignado. Descripciones tales como «un dechado de entre las razas de perros de muestra» y «una máquina de cazar imparable» se difundieron por los campos y llegaron, atravesando el canal de la Mancha, a la Europa continental y, cruzando el Atlántico, a América.

Es particularmente en América donde este clásico cazador británico fue recibido con los brazos abiertos, no sólo por los cazadores, sino también por los aficionados a las exposiciones caninas de belleza. Aunque los Pointer estadounidenses dedicados a la caza superan en número a los presentados en las exposiciones de belleza, la raza sigue desempeñando un buen papel en los certámenes caninos de belleza.

El Pointer se convirtió en el símbolo de la exposición canina más prestigiosa de este país, el Westminster Kennel Club Show, y consiguió el honor de ser el Mejor de la Exposición en este certamen en tres ocasiones durante el siglo XX. El primer Pointer en alzarse con el triunfo en este certamen fue Ch. Governor Moscow (propiedad de R. F. Maloney) en 1925. El segundo fue Ch. Nancolleth Markable (propiedad del famoso criadero Giralda) en 1932. Más de 50 años más tarde, en 1986, Ch. Marjetta’s National Acclaim (propiedad de Mrs. A. R. Robson y de Michael Zollo) obtuvo el título de Mejor de la Exposición en el Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York, siendo así el tercer y último Pointer en obtener el máximo galardón en la exposición canina de belleza del Westminster Kennel Club durante el siglo XX.

Apariencia General:

El Pointer es armonioso, esbelto, elegante y da la impresión de fuerza y flexibilidad. Tanto los miembros traseros como delanteros son musculosos y de fuerte osamenta. Las orejas están implantadas altas y le caen pegadas a la cabeza. La cola, de longitud mediana, es gruesa en la base y se va estrechando gradualmente. Tiene un pelo fino, corto, duro, liso y brillante que puede ser de color limón y blanco, naranja y blanco, marrón y blanco y negro y blanco. En algunos casos el perro también puede ser unicolor o tricolor.

Tiene un tórax ancho, muslos y patas bien desarrollados y musculosos. Pies ovalados, con dedos arqueados. Cola de mediana longitud, gruesa en la base, se va afinando gradualmente hacia la punta, llevada a nivel del cuerpo. El pelaje es fino, corto, rígido, perfectamente liso y lustroso.

La altura a la cruz deseada, para el macho, es de 63 a 69 cm, para la hembra de 61 a 66 cm. En los machos el peso oscilará entre los 20 y 30 Kg.

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