Procesionaria en perros

¿Conoces esos enormes capullos blancos que salen entre las ramas de los pinos cuando llega la primavera? Pues pueden resultar muy peligrosos para tu perro, ya que en su interior vive la procesionaria del pino, orugas con pelos urticantes que pueden dañar mucho a tu perro.

lazy-dog-317973640.jpg

Estas orugas tienen en su fase larvaria el cuerpo recubierto de pequeños pelos urticantes que provocan urticarias y alergias. Normalmente el problema viene cuando el perro toca directamente con su hocico una de estas larvas o sigue el rastro de alguna olisqueando algún pelo, que se clavan en boca, lengua, encías, paladar y hocico. Al clavarse en la piel segregan una toxina muy peligrosa, de nombre thaumatopina, que puede llegar a provocar problemas serios en el caso de acceder el interior de la boca. En estos casos extremos puede llegar a provocar la muerte del animal.

Dado que estos animales únicamente descienden al suelo de forma voluntaria entre febrero y abril, la única forma de evitar que nuestro perro tenga problemas con las procesionarias del pino es evitando los pinares en sus paseos en esos meses. Pero aun en otras fechas es posible que algunas procesionarias caigan de sus nidos sin desearlo (por fuertes vientos, rayos o impactos de piñas). En el caso de tener la desgracia de que un nido de procesionaria caiga encima tanto el animal como el dueño estarían en peligro. Por ello lo ideal sería evitar estos pinares durante todo el año en nuestros paseos con el perro.

En el caso de que el perro entre en contacto con una de estas orugas (algo que puedes apreciar porque intentará rascarse con fuerza la boca y el hocico debido al dolor) habrá que llevarlo inmediatamente al veterinario, que normalmente le administrará corticoides. 

1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (Sin valorar)
Nuestros patrocinadores nos ayudan a mantener la calidad de esta página

Responder