Productos Tóxicos para perros

En nuestros hogares encontramos muchas sustancias que son tóxicas para nuestra mascota y la mayoría de veces no somos conscientes de ello, por eso, una identificación rápida del tipo de tóxico,  puede ser crucial para prevenir o minimizar la absorción gastrointestinal de las toxinas.

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Muchas toxinas no tienen un antídoto específico y una vez son  absorbidas por el tracto gastrointestinal, están asociadas con efectos sistémicos severos que son difíciles de tratar.

ustify;”>Por eso, una desintoxicación rápida es el primer paso para pacientes con ingestión de sustancias tóxicas. Si se conoce el tóxico, la terapia se podría iniciar antes que los síntomas clínicos aparezcan.

Estrategias para contrarrestar el efecto tóxico en la ingestión de toxinas orales

Las técnicas de desintoxicación en el tracto gastrointestinal se usan para prevenir o limitar la absorción de toxinas, de manera que, cuando un tóxico no tiene antídoto las actuaciones que se realizan deberían empezar tan pronto como se haya ingerido la sustancia tóxica.  Muchos de los métodos de desintoxicación que se usan en la medicina veterinaria vienen de la práctica de la medicina humana.

Uno de los métodos más utilizados es la provocación del vómito con productos eméticos. Para hacerlo, es necesario que el estómago tenga comida o líquido, sobretodo para la recuperación de pequeñas cantidades de tóxico. La eliminación del veneno del estómago es más efectiva dentro de la primera hora de la ingestión, es útil hasta 2 horas después de la ingestión, pero más de 4 horas, no hay ninguna garantía.

La inducción al vómito está contraindicada en tóxicos corrosivos como derivados del petróleo u otros materiales volátiles que pueden venir de una neumonía por aspiración.  El vómito no hay que inducirlo en pacientes que están decaídos, inconscientes o que padezcan convulsiones. Tampoco se provocará en pacientes que ya hayan vomitado.

A veces se puede recurrir al lavado de estómago cuando el vómito no es aconsejable.

Todas estas indicaciones se deben realizar con la indicación y observación del veterinario, son casos de urgencia. 

A continuación mostramos los tóxicos más importantes:

Raticidas anticoagulantes:

Este tóxico contiene Warfarina, una sustancia que interfiere con la hemostasis normal del organismo (es lo que detiene una hemorragia espontánea) por inhibición de la vitamina k, parte muy importante en el proceso de coagulación. 

Signos clínicos: si no se manifiestan dentro de las primeras horas después de la exposición, se puede provocar el vómito. Pero los síntomas se pueden manifestar a los 2 o 5 días después de la ingesta y entonces el resultado es una hemorragia interna (se pueden observar pequeños hematomas) y externa (con el sangrado de nariz). Otros signos no específicos incluyen letargia, abatimiento y anorexia.

En el examen físico se pueden observar las mucosas de boca y ojos pálidas, pulso débil y debilidad generalizada.

Una hemorragia espontánea puede provocar un estado de shock e incluso la muerte.

Tratamiento:  si no hay aún signos clínicos después de unas horas de exposición, el vómito debería inducirse a menos que el animal esté abatido o tirado. El carbón activo se puede dar oral para reducir la absorción sistémica del raticida, pero la administración de la vitamina k es el antídoto indicado, claro está, solo podrá ser administrado por el veterinario (es una urgencia)

En cambio, si el animal tiene síntomas clínicos la desintoxicación no es útil porque ha pasado mucho tiempo desde la ingestión a la aparición de los síntomas clínicos. Inducir el vómito o incluso hacer un lavado de estómago ya no son indicados en este caso porque en su estado avanzado podemos provocar hemorragias y además no serían efectivos por ser demasiado tarde.

En animales muy apurados, necesitaran oxígeno los que tengan deficiencia respiratoria e incluso algunos una transfusión de sangre si padecen anemia severa.

Anticongelantes (etilenglicol):

Estos productos son muy comunes en nuestra sociedad, son líquidos que se usan para motores o máquinas principalmente y evitar así que se congelen.

Esta facilidad para encontrarlo es lo que hace que se considere uno de los tóxicos más peligrosos e importantes para los animales.

Signos clínicos: se basan en 3 etapas típicas:

Etapa 1: Ocurre dentro de los 30 minutos a las 12h       

después de la ingestión y se caracteriza por signos de abatimiento, incoordinación y ataxia. En perros, también se puede producir polidipsia (beber mucho agua), diuresis y deshidratación.

Estos signos se producen cuando el glicol atraviesa la barrera entre corriente sanguínea y cerebro. El vómito es común por el efecto directo del etilenglicol en la mucosa gástrica.

Etapa 2: Ocurre entre las 12 y 24 horas después de la ingestión y se caracteriza por los signos cardíacos y pulmonares (taquicardia y taquipnea) y puede ser atribuible a una acidosis metabólica severa.

Etapa 3:  los signos se desarrollan de las 24 a las 72 horas después de la ingestión se produce un fallo renal. En este estadio, los minerales de oxalato que hay en el cuerpo se combinan con el calcio en la sangre y forman complejos que precipitan en los vasos sanguíneos y en los conductos renales produciendo una azotemia (niveles altos en sangre de urea y creatinina) El pronóstico de vida para los animales que están en la etapa 3 de la enfermedad es muy baja.

Tratamiento: en estos casos es la administración de etanol vía intravenosa que es un competitivo inhibidor del alcohol deshidrogenasa, la enzima responsable del metabolismo del etilenglicol.  Estos animales deben ser hospitalizados con urgencia y ser monitorizados con fluidoterapia.

Marihuana:

La marihuana se obtiene secando las hojas y las flores de la planta Cannabis. Los perros se intoxican al ingerir hojas de marihuana o productos que lleven algo de Cannabis.

El tóxico principal de la marihuana es el tetrahidrocannabiol, que se absorbe rápidamente después de la ingestión e interactúa con muchos neurotransmisores y neuromoduladores.

Signos clínicos: empiezan a los 30 – 90 minutos después de la ingesta,  por lo tanto, lo primero que veremos son los síntomas neurológicos que incluyen: abatimiento, ataxia, temblores, convulsiones, midriasis (aumento del diámetro de la pupila), desorientación, cambios de comportamiento, hiperestesia (aumento de la sensibilidad en estímulos táctiles, sonoros o de luz), etc. Otros síntomas que se pueden dar son la taquicardia, hipotensión, bradicardia, aumento del saliveo, debilidad, hipotermia e incontinencia urinaria. 

Tratamiento: se basa en la hospitalización del paciente con administración de fluidoterapia, control de la frecuencia respiratoria y cardiaca y si fuera necesario dar al animal oxígeno. A través de la fluidoterapia se eliminará el tóxico y si tuviera convulsiones se le daría el fármaco adecuado para relajarlo y tranquilizarlo.  Es importante que el animal esté con fluidos hasta que se recupere, ya que ayudan a limpiar el organismo. Si no hay complicaciones, el pronóstico es favorable.

El chocolate:

El chocolate es un dulce muy deseado por las personas, pero para los perros puede ser fatal. Su toxicidad es causada por unas sustancias llamadas metilxantinas y particularmente por la teobromina y la cafeína.

La concentración de la metilxantina va determinada por el tipo de chocolate.

En general, cuando más oscuro es el chocolate más cantidad de teobromina contiene. Así, el chocolate negro contiene 10 veces más tóxico que el chocolate con leche y en cambio el chocolate blanco tiene cantidades insignificantes.

Signos clínicos: son el resultado de la estimulación del Sistema nervioso central y de la musculatura cardiaca, de modo que causan hiperactividad, inquietud, incoordinación, convulsiones, taquicardia y arritmias. La metilxantina también relaja músculos que controlan el vómito, la diuresis y la diarrea.

Tratamiento: Si la ingestión es reciente, podemos administrar un emético como el carbón activado, por el contrario si la dosis es elevada habría que hacer un lavado de estómago.

En casos graves, se recomienda que el animal se quede ingresado con fluidoterapia para ayudar a eliminar el tóxico.

Metaldehidos:

Es un compuesto que se encuentra en los productos para eliminar los caracoles y babosas en los campos o huertas. Es un tóxico muy común por su gran utilidad, los perros a menudo huelen los campos y entran en contacto con el tóxico.

En el estómago, el tóxico es absorbido rápidamente y cruza fácilmente la barrera entre la corriente sanguínea y el cerebro.

Signos clínicos: se observan entre los 30minutos siguientes a la ingestión hasta las 3 horas. Los primeros síntomas son ansiedad e inquietud

Después viene el exceso de salivación, panteo, midriasis, temblores, ataxia e incoordinación. Se pueden observar temblores musculares. Otros síntomas incluyen taquipnea, taquicardia, hipertermia, vómitos, convulsiones, nistagmos y cianosis (falta de oxígeno en la sangre)

Se puede producir la muerte entre las 4 y 24 horas.

Tratamiento: hospitalizar con fluidoterapia para controlar la deshidratación y el equilibrio electrolítico. Se utilizará el oxigeno en aquellos que les cueste respirar (taquipneas y disneas). Se controlan las convulsiones y temblores con medicamentos que lo relajan y tranquilizan.

Conclusión

Una buena actuación del propietario, sabiendo el tóxico que ha ingerido el animal o solamente identificando los síntomas que padece, y la rapidez del veterinario en actuar, pueden ayudar a salvar la vida del animal.

Siempre hay que avisar al veterinario cuando detectemos alguna irregularidad en el comportamiento de nuestro animal, sobretodo si sospechamos de una intoxicación.

Finalmente, ten en cuenta que es importante alejar al perro de cualquier lugar donde sepamos que el animal puede encontrar cualquier tipo de sustancia tóxica, también proporcionarle una buena comida que aporte todos los nutrientes que tu perro necesita, en Royal Canin encontrarás el mejor pienso para él.

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