Reflexionar antes de adquirir un perro

Tener un perro en casa comporta una serie de obligaciones y responsabilidades, ténlos en cuenta para escoger la raza que más se adapte a tu familia y entorno para garantizar una convivencia satisfactoria para todos.

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Si te gustan los perros, seguro que la idea de adquirir uno te resulta muy tentadora. Pero convivir con un perro no es algo que se puede decidir de buenas a primeras: no puedes olvidar en ningún momento que se trata de un ser vivo, que va a vivir muchos años, y que te tu te comprometes a cuidar. Por lo tanto, es importante que antes de acoger un perro, te pares a pensar en las consecuencias de lo que vas a hacer.

Muchas personas deciden adquirir un perro de manera impulsiva, para ellos mismos o para regalarlos a sus hijos pequeños. Esto acaba provocando un gran número de abandonos de perros, que acaban en plena calle o en la carretera, expuestos a todos los peligros. En el mejor de los casos, los recoge una perrera, pero esto tampoco es garantía de que vayan a tener  un buen futuro.  Por lo tanto, es esencial que evites que esta situación pueda suceder.

Antes de comprar un perro, debes pensar que tiene necesidades de alimentación, higiene y cariño, de las que deberás ocuparte cada día, te apetezca o no. Por muy cansado que llegues de trabajar, tendrás que dedicar un rato diario a alimentarlo, jugar con él y sacarlo a dar un buen paseo.

Además, un aspecto fundamental de convivir con un perro es su mantenimiento económico. Mucha gente no piensa en que va a tener que llevarlo al veterinario para las vacunas y revisiones rutinarias (sin contar con posibles visitas de urgencias, aun más caras), que tendrá que aplicarle pipetas para evitar el contagio de pulgas y garrapatas, y bañarlo una vez al mes. Mención aparte merece el coste de la comida.

Un saco de pienso puede costarte cerca de 20 o 30 euros y, dependiendo del tamaño del perro, no te durará más de un mes. Eso sin contar que tu perro no padezca algún problema de salud que le obligue a comer un pienso saludable específico. En este caso, el coste del alimento puede llegar a multiplicarse por dos.

De igual modo, es importante que valores si estás viviendo un momento adecuado para convivir con un perro. Es decir, si le puedes dar la estabilidad necesaria y estar con él el mayor tiempo posible. Un perro no es un animal para personas que se pasan semanas fuera de casa, o que no tienen unos horarios más o menos fijos.Esto incluye que también deberás tener en cuenta que harás con tu perro cuando te vayas de vacaciones, o tengas que salir de viaje de trabajo. Piensa que el coste de una residencia canina es muy elevado, y que será tu única opción si no tienes familia o amigos con quien dejarlo cuando te vayas a ausentar de tu casa.

Finalmente, antes de que te decidas a poner un perro en tu vida, debes ser consciente de que vas a practicar una compra responsable. Esto significa que necesitas recabar información acerca de la raza que estás pensando escoger. De esta manera, tendrás una garantía de que encaja con tus hábitos de vida, y de que podrás  disfrutarlo al máximo, en lugar de convertir el satisfacer sus necesidades en un sacrificio para ti. Por ejemplo, si eres una persona sedentaria, con poca tendencia a la actividad física, es importante que elijas una raza de perros que no sea excesivamente activa, ya que no te sería fácil  seguir su ritmo. Además, también debes tener en cuenta si vives en familia, con niños y personas mayores, ya que hay perros que conviven mucho mejor con ellos que otros. Seguro que podrás encontrar el perro que se adapte mejor a tu estilo de vida.

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