Relacion entre un perro y los niños

Es muy importante enseñar no sólo a nuestros perros normas de comportamiento sino también a nuestros hijos como deben tratarlos. Educarlos para que comprendan que no son un juguete sino un ser vivo, un miembro más de la familia al que cuidar, querer y respetar.

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Cuando un perro muerde a una persona adulta, suele ser por miedo o por agresión. En cambio, en la mayoría de casos en los que un perro muerde a un niño se trata de un “aviso”. Ese tipo de mordiscos no están destinados a herir al niño sino a comunicarle que su comportamiento no es correcto. No obstante, en función de la edad del niño y la raza de perro, pueden ser más o menos graves y hay que intentar evitar llegar a esta situación. ¿Por qué nuestro pacífico perro muerde a un niño?

Básicamente se debe a que los perros se comunican con un lenguaje corporal que los niños no entienden si no les hemos educado antes. Si tenemos niños y perros conviviendo, ambos deben entenderse y respetarse.  Si hemos sociabilizado bien a nuestro perro cuando aún era un cachorro y está acostumbrado a estar con niños, no tendrá problemas de miedo ni dominancia. Pero, por otro lado, debemos educar también a los niños para que al jugar con un perro tengan en cuenta varias cosas.

Los niños, especialmente si son pequeños, tienden a tratar a los demás de manera muy tosca y sin cuidado. Puede que le tiren de las orejas o de la cola o puede que al jugar le pisen o le griten en la cara. Por otro lado, a veces a los niños sencillamente les apetece jugar y no se les ocurre que quizás el perro está cansado y quiere descansar, de modo que le despiertan e insisten para que se una al juego.

Es nuestra responsabilidad enseñar a los niños a ser amables y respetuosos con los perros, a jugar sin lastimarles y a saber a qué tipo de juegos pueden jugar con nuestro perro y a cuáles no. Además, también debemos enseñarles a reconocer los signos que manda el perro, para que sepan cuando éste no quiere jugar y solo desea que le dejen descansar en paz.

Si conseguimos que los niños sean amables con nuestro perro, se convertirán rápidamente en los mejores amigos, ya que perros y niños suelen ser unos compañeros incansables. 

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