Schnauzer gigante, conoce la raza, consejos

Cuando estamos hablando de un Schnauzer estamos hablando de un perro gigante y todoterreno. También es de justicia añadirle, que es un gran rastreador.

Se tratan de perros cariñosos e inteligentes, preparados para cualquier tipo de acción. Es muy fiel a la familia, pero debe acostumbrarse antes de sentirse cómodo con extraños.

Son perros con mucha energía, por lo que si se tiene en un espacio interior es importantísimo sacarlo a pasear y hacerlo. Son perros con el pelo muy duro, el cual requiere un cepillado regular, y en el caso del Schnauzer gigante, sobretodo en la barba.

Son perros muy fuertes y robustos, y su peso oscila entre los 30 y 40 kg.

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El Schnauzer Gigante es una raza de perro grande y compacta. Longevo, amante del agua y activo, es una de las tres variedades de Schnauzer que existen (gigante, mediano y miniatura).

El más grande de los Schnauzers se empleó en la Primera Guerra Mundial como mensajero, y más tarde también se le utilizó para labores militares y policiales.

El Schnauzer Gigante desciende del Pinscher, un perro que hace siglos se utilizaba en granjas y como perro guardián. La raza empezó a evolucionar hacia un modelo más fino y elegante hasta que, en 1909, se presentó al primer Schnauzer Gigante propiamente dicho. Hoy día tanto puede ser perro de guarda y compañía que perro policía.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Schnauzer Gigante es inteligente, dócil, equilibrado, astuto y se siente seguro de sí mismo. Con respeto a sus dueños siente admiración y es un compañero fiel, aunque es cauteloso con los extraños. Es dominante y territorial pero sin malicia alguna. Derrocha bastante energía y es muy juguetón, a veces juega duro y no sabe medir su fuerza.

Aunque el Schnauzer Gigante puede ser fieramente protector, con gran valentía y tenacidad, nunca deberá causar problemas ni debería buscar pelea como sí harán otras razas de Terrier. Su aspecto es el de un atleta duro y musculoso, aunque se comporta como un caballero bien educado. Cuando se encuentra en su terreno y hay un disco volador o una pelota que capturar, se relajará y se comportará como un cachorro. Es todo un gozo ser propietario de uno, ya que muestra una increíble elegancia y una energía ilimitada.

Como esta raza fue transformada en un buen perro de guarda y de policía, se suele pensar que es demasiado «aguda» para resultar adecuada como perro familiar completo. Aunque es cierto que hace falta una persona con una mano firme y una mente ágil (para ir un paso por delante de la inteligencia del Schnauzer), es ideal para todos excepto, quizá, las familias con niños muy pequeños. Nunca les haría daño intencionadamente, pero es un perro grande y ágil que juega con el mismo entusiasmo con que lo haría un Terrier pequeño. Cuando salta y gira, podría tirar un niño al suelo o hacer que pegue un buen revolcón, así que será mejor esperar hasta que la edad y el físico de los niños esté a la altura de este perro.

El Schnauzer Gigante es uno de los pe­rros de guardia y defensa poco conoci­dos por el público en general, pero muy apre­ciado por los aficionados pues son mu­chas las cualidades de esta raza. Es un perro impetuoso pero equilibrado, con una energía extraordinaria. Además de ser un guardián vigilante tiene un carácter bonachón que se mani­fiesta en el deseo de jugar y en la delica­deza con que trata a los niños. Su facili­dad para el adiestramiento, valor y salud de hierro son cualidades que lo convier­ten en uno de los mejores Perros de Guardia que existen.

Cabe destacar su capacidad y voluntad de rastreo que lo han convertido en el perro ideal para organismos de seguri­dad. En Europa se utilizan fundamental­mente en catástrofes, búsqueda de dro­gas y seguridad, en la Argentina los ve­mos en Gendarmería Nacional, Aero­náutica y, recientemente, en el Servicio Penitenciario Nacional.

Aunque no poseen el instinto para el rastreo del Bloodhound, los Schnauzer están dotados de la habilidad innata para ayudar a sus compañeros humanos. Podemos entrever un campo completamente nuevo ofrecido a los propietarios en cuanto al adiestramiento y el trabajo en diversos servicios para estos perros. Mrs. Krall y otros propietarios emprendedores han demostrado que el Schnauzer Gigante es una buena elección para las pruebas de Agility.

Esta raza ha sido, durante mucho tiempo, un compañero fiable para hacer cumplir la ley y todavía puede encontrar trabajo en este campo. Uno espera que nunca más vuelva a ser necesario para prestar sus servicios como perro mensajero durante la guerra, aunque puede estar seguro de que le traerá alegremente su periódico matutino sin destrozarlo, y se sabe que irá a coger y le traerá objetos cuando se lo ordene.

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Cuidados y Salud:

El pelo se debe cuidar regularmente y una limpieza de las barbas después de cada comida no estaría de más.

Es un perro que necesita hacer mucho ejercicio, varias horas al día sería lo ideal. Si se aburre puede llegar a adquirir malos hábitos.

El Schnauzer Gigante es un perro resistente, pero como en todas las razas grandes esta también puede padecer displasia de cadera o torsión de estómago.Algunos Schnauzer puede que absorban mal la vitamina B12.

Aunque las razas grandes suelen vivir menos que las pequeñas, la esperanza de vida de los Schnauzer Gigantes supera los 10 años.

Historia:

El Schnauzer se desarrolló en tres tamaños distintos que se convirtieron en tres razas diferentes, siendo cada una de ellas la personificación de la fuerza y la funcionalidad. El Schnauzer Mediano es el más antiguo y era un apreciadísimo compañero del hogar. En Inglaterra esta raza se conoce sencillamente, como Schnauzer. Aparece como tal en cuadros de Alberto Durero datados alrededor de 1492, y el propio artista tuvo uno durante muchos años. Rembrandt, Lucas Cranach el Viejo y otros artistas famosos retrataron al Schnauzer con distintas técnicas que van desde el óleo a los tapices. El tamaño mediano de esos tiempos, conocido como Nachwachter-Brunnen o vigilante nocturno, fue incluso plasmado en una estatua erigida en la plaza de Stuttgart (Württemberg) alrededor de 1620. Se erigió otra estatua de un cazador con un Schnauzer a su lado en el mercado de Mecklemburgo (Alemania). Se dice que representa un perro con un tipo racial general tan bueno que podría muy bien competir en el ring de las exposiciones caninas de belleza actuales. Tales obras de arte ayudan a los estudiosos de las razas de Schnauzer a dilucidar sus orígenes y etapas del desarrollo.

Fiel al propósito de las personas que se propusieron desarrollar un ayudante que fuera ligero de pies, muy valiente y con una mente aguda, las tres tallas de Schnauzer fueron moldeadas por los gustos locales, el clima y el oficio del propietario. Se cree que sus inicios genéticos tuvieron lugar en Württemberg y en Baviera. En esas regiones, las ovejas y los bovinos debían ser conducidos al mercado. No había vías férreas, camiones ni barcas. Sólo estaban los perros de trabajo de las granjas y cada uno de ellos comenzó a desarrollar unas habilidades específicas dependiendo de las demandas de su tiempo y su ambiente.

Cuando los ganaderos de vacuno de Baviera viajaban a Stuttgart debieron quedar muy impresionados por el Schnauzer Mediano. Su capa era perfecta para el clima y el terreno áspero. Sus cualidades de tipo terrier le aseguraban la agilidad necesaria para atravesar los abruptos campos con la ventaja añadida de que tenía el coraje necesario para controlar un toro tozudo (recordemos que en algunos países se considera que esa raza es de tipo terrier y que en otros está clasificada dentro del grupo de utilidad). Como esta raza era bastante musculosa y fuerte, muchos pensaron que un perro más fuerte y de mayor tamaño haría una mejor labor con sus bovinos.

Así, comenzó el trabajo de cruzar al Schnauzer Mediano con perros boyeros y ovejeros de mayor tamaño. Razas reconocidas en la actualidad como el Bouvier des Flandres hicieron que se conservara la calidad de la capa y la mayor raza de trabajo, conocida en la actualidad como Dogo Alemán, fue utilizada para incrementar todavía más la talla.

Mientras que los Schnauzer de menor tamaño no tenían precio como exterminadores de alimañas y fueron usados más adelante como mensajeros durante la guerra, el Schnauzer Gigante o Perro de Munich comenzó a ganarse una buena reputación como perro boyero y de guarda. No sólo cuidaba de los bovinos, sino que también vigilaba a la gente que se ocupaba de este ganado, ya que solían llevar consigo grandes sumas de dinero. Von Stephanitz dice que fue la zona sur de Baviera donde se inició el desarrollo del Schnauzer Gigante y que se cree que la raza fue perfeccionada en una región situada entre Munich y Augsburgo. Durante el siglo XIX, la valentía y tamaño de esta raza la convirtieron en la predilecta de la clase obrera alemana. Era bien recibido en los bares y siempre se encontraba allá donde la gente se reunía a charlar.

No obstante, fue un secreto bien guardado en Baviera hasta bien entrado el siglo XX. Para entonces, los bovinos eran trasladados en vehículos y en tren y, así pues, parece que la raza ya no tenía nada que hacer. Pero nada más lejos de la realidad. A medida que las ciudades fueron creciendo y que los bovinos eran transportados en tren, los carniceros y estabuladores (que solían ser la misma persona) dependían de este gran perro para conducir el ganado a los corrales adecuados. Continuó siendo muy apreciado en las cervecerías, donde siguió gozando de un gran favor gracias a su excelente habilidad como perro guardián. Aunque la cantidad de alimento de calidad necesario para mantener un perro de trabajo de gran tamaño era a veces escasa, el carnicero se aseguraba de encontrar algunas sobras para este apreciado compañero de trabajo.

Antes de la Primera Guerra Mundial, la raza también atrajo la atención de las personas encargadas de hacer cumplir la ley. ¡El secreto de Baviera había sido desvelado! Al igual que el Dobermann, que se iba a convertir en el perro favorito de aquellos que patrullaban de noche, se pensó en el Schnauzer Gigante para que llevara a cabo otras labores. Su voluntad de complacer y proteger a su compañero humano, y su gran lealtad y devoción por cualquier tarea que le fuera encomendada, comenzaron a ser muy valoradas. Las escuelas de adiestramiento de Berlín y de otras grandes ciudades comenzaron a trabajar con esta raza y, más que nunca, el Riesenschnauzer mostró una aptitud innata que cambió para siempre su trabajo.

Era, y es, un alumno inteligente y atento. Posee una excelente combinación de valentía, tranquilidad, tenacidad, ternura y, sobre todo, una gran devoción por su familia o por la persona que cuida de él. Su utilidad como perro de guarda junto con su imponente aspecto comenzaron a apreciarse fuera de su patria. A pesar de los horrores de la guerra, la escasez de alimentos y los largos periodos de recuperación, el Schnauzer Gigante obtuvo una gran popularidad en toda Europa.

Remitiéndose a la información de esta raza publicada en Inglaterra, Sue Cox, propietaria del criadero Grovelea (Kent), dice: «Fue a principios de la década de 1970 cuando comenzó la cría del Schnauzer Gigante de forma seria. Con perros importados de Suecia, Holanda y Dinamarca, Mr. Donald Becker y Mrs. Angela Gwinell comenzaron esta labor. No pasó mucho tiempo hasta que otros criadores contribuyeron a estos inicios en la historia del Schnauzer Gigante inglés.

Algunos de los nombres de los criaderos de esos tiempos eran Scholten, Isara, Nixador, Odivane, Burston, Penbari, Musoneri y estoy segura de que había otros, así que discúlpenme si los he omitido. Se importaron más perros que fueron muy influyentes en la producción de animales de buena calidad. La hembra sueca Nor. Ch. Guldmandbuktens Wenche of Nenevale, importada por Mrs. Jenny Harrison- Smith, tuvo una gran influencia en la producción de animales campeones.

La acogida del Schnauzer Gigante en EE.UU. estuvo un tanto ensombrecida por el bien asentado Pastor Alemán. El primero era tenido por un perro con un aspecto muy «extranjero» por los aficionados estadounidenses, pero gradualmente comenzaron a darse cuenta de las posibilidades de esta raza como protector de la familia y amigo fiel. A principios de la década de 1960, Sylvia Hammarstrom, una talentosa criadora que había trabajado con Schnauzer Gigante en Suecia, se trasladó a EE.UU. y fundó el famoso criadero Skansen. Gracias a sus esfuerzos y a los de otros estadounidenses que apreciaron los múltiples talentos de esta raza, actualmente es muy valorada en toda América. En Canadá también gusta mucho. Janine Starink fue la propietaria de los mejores Schnauzer Gigante de Canadá durante los años finales de la década de 1990.

El Schnauzer Gigante ha despertado un gran interés en Centroamérica y Suramérica, y uno de los mejores presentadores del continente ha exhibido algunos ejemplares suramericanos fabulosos que han conseguido premios al Mejor de la Raza en exposiciones organizadas por el American Kennel Club (AKC). Gabriel Rodríguez Colona, de Guatemala, tiene algunos de los mejores Schnauzer Gigante de exposición. Con la reducción progresiva de la severidad de las leyes británicas de cuarentena, habrá, sin duda, una mayor mezcla de líneas y unas grandes estrategias reproductivas entre EE.UU. y el Reino Unido.

Sue Cox, que también es juez y escritora en la revista Dog World, asiente. Comparte alguno de los cruces que ya han tenido lugar. Dice: «Ch. Ambassador of Catalanta, importado de EE.UU. por Mr. y Mrs. Saville, se apareó con varias hembras y con ello dio lugar a campeones. Entre otros grandes ejemplares que han ayudado a que los Schnauzer Gigante ingleses sean lo que son en la actualidad, tenemos a Skansens Gretel V Quint at Sandridge, importado por Mr. y Mrs. Steele. Este macho se apareó con Ch. Rosapik Othello of Kanix (importada de Finlandia por Mr. y Mrs. Wilberg). De esta unión nació Ch. Sandridge Kirry que, a su vez, produjo cuatro campeones en una camada. Othello también dio lugar a muchísimos campeones con otras hembras, tres de los cuales surgieron de un apareamiento con Nenevale Kaleidoscope.

La importación alemana Ch. Xeros V Buck of Nenevale no sólo ha probado ser un valioso semental, sino que además obtuvo 24 Certificados de Desafío. Las importaciones Skansen’s Quality at Jafrak y Skansen’s Quality at Zantana también han desempeñado un excelente papel en el programa de cría de Mr. y Mrs. Krall, y tanto ha sido así que también importaron de EE.UU. a Skansen’s Tortellini. Este ejemplar tiene algo de sangre española, y otros criadores han importado perros procedentes de España.

Inka de Pichera (propiedad de Mrs. Steele) fue apareada con la importación finesa Ch. Stablemasters Ex Lee, y Mr. y Mrs. Rylance importaron a Donjuan de Pichera, que ha sido muy utilizado como semental. En Finlandia, los criaderos Stablemasters y Pectus producen grandes campeones; en Bélgica, el criadero Havenstad ha sido muy influyente; y en España, los criaderos Pichera y Campos de Oro han dado lugar a muchos campeones.

Apariencia General

El Schnauzer Gigante es robusto, fuerte y de aspecto fiero y atrevido. Sus extremidades son musculosas y su cabeza es robusta y alargada. Se caracteriza por tener una barba áspera y unas cejas enmarañadas. Se le suelen cortar las orejas pero también las puede llevar en forma de “v”. La cola la lleva implantada alta y también se acostumbra a cortar. Tiene un pelo duro, áspero y apretado y puede ser de color negro o “sal y pimienta”.

Las características de la raza se resumen fácilmente en una palabra: fuerte. El Schnauzer Gigante es fuerte, además de dar dicha impresión. Su osamenta es robusta; su cuerpo, grande y musculoso, y su determinación es igual de firme.

Es un perro extremadamente escultural. Los machos alcanzan una talla media de 60 a 70 cm a la cruz y un peso de 30 a 40 kg. Su cabeza, fuerte y cuadrada, con sus pobladas cejas y su bigote achaparrado le confiere un aspecto un tanto amenazador y es, ciertamente, un tenaz protector de su familia, la propiedad y las pertenencias de su amo.

Su capa tiene una estructura tal que le permite trabajar bajo condiciones de frío o calor. Sus fuertes pies le pueden conducir por el más áspero de los terrenos, incluso por los escombros que se encuentran en la mayoría de los lugares donde han sucedido desastres naturales.

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