Setter gordon, conoce la raza, consejos

Cuando hablamos de Setter Gordon estamos hablando de una raza de perro juguetona e inteligente. Se lleva bien con los niños siempre y cuando estos lo respeten.

Por lo que hace referencia a los cuidados, es importante cepillarlo regularmente y sacarlo a pasear para que haga ejercicio ya que es un perro que se adapta mejor a los espacios abiertos. También es importante tener cura de sus oídos.

Se caracterizan por tener una gran altura debido a su largo dorso. Acostumbran a ser de color negro y dorado. Su peso puede llegar a ser de unos 40 kilogramos.

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Gordon Setter (también conocido como Setter Escocés) es una raza de perro, miembro de la familia Setter.

El nombre de Setter proviene del verbo inglés set, que hace referencia a la acción de ubicar a la presa. Originariamente, el vocablo Setter servía para englobar a todos aquellos perros que eran adiestrados para mostrar pero, con el paso de los siglos, se fueron diferenciando varias razas dentro de los perros de muestra.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Setter Escocés o Gordon es juguetón, independiente, inteligente y muy travieso. A veces le cuesta atender a las órdenes pero lo contrarresta siendo un perro dulce y afectuoso. Se lleva bien con los niños y le gusta participar de sus juegos pero con la condición de que lo respeten, sino puede que conteste con algún gruñido. Le encanta estar al aire libre.

A pesar de su porte majestuoso, la personalidad del Setter Gordon es afectuosa, juguetona y muy traviesa. Independiente, muy inteligente y con la máxima ansiedad por complacer, se trata de un excelente compañero para la familia que puede hacer cabriolas por el ring de la exposición y, aun así, seguir cazando de forma admirable en el campo.

Su energía sin límites y su entusiasmo por la vida forman parte de su irresistible encanto irlandés. Aunque sus orígenes como perro de caza requieren que goce de suficientes oportunidades para correr y para hacer ejercicio, se adapta bien a la vida en familia, siempre que su propietario le proporcione suficiente espacio y actividades para satisfacer estas necesidades.

Un jardín pequeño no le bastará, a no ser que esté usted preparado para dar largos paseos diarios bajo cualquier condición climática. El perro no puede correr suelto para hacer ejercicio, ya que seguirá sus instintos cazadores y se escapará.

También es bueno recordar que fue criado por su resistencia para trabajar en el campo durante todo el día y, por tanto, será un perro muy hiperactivo dentro de casa si no se le facilitan válvulas de escape para su energía. Debe proporcionarle a su Setter Gordon mucho ejercicio y un trabajo para así hacer que sea un perro feliz. El adiestramiento para las pruebas de trabajo en el campo, de obediencia o de Agility le posibilitará un desahogo a la abundante energía del Setter Gordon.

El Setter Gordon tenido como animal de compañía se lleva bien con todos los miembros de su familia, independientemente de su edad, y su lealtad, especialmente con los niños, es absoluta. Así pues, será muy protector y se pondrá a la altura de las circunstancias si siente que su familia es amenazada o se encuentra en peligro.

No se le considera como un buen perro de vigilancia, ya que no ladra mucho. Aunque no es agresivo, anunciará la cercanía de cualquier visita, y simplemente su tamaño puede hacer desistir a alguien que pretenda invadir su hogar. No se le intimida con facilidad ni se muestra hostil o agresivo con otros perros, con independencia de su raza o tamaño.

Los Setter Escoceses maduran muy despacio, tanto mental como físicamente, y con frecuencia parece como si se resistieran a crecer, reteniendo un aspecto simpático y como de cachorro, incluso en sus años de vejez.

La raza es limpia por naturaleza, y aprenderá pronto y con facilidad su educación básica, si se le da la oportunidad, mientras todavía es un animal joven. Son perros muy orientados hacia las personas, que prefieren vivir con los miembros que componen su familia. Si se les confina a la vida en una perrera o se les priva de la compañía humana pueden, fácilmente, volverse destructivos y difíciles de manejar.

Cuidados y Salud:

El Setter Gordon necesita dar largos paseos para desarrollar una personalidad equilibrada, es muy activo y no se adapta bien a la vida de interior. Utiliza accesorios de paseo resistentes que se puedan adaptar con facilidad al cuerpo del Setter, ya que acaba siendo un accesorio indispensable en cualquier caso.

El cuidado del pelo y de los oídos en el Setter Gordon es muy importante para evitar infecciones.

Debido a su tamaño, la displasia de cadera es una de las enfermedades más comunes que pueden afectar al Setter Gordon.

Otras enfermedades a las que tiene predisposición son: Atrofia Progresiva de Retina (APR), cataratas y dilatación gástrica.

La esperanza de vida para los animales de la raza ronda entre los 10 y los 12 años.

Historia:

El Gordon Setter fue originalmente desarrollado en Escocia en el siglo XVII, luego fue hecha popular por el Duque Alexander IV de Gordon en el siglo XVIII. El propósito original de la raza era la de cazar aves (como perdices y faisanes, entre otros). Durante siglos, los Setter de uno u otro tipo han estado al lado de los cazadores, ya que son unos de los perros de caza más antiguos y que han sido perfeccionados a lo largo del tiempo. Su historia se remonta al siglo XIV. En sus orígenes eran llamados Spaniel de muestra (es decir, que se agachaban tras descubrir la pieza señalándosela al cazador) y trabajaban generalmente en los páramos, donde exploraban el territorio por delante del cazador, en busca de aves. La primera persona que se dice que adiestró a perros de muestra fue Robert Dudley, duque de Northumberland, que vivió a mediados del siglo XVI.

En 1655, la obra de Gervase Markham Hunger’s Prevention or The Art of Fowling proporcionó otra fuente de información sobre los perros de muestra, y describía un tipo de perros cuyas labores en el campo parecen haber cambiado poco desde entonces. De todas formas, en aquel tiempo, la diferencia entre los Setter y los Spaniel no estaba del todo clara, pues el nombre de «Setter» se daba a los perros que eran adiestrados para mostrar donde estaban las piezas de caza, sin referirse a diferencias estructurales en su forma o constitución.

Incluso a finales del siglo XVII, leemos que los Spaniel, e incluso los perros mestizos, eran utilizados por los cazadores británicos como perros de muestra. Cuando se publicó el Sportman’s Cabinet en 1803, se dedicó mucho espacio a los Setter, así que está claro que ya por aquel entonces constituían una raza canina característica. El Setter fue descrito en varios aspectos, como igual al Pointer, con un olfato igual de bueno; pero mientras que el Pointer se quedaba de pie, el otro se agachaba en el suelo, y de ahí le vino su nombre en inglés (setting dog). La siguiente cita extraída del Sportman’s Cabinet cuenta a sus lectores que «Aunque el perro de muestra que se agacha es meramente utilizado para cazar perdices con red, a veces son llevados a cazar con escopetas y son igualmente buenos para este cometido, excepto cuando en el terreno encontramos nabos, trigo francés, helechos, brezo, aulagas o cualquier otro tipo de matorrales donde no se pueda ver tan fácilmente cómo se agachan y muestran la pieza».

El texto anterior indica el cambio que se dio en el comportamiento del Setter en el campo en el siglo XIX, ya que llegados al final de dicho siglo, el Setter solía mostrar la presa de pie, como el Pointer. La razón de este cambio de método fue, sin duda, el abandono de las redes a finales del siglo XVIII. Antes de esa época, los cazadores querían capturar en sus redes el máximo número posible de aves, y la presencia del perro las hubiera ahuyentado. Así, las posibilidades de que las presas vieran al perro se reducían si éste se agachaba, y ésta era la razón por la que se le adiestró para que actuara así.

En 1803, el Setter fue descrito como tímido, de temperamento nervioso, y que temía el castigo de sus amos. Su tratamiento en el campo era, pues, cuestión de una discriminación juiciosa. Los cazadores ansiosos e impetuosos corregían a sus perros con excesiva severidad y sus perros se veían tan estresados por el miedo o tan humillados que quedaban hundidos psíquicamente y era posible que no volvieran a cazar. A lo largo del siglo XIX se consideró como una desgracia que muchos Setter que hubieran sido de enorme valor en el campo se vieran arruinados durante su amansamiento y adiestramiento a causa de la gente que los trataba de forma muy severa.

En toda Gran Bretaña se desarrollaron diferentes estirpes de Setter a partir de distintas líneas de cría, y la razón era que los criadores necesitaban producir el tipo de perro que mejor se adaptara al terreno en que trabajaban. Algunos mostraban claras características de tipo Spaniel y, de hecho, no hay duda de que el Spaniel ha tenido parte importante en el desarrollo histórico del Setter Inglés. Antiguos cuadros e ilustraciones de Setter desempeñando su trabajo muestran algún parecido con el antiguo Spaniel blanco y marrón, aunque sus colores eran diferentes.

En Escocia estaban los antepasados del Gordon Setter actual: el Lovat (un Setter Negro, Blanco y Fuego criado por Lord Lovat en Inverness) y el Southesk (de color parecido, pero grande y fuerte). También tenían al Seafield Setter, reputado por su buen pelaje y sus flecos.

Apariencia General

Los Gordon Setters tienen un pelaje negro carbón, con marcas distintivas de un color café claro o canela en sus patas y en la parte inferior de las piernas, garganta, y hocico; una mancha sobre cada ojo, y dos manchas en su pecho. Son los más grandes de todas las razas Setter, con machos que alcanzan los 70 centímetros en la cruz y llegan a pesar más de 36 kilogramos.

Se diferencia de los Setters ingleses e irlandeses en que éste tiene una estructura más robusta y labios más desarrollados, así como por el color de su sedosa capa ondulada.

Realmente, la esencia de esta raza se encuentra en su cabeza y en su expresión general tierna, amable y sin signos de debilidad. Su hocico, bastante cuadrado, tiene una profundidad moderada, aunque sus labios no deben ser caídos. El cráneo es ovalado de oreja a oreja, dando así suficiente espacio para el cerebro, y el occipital está bien definido.

Con su característica elegancia, el Setter Escocés conserva muchas de las características físicas de sus antepasados y su constitución es tal que la raza puede desempeñar su cometido en el campo con la máxima eficacia. Cuando está en movimiento, debería cubrir el terreno con soltura y elegancia y con una fuerte impulsión de las extremidades posteriores.

Aunque el estándar de la raza exige unas orejas de implantación baja y de una longitud moderada, éstas varían de un perro a otro. Como indicación general de la longitud adecuada, cuando las estiramos sobre los ojos, deberían llegar al punto situado entre ambos ojos (el stop). Cuelgan formando pliegues bien definidos, quedan cerca de los pómulos y están cubiertas por un pelo fino y sedoso. Como el pelo de la parte superior de la oreja es generalmente más grueso, haciendo que el punto de la implantación de la oreja parezca más alto que en la realidad, este pelo y los flecos de debajo de la oreja se cortan para la exposición en certámenes de belleza.

La implantación de la cola provista de los hermosos flecos que le caracterizan queda próxima a la altura del dorso y, aunque está ligeramente curvada o tiene forma de cimitarra, no debe tender a doblarse hacia arriba ni a ensortijarse. Es de longitud media y no debería llegar más allá del corvejón, aunque es permisible una cola que sólo llegue un poco por encima. Los flecos de pelo largo, suave y sedoso de la cola comienzan un poco por debajo de su punto de implantación, van aumentando de longitud hasta la mitad de su recorrido y, a partir de ahí, van acortándose hacia su punta. Es portada a un nivel no superior al del dorso, y cuando el animal está en movimiento el de la cola es vital y parecido al de un látigo, algo que deberíamos recordar cuando el perro esté dentro de casa. La cola de un Setter Gordon puede, muy fácilmente, derribar adornos y provocar destrozos, sin mala intención, con un simple movimiento.

El Setter Escocés debe tener un cierre en tijeras regular y completo. Esto quiere decir que los incisivos superiores quedan justo por delante de los inferiores y en estrecho contacto con ellos cuando la boca está cerrada.

Encuentra más información en otras webs e infórmate todo lo que puedas sobre esta raza antes de adquirir un ejemplar.

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