Siberiano

La raza de gatos Siberiano se caracteriza por ser una raza de gatos tranquila y afectuosa. Son gatos curiosos y sociables los cuales se adaptan perfectamente a la vida doméstica, aún así, su curiosidad hace que no les importe salir a dar paseos por el exterior.

Tienen el pelaje muy denso, pero con cepillarles para evitar la formación de bolas de pelo es suficiente.

Son gatos grandes y fuertes, al mismo tiempo que ágiles. El pelaje es atigrado, con tonos que van del gris al marrón.

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El Gato del Bosque de Siberia, considerado el gato nacional de Rusia, es una raza natural de pelo semilargo originaria de la zona oriental de Rusia, específicamente de la fría región de Siberia y probablemente sea el resultado del cruce entre el gato europeo y el gato salvaje de los bosques siberianos.

El Siberiano, junto al Maine Coon y al Bosque de Noruega, es uno de los integrantes de los llamados “gatos de bosque”. Al igual que sus compañeros, este gato está provisto de una exuberante y gruesa cabellera, densa e impermeable, imprescindible para la supervivencia en los climas más gélidos.

La imagen general del Siberiano es de gran fuerza, potencia y tamaño con una condición física excelente.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Siberiano es un gato tranquilo y afectuoso aunque no especialmente sumiso, herencia de sus antepasados salvajes. Pese a todo, se trata de un excelente gato doméstico, sociable y comunicativo que se entenderá perfectamente con niños y otros animales.

De carácter activo, le encanta trepar. También agradecerá accesos al exterior para poder ejercitar sus dotes de cazador. Posee una agilidad y velocidad dignas de un gran cazador.

De carácter dulce, muy cariñoso y juguetón. Les gusta mucho la compañía de personas y siempre están pendientes de su dueño. 

Son curiosos por naturaleza y "necesitan" saber todo lo que está pasando alrededor.

Su carácter es muy amigable, incluso, es uno de los pocos que gusta jugar con agua. Destaca, también, por su gran inteligencia. Puede armar una estrategia espacial a su alrededor para conseguir algo o, bien, lograrlo a través de su intenso ronroneo y caricias que provee a su cuidador, al cual le es extremadamente fiel.

Estos gatos grandes y hermosos son dulces, apacibles, cariñosos y juguetones.

Cuidados y Salud:

El Siberiano no necesita una atención demasiado meticulosa, bastaría con cepillarlo frecuentemente para evitar que el pelo se le anude, especialmente las sub-capas de la barriga.

Conviene bañarlo en seco, con productos apropiados, ya que el agua le haría perder la impermeabilización del manto.

El Siberiano es el gato ideal para las personas alérgicas. Su dander (polvo o caspa producida por el cuerpo del gato), no contiene la proteína de Fel D1, causante del 80% de las alergias a los animales.

El Siberiano no suele padecer ninguna anomalía específica de la raza. Son gatos saludables y vigorosos, resultado sin duda, de la propia selección natural a lo largo de los siglos.

Historia:

El origen de estos gatos se encuentra en las grandes zonas boscosas de Rusia y Ucrania. A pesar de no ser excesivamente conocidos en el resto de Europa y USA, en Rusia llevan varios siglos ejerciendo de gatos domésticos. Ya en tiempos de los Zares, los Siberianos eran los gatos palaciegos, encargados de mantener a raya a los ratones.

Existen registros históricos sobre su existencia que datan de hace aproximadamente 1000 años.  Aunque realmente poco se sabe de su origen y antigüedad. La leyenda habla de los Gatos Siberianos como guardianes de los monasterios rusos, con tareas de vigilancia ante la llegada de extraños.

La primera mención que se conserva en Occidente es en el libro de Harrison Wier "Nuestros Gatos " publicado en 1889 que incluye información sobre la primera exposición de gatos celebrada en Londres en 1871. En el libro Harrison cuenta que le regalaron un gato "extraño" de Rusia.

Posteriormente no tenemos más noticias documentadas sobre su existencia hasta la caída del Muro de Berlín y las primeras incursiones de extranjeros, principalmente Tras la abertura de la antigua Unión Soviética, los primeros viajeros que recorrieron las inmensas llanuras  rusas y siberianas, no podían resistirse a la belleza de los espectaculares felinos que se encontraban sentados en la puerta de las más humildes casas.      

El régimen soviético prohibía la tenencia de animales de compañía, por esto el gato siberiano era mantenido por granjeros de manera semi-oculta y no existe descripción formal de la raza hasta hace bien poco.  El primer pedigrí oficial se establece en Rusia en 1987 y un año más tarde se celebra la primera exposición felina en Moscú.  Así pasa de animal desconocido a ser un auténtico símbolo "nacional" de Rusia.

El gato siberiano fue reconocido como raza de gato sólo hace unos años por la World Cat Federation (WCF).

A su vez, fue reconocido como raza de competición por la Federación Internacional Felina (FIFe), ubicándolo en la segunda categoría de las cuatro en las que la clasifica, donde se encuentran los gatos de pelo semilargo, como por ejemplo el Maine Coon o el Ragdoll.

Apariencia General

Se trata de un gato grande y fuerte, de gran agilidad. Tiene unos músculos potentes, fuera de lo normal.

La expresión facial es de dulzura debido a sus contornos redondeados. Son las curvas y círculos lo que mejor le definen y diferencian de otras razas de gatos del bosque (Noruega, Main Coon) con elementos más triangulares o rectangulares.

El siberiano es un animal grande, de cuerpo muscular y pesado, de complexión robusta, pesa entre 4 y 9 kilos. La espalda es larga, ligeramente curvada o arqueada pero aparece horizontal cuando está en movimiento. Las manos y los pies son redondeados, grandes y bastante potentes.

La cabeza es corta y amplia, con gran hundimiento en la parte de los huesos de las mejillas. El hocico es redondo y el mentón también lo es ligeramente. La frente es sensiblemente arqueada.

La nariz es igualmente amplia. Los contornos son suavemente curvos y el perfil ligeramente encorvado.

Las orejas son de un tamaño medio, amplias en las base con una punta ligeramente redonda, que se inclina suavemente hacia delante.

Los ojos son grandes, ligeramente ovalados y redondos en el borde inferior.

El color de ojos será uniforme y suele concordar con el color del manto. Todas las sombras desde amarillo/ oro a verde son permitidas.

El cuello es corto y fuerte. Las patas son también musculosas y de una longitud media, además de compactas y con penachos interdigitales.

La cola llega a los omoplatos y es afilada y tupida.

El manto es de longitud media. El subpelo, muy denso, es suave y fino.  El pelo superior es denso, cayendo sobre el cuerpo con soltura, con una estructura firme, buen agarrar y lustroso. Las subpartes del cuerpo y el lado posterior de las piernas traseras sólo tienen subpelo. El manto es en particular largo en el cuello, en el pecho, en los pantalones y en la cola.

Al nacer, y hasta los tres meses de edad, el gato siberiano tiene pelo corto, pero luego desarrolla un abundante pelaje largo de característica atigrada y colores que van desde el marrón al gris, con dibujos lineales más oscuros y zonas blancas en mentón y pecho, donde el pelo crece más largo aún, dando el aspecto de collar. Este fenotipo es común en invierno, donde el frío y la humedad de la nieve son extremas y la secreción sebácea que rodea al folículo del pelo ayuda a mantener una temperatura adecuada para poder sobrevivir. En verano, en cambio, muda y se queda como un gato de pelo corto.

En cuanto al color del manto, son admitidos todos los colores excepto el chocolate, canela, lila y fawn. Asimismo, se distingue a los ejemplares colorpoint llamándolos Neva Mascarade. 

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