Somalí

La raza de gatos Somalí, se caracteriza por ser una raza afectuosa y juguetona, pero desde la distancia. Son gatos inteligentes, que aprenden rápidamente lo que es bueno y lo que es malo.

Debido su denso y largo pelaje, es importante cepillarlo frecuentemente para evitar la formación de nudos y de bolas de pelo en el aparato digestivo.

Los rasgos físicos más distintivos son su pelaje, especialmente el de la cola, la cual tiene una semejanza a la de un zorro. Es una raza de tamaño mediano, fuerte y bastante corpulenta. 

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El Somalí, también conocido como Longhaired Abyssinian, es un gato originario de Canadá. Se caracteriza por tener un aspecto parecido a un pequeño zorro.

Se dice del Somalí que es el pariente de pelo largo de una de las razas más populares, el Abisinio. Estas dos razas están emparentadas desde sus inicios, en muchas camadas de Abisinios se daba, para malestar de los criadores, algún ejemplar de pelo semilargo  al que  se apartaba de la cría y se cedía sin pedigrí. 

Hoy en día, hay que considerar al Abisinio como raza independiente ya que posee un genotipo y un carácter propio y genuino.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Somalí posee un temperamento extrovertido y juguetón. Se adapta bien a espacios interiores, no es muy amante del frio, aunque debido a su instinto cazador, puede necesitar alguna escapada al exterior. Es muy inteligente, comprenderá y aceptará fácilmente sencillas órdenes que le indiquen lo que está permitido o no.

El Somalí es un gato muy vivaz, activo, robusto, bien equilibrado y de carácter más bien tranquilo. Tiene un temperamento suave, es sociable con sus congéneres y también con los extraños. Se lleva muy bien con los niños y es muy juguetón, reclama mucho la atención de su amo pero no es demasiado posesivo.

Los gatos somalíes son afectuosos, pero no son gatos de regazo. No les gusta ser abrazados y prefieren estar cerca del propietario, que encima del propietario.

Sus voces son suaves, sus mentes son activas, y sus platos de comida siempre están vacios. También tienden a ser gatos determinados, o son agresivos ni huraños, simplemente son muy tenaces.

Cuidados y Salud:

El Somalí no necesita unos cuidados específicos, por su pelaje semilargo habrá que cepillarlo con regularidad para evitar que el pelo se le enrede y anude. Para mantener en perfecto estado el pelaje del Somalí, bastara con cepillarlo y peinarlo una vez por semana y a diario durante la época de muda.

Como el abisinio, el somalí es susceptible a la gingivitis, a los problemas con los dientes, y a la enfermedad renal llamada amilodiosis.

Debido a su pelaje semilargo también se podrían presentar casos de tricobezoares (bolas de pelo en el aparato digestivo).

Historia:

Nadie sabe con seguridad cuando y como apareció el primer gato somalí. Algunos pensaban que el largo pelaje era una mutación natural espontanea del abisinio. Los estudios genéticos indican, sin embargo, que el somalí probablemente se originó cerca del cambio de siglo en Inglaterra cuando los criadores, que tenían pocos ejemplares de cruza, usaron sus gatos de pelo largo en los programas de crianza del Abisinio.

A finales de los años diez y a finales de los años cuarenta, durante las épocas posteriores a la Primera y la Segunda Guerras Mundiales, cuando muchas razas se había diezmado casi hasta la extinción, los criadores se vieron forzados a mezclar otras razas en las líneas de sangre abisinias para mantener viva a la raza.

Raby Chuffa de Selene, un macho abisinio que vino a los Estados Unidos desde Bretaña en 1953, y que aparece en el pedigree de muchos abisinios, es considerado el padre de la raza somalí en este continente; todos los somalíes canadienses y americanos pueden ser rastreados hasta este gato.

El pedigree de Raby Chuffa puede ser rastreado hasta Roverdale Purrkins, una hembra abisinia inglesa, cuya madre, Mrs. Mews, venia de ancestros desconocidos y probablemente lleven el gen del pelo largo. Mrs. Mews le fue regalada a la criadora Janer Robertson por un marinero durante la Segunda Guerra Mundial. Mrs. Mews después produjo dos gatitos: Roverdale Purrkins, registrada como abisinia, y un macho negro no registrado. Robertson uso a Purrkins para comenzar su crianza de gatos Roverdale. Sus gatos y otros abisinios de origen británico fueron exportados a Europa, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, y a los Estados Unidos.

Cuando los gatitos de pelo largo se acumularon en las camadas de abisinios (posiblemente cada vez que dos abisinios que llevan el gen recesivo de pelo largo se apareaban), los gatitos se eliminaban sin llamar mucho la atención, debido a que ningún criador quería pensar en tener líneas abisinias que estaban “contaminadas” con genes no abisinios. No fue sino hasta los sesentas que los criadores, encontrando un atractivo en las versiones de pelo largo de una raza que estaba ganando popularidad rápidamente en los Estados Unidos, comenzaron a tratar seriamente de convertir a estos gatos rechazados en otra raza. Al mismo tiempo, criadores en Canadá, Europa, Australia, y Nueva Zelanda comenzaron a trabajar con esta raza también.

Algunos criadores abisinios no querían tener nada que ver con estos inconformes de pelo largo y no querían apoyar la tenue conexión que el nombre “abisinio de pelo largo” produciría. La criadora de abisinios Evelyn Mague, una de las primeras criadoras que trabajo en el desarrollo de la raza de pelo largo, invento el nombre “somalí” debido a que Somalia colinda con etiopia, el país que anteriormente se llamaba Abisinia por el cual se nombro a la raza abisinia.

En 1972 Mague fundó el Club de Gatos Somalís de América y comenzó a reunir entusiastas de los somalís. En 1975 se fundó el Club Internacional de Gatos Somalíes de la CFA. El reconocimiento oficial llegó en 1979 por la Cat Fancier Association (CFA) y en 1982 por la Fédération Internationale Féline (FIFe).

Desde entonces, la raza ha ganado popularidad continuamente y ha vencido a la oposición. Hoy en día, el somalí tiene estatus de campeonato en todos los registros Norte Americanos.

Apariencia General

Cola: larga, puntiaguda, con la base gruesa, llevada alta, bien tupida como la de un zorro.

Pelaje: fino, denso, suave, semilargo; más corto en la cabeza, la parte delantera de los miembros y las paletillas; semilargo en espalda, flancos, vientre y pecho; largo en la garganta (gorguera), parte trasera de los muslos (calzones) y cola.

Colores:

El Somalí es un gato mediano, corpulento y majestuoso con la espalda ligeramente arqueada. De corpulencia y longitud medianas, es un gato elegante y musculoso.

La cabeza es triangular, con contornos suaves y formas redondeadas. La frente es algo abombada, el perfil describe una curva suave hasta el mentón desarrollado.

Las orejas son grandes y separadas, se pueden presentar pinceles de lince en algunos ejemplares.

Los ojos son grandes, almendrados y expresivos, de color ámbar o verde bordeados por una línea (eye liner) del color del ticking.

La cola es larga, puntiaguda y llevada alta. Tiene la base ancha y muy tupida, muy similar a la de un zorro.

Las extremidades son largas, finas y bien musculosas. Los pies son compactos y ovalados. Parece mantenerse sobre la punta de los pies.

El pelaje es semilargo, denso y suave, corto en la cabeza y la parte delantera de las patas, semilargo en la espalda, vientre y pecho y largo en la garganta, parte trasera de los muslos y cola.

El color del manto será ticking con al menos dos o tres franjas de color en cada pelo y con las puntas oscuras. Variedades: salvaje o ruddy (bandas negras y melocotón), azul (bandas gris azulado y crema), sorrel (bandas chocolate y melocotón), fawn (bandas crema oscuro y beige apagado).

Los gatitos nacen prácticamente bicolores, oscuros en la parte superior del cuerpo y claros en las partes declives. El ticking aparece muy progresivamente. Asimismo, la longitud y el aspecto definitivo del pelaje sólo se alcanzan durante el segundo año de vida.

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