West Highland white terrier, conoce la raza, consejos

La raza West Highland White Terrier se caracteriza por ser una raza valiente, juguetona, y muy cariñosa. Es un todo terreno, por lo que puede vivir en cualquier tipo de casa, ya sea un pisa o una masía.

Es un perro con mucha energía, por lo que es necesaria sacarlo a pasear varias veces al día para que pueda gastar toda su energía.

Por lo que hace referencia a su físico, decimos que tiene un aspecto más bien redondo, especialmente en la cabeza. Su peso máximo oscila entre los 10 y 12 kilos.

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El nombre del West Highland White Terrier ya nos dice muchas. Es un Terrier y es, por lo tanto, una raza de perro de tierra. Es blanco y procede del oeste de los Highlands. Así pues, este pequeño animal es de Escocia, donde el paisaje es abrupto y los perros valientes.

El West Highland White Terrier, también conocido por Westie o West, se caracteriza por su cabeza redonda y peluda que le da un aire de muñeco de peluche.

Ya en la Edad Media, en Escocia se utilizaba a los Terrier para cazar pequeños roedores como ratones, tejones, turones e incluso zorros. Se conoce que en el siglo XVIII, en las regiones salvajes de Highlands, los nobles y campesinos ya criaban estos perros en función del trabajo a desempeñar. A principios del siglo XIX, se hicieron evidentes las diferencias entre los Terriers de Highlands y se empezó a separar lo que más adelante serían el Scottish Terrier, el Cairn Terrier, el Skye Terrier, el Dandie Dinmont Terrier y el West Highland White Terrier.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Westie es un perro de fuerte personalidad, decidido, terco, valeroso, activo e independiente. Es discreto pero eso no significa que no tenga necesidad de cariño. Es muy afectuoso con los niños y le encanta participar de sus juegos, siempre y cuando no lo martiricen. Como todo Terrier, le gustan mucho las excursiones por el campo y es posible que desaparezca a toda pastilla siguiendo un rastro.

El West Highland White Terrier es un perro pequeño y maravilloso. Es precioso, pequeño, lleno de personalidad y muy activo. En altura algunos Terrier, como el West Highland White Terrier quedan por debajo de las rodillas de las personas, pero a pesar de su tamaño todos los Terrier son perros decididos, no muestran signo alguno de timidez. Son perros activos, siempre alerta y listos para la acción.

El West Highland White Terrier tiene un talante muy formal y se adapta bien a la vida en familia, tanto si es en una gran casa de campo como un piso en la ciudad. Se lleva bien con los niños y aceptará a los extraños una vez se haya acostumbrado a ellos. Es un perro con mucha confianza en sí mismo, que quizá no comience una pelea, pero que seguro que se mantendrá firme cuando se metan con él. No es un perro que vaya a estar tumbado en casa tratando de tener contentos a sus dueños. Ha sido criado como cazador, como perro que perseguirá a las alimañas, y estará dispuesto a trabajar al instante.

Las características comunes de todos los Terrier son su deseo de trabajar con entusiasmo y valentía. Todos ellos tienen unos dientes grandes y fuertes en comparación con su tamaño corporal; poseen también un buen oído y una excelente vista. No importa durante cuántas generaciones los hayan tenido como mascotas: el instinto por el que fue criada la raza permanecerá en el perro.

El Terrier se distrae con facilidad y se atarea en otras cosas, pero es un perro inteligente y responde al adiestramiento. Por supuesto, cuando se entrena a un perro listo e independiente, el presentador aprenderá, frecuentemente, humildad al tiempo que el perro aprende sus «siéntate » y «quieto».

No necesita ejercitarse con frecuencia, siendo una de las mascotas ideales para vivir en apartamentos debido a su pequeño tamaño y nivel medio de energía. Sin embargo, es necesario entrenarlo de forma regular y consistente. Suele ser un perro que está en posición de alerta saliendo en defensa de su territorio cuando lo siente amenazado, lo que debido a su pequeño tamaño lo convierte en un excelente perro alarma, ya que ladrará furiosamente cuando perciba ruidos o gente extraña aproximándose. Si no se le comienza a enseñar desde que llega al hogar a respetar otras mascotas puede ser que se muestre agresivo con ellos.

Como todos los perros, el Westie responde de manera entusiasta al cariño y las buenas formas en lugar de la crueldad y malos tratos. Siendo un terrier, su terquedad será legendaria, y hará que los entrenamientos sean una prueba de paciencia para el dueño. Es recomendable comenzarlo a adiestrar desde el momento que entra a la casa (normalmente siendo cachorro) para que se adapte y aprenda a comportarse, ya que su carácter le hará probar los límites en busca de ser el líder y sólo acostumbrándolo desde el principio a las órdenes aprenderá a vivir en armonía.

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Cuidados y Salud:

Al ser un perro tan activo, el Westie necesita hacer mucho ejercicio y es recomendable sacarlo a pasear tres veces al día o llevarlo al parque para que corra hasta que se canse.

Es necesario también cepillarlo a diario.

Los Westies son propensos a tener erupciones con la piel seca y el baño frecuente puede agravar estos problemas. El bañarlos una vez al mes -o en un intervalo más largo- no causa generalmente problemas. Es recomendable usar champús neutros o champús específicos para westie, evitando los productos con sustancias agresivas, salvo prescripción veterinaria. Después de bañarles se debe prestar particular atención en secarle muy bien las orejas con una toalla. Si se le cepilla diaria o regularmente, su pelo se mantendrá saludable y brillante. También es aconsejable realizar de vez en cuando un cepillado mediante el arrancado del pelo muerto (se conoce como stripping), es un método totalmente indoloro que es realizado por un profesional conocedor de la estética canina.

Este tipo de arreglo mantendrá la textura y características propias del manto blanco del Westy. También hay que limpiarles la orejas semanalmente con una mota de algodón humedecida con agua para eliminar la acumulación de cera y evitar posibles infecciones. Hay que poner especial atención en limpiarle con un paño húmedo el pelo alrededor del hocico después de comer o haber cavado algún hoyo. Igualmente deben limpiarse los lagrimales para evitar la acumulación de lagañas, ya que al ser un perro color blanco si no se cuida diligentemente de mantener limpias esas partes las mismas lucirán un antiestético color café y harán que luzca sucio o descuidado.

El West Highland White Terrier es un perro fuerte y sano.

La raza no tiene demasiados problemas típicos aunque el Westie puede padecer las enfermedades comunes de la mayoría de los perros.

En segundo lugar, existen los problemas relacionados con la salud. Esto en todos los perros, y el West Highland White Terrier no es ninguna excepción.

La enfermedad de Legge-Calve-Perthes (Perthes) es una enfermedad ósea que afecta a los Terrier de extremidades cortas, además de a las personas. No es hereditaria, y se cree que está provocada por una herida o por un posible problema nutricional. La enfermedad aparece entre los cuatro y los diez meses de edad y es muy dolorosa.

La osteopatía craneomandibular (OCM) es una enfermedad bastante rara que se da en los West Highland White Terrier, los Scottish Terrier y los Cairn Terrier. Es, aparentemente, una enfermedad hereditaria, aunque el patrón exacto no se conoce. Se trata de una calcificación de la articulación existente entre la mandíbula y el cráneo, y se manifiesta como una multiplicación de las células óseas. Suele aparecer entre los cuatro y los siete meses de edad y no debe ser confundida con un problema en la dentición ni con un cáncer. Los cachorros que padecen esta enfermedad tienen dificultades en abrir la boca.

La toxicosis por cobre es se ha encontrado también en algunas líneas de West Highland White Terrier. Los animales afectados desarrollan una hepatitis y finalmente cirrosis hepática. Se han realizado numerosos estudios y análisis sobre este problema, y los investigadores han encontrado que la enfermedad está provocada por un gen recesivo que da como resultado una eliminación defectuosa del cobre por parte del hígado.

La queratoconjuntivitis seca es un problema que se descubrió en los West Highland White Terrier a principios de los años 80. Se trata de una forma de conjuntivitis recurrente que puede llegar a ser crónica y que le causa gran dolor.

Aunque esta lista puede parecer amedrentadora, los West Highland White Terrier siguen siendo considerados como una raza con buena salud.

Historia:

En la historia de los perros, el West Highland White Terrier no es una raza antigua. De todas formas, sus inicios oficiales, que se remontan a finales del siglo XIX, le sitúan entre algunas de las razas más antiguas reconocidas por el Kennel Club.

El West Highland White Terrier pertenece al grupo de perros conocidos como Terrier, que procede del latín “terra”, que significa tierra. El Terrier es un perro criado para trabajar bajo tierra para así hacer salir de sus madrigueras a las alimañas, grandes y pequeñas, los roedores y otros animales molestos para la vida en el campo.

Todos los perros del grupo de los Terrier se originaron en las Islas Británicas, con la excepción del Schnauzer Miniatura, que procede de Alemania y que no está incluido en el grupo de los Terrier por la FCI. Muchas de las razas Terrier tuvieron su origen en un ancestro similar, y a mediados del siglo XIX, los Terrier eran, a grandes rasgos, de dos categorías: los perros escoceses de pelaje áspero y extremidades cortas, y los perros ingleses de pelaje suave y extremidades más largas.

La familia de los Terrier escoceses (los criados en Escocia) se divide en el actual Scottish Terrier, el West Highland White Terrier, el Cairn Terrier y el Skye Terrier. A principios del siglo XIX, los perros con los que se hacía referencia al Terrier escocés podían tratarse de cualquiera de las tres primeras razas mencionadas. El cruce era frecuente entre ellas, y los tres tipos podían proceder de una misma camada.

A medida que los criadores comenzaron a exhibir perros en las exposiciones caninas, se vio que debía haber una mayor uniformidad dentro de la raza: esto es, todos los cachorros de una camada deberían parecerse entre sí, además de poseer el mismo tipo que su padre y su madre.

La historia del West Highland White Terrier se conoce mejor que los orígenes de algunos otros Terrier, en cuyos casos la historia es un poco oscura y compleja. A principios del siglo XIX, la familia Malcolm, de Poltalloch (Argyllshire), tenía un grupo de pequeños perros blancos. Al igual que en el caso de todos los criadores de Terrier, estos perros fueron criados para el trabajo y no para la exposición en el ring. «A no ser que estuvieran en forma y fueran bravos para el propósito para el que estaban destinados, no se tenían sus cabezas mucho tiempo fuera del enorme tonel de agua del establo». Aquellos que criaban y poseían perros tenían un propósito específico en cuanto al trabajo que desempeñarían: extremidades largas en aras de la velocidad, extremidades cortas para trabajar pegados al suelo, doble capa para la protección contra el clima, etc.

Está escrito que el clan Malcolm prefirió el Terrier blanco debido a un accidente de caza en el cual su perro favorito, de color rojizo, fue confundido con un zorro y fue abatido. Después de eso sólo quedaron Terrier de color blanco o crema para hacer criar. Mientras que algunos criadores sacrificaban a sus cachorros blancos, ya que pensaban que no eran tan resistentes como los de color, los Malcolm creían que los perros blancos eran tan valientes y llenos de vida como los de color y probaron que el perro blanco era un Terrier tan apto como cualquier otro.

A mediados del siglo XIX existían otras estirpes de Terrier blancos en los Highlands. El Roseneath, criado por el guardabosque George Duke, un empleado de los terrenos de Argyll, se encuentra en los orígenes del Cairn Terrier. El Pittenweem Terrier, considerado como el White Scottish Terrier, fue una estirpe que desapareció bastante pronto. Sir Malcolm no se preocupaba ni por los Roseneaths ni por los Pittenweems y rehusó que cualquiera de sus perros fuera cruzado con ninguna de estas estirpes. Los perros Poltalloch de los Malcolm eran de la estirpe blanca que se desarrolló, criaron bien y se convirtieron en la base de la raza que tenemos actualmente. Al coronel sir Ian Malcolm, con sus Terrier blancos de Poltalloch, se le considera el padre de la raza, además de haberle dado su nombre oficial: el West Highland White Terrier.
Una descripción temprana de estos Terrier fue escrita por un tal capitán Mackie y publicada en el Gray’s Dogs of Scotland en 1891: «Los blancos de Poltalloch pesan entre 7,25 y 9 kg y tienen un aspecto de bribones. Son muy activos, tienen un pelaje con un aspecto como de hilos blancos bien entretejidos. El pelaje es duro, como si fueran cerdas, y con una longitud entre 2,5 y 6 cm, excepto sobre la cabeza y el hocico, donde es corto, duro y como alambre… La cabeza es alargada, la trufa ancha, los dientes extremadamente grandes para un perro tan pequeño. Las orejas tiesas y cubiertas por un pelo corto y aterciopelado. La cola tiene una buena inserción. Está ligeramente curvada y es llevada alegremente… Yo he tenido esta raza y sé para qué son aptos y podría añadir que ningún agua les pareció demasiado fría y ninguna tierra demasiado profunda». Esta vieja descripción se ajusta bien al perro que tenemos hoy día.

En las primeras exposiciones caninas, los Terrier eran frecuentemente exhibidos en la categoría de Scotch Terrier, pero en esta clase la morfología de los perros presentaba cierta diferencia. En 1904, el Scottish Kennel Club cedió la primera categoría al West Highland White Terrier, y ese mismo año, fue fundado el West Highland White Terrier Club of Scotland. Su primer presidente fue el duque de Argyll.

En 1907 se obtuvo el primer campeón de la raza y se inscribieron 141 West Highland White Terrier en Escocia. Ese mismo año, el Crufts estableció categorías propias para la raza, y se fundó el West Highland White Terrier Club of England. La raza creció rápidamente después de esto, y antes de la primera guerra mundial se inscribió a 3.947 West Highland White Terrier, y 27 se convirtieron en Campeones de Registro (Champions of Record).

Algunos nombres importantes para la raza fueron Holland Buckley y su hija, del criadero Scotia; Mrs. B. Lucas del criadero Highclere y Mrs. Cyril (May) Pacey, del criadero Wolvey, que se volvieron muy famosos y dieron lugar, finalmente y de forma impresionante, a 58 campeones. Hacia 1916 cesaron todas las exposiciones caninas en las Islas Británicas, debido a la primera guerra mundial. La cría se vio coartada dadas las dificultades para encontrar comida, y a las estrictas leyes de racionamiento. Muchos criadores tuvieron que sacrificar perros e incluso Mrs. Pacey tuvo que sacrificar, ella misma, a 15 ejemplares. La mayoría de los criadores trataron de conservar algunos perros para continuar su labor, y se permitió de nuevo la cría en 1919. En 1920 se reanudaron las exposiciones caninas y se consiguieron cinco campeones.

Mrs. Pacey continuó con su excelente programa de cría, y para cuando falleció en 1963, el 25 % de todos los campeones inscritos llevaban el afijo Wolvey. Ella era bien conocida como criadora, y muchos de sus perros fueron a parar a la Europa continental, en especial a los países escandinavos.

Muchos perros sobresalientes fueron criados entre 1920 y 1940 en Inglaterra, y fue también durante este periodo cuando los presentadores profesionales comenzaron a exhibir West Highland White Terrier. Los presentadores, con su experiencia en eliminar los pelos muertos y sobrantes, comenzaron a acicalar y dar un mejor aspecto al perro. Los propietarios-presentadores salían vestidos con elegancia, para estar a la altura de la competición, y el West Highland White Terrier adoptó, finalmente, un aspecto «elegante», y no tanto el aspecto «de trabajo» que había tenido en los años anteriores.

Los West Highland White Terrier en Estados Unidos

A principios del siglo XX, los perros blancos llevados a Estados Unidos fueron inscritos como Roseneath Terrier, y en 1906 cinco de ellos fueron inscritos en la exposición canina del Westminster Kennel Club bajo esa categoría.

Se da, en general, el mérito a Virginia Murray por haber llevado el primer West Highland White Terrier a Estados Unidos en 1907, y esta mujer se convirtió en la adalid de esta raza durante muchos años. En 1909, fue reconocida por el American Kennel Club, y se admitió al West Highland White Terrier Club of America como miembro del AKC en setiembre de ese año.

Estados Unidos siempre ha contado con un grupo muy dedicado de aficionados a los West Highland White Terrier, que no sólo han criado algunos bellos ejemplares, sino que también han importado perros de calidad superior de Inglaterra que se han ganado los máximos honores en las exposiciones. Más importante es que estas importaciones inglesas han dado lugar a una descendencia americana que ha continuado haciéndolo bien en el ring y en los programas de cría.

A finales de los años 20, los criaderos Edgerstoune, propiedad de Mrs. John Winant (más adelante Mrs. Marion Eppley), medraron hasta los años 50 y dieron lugar a más de 40 campeones. Mrs. Eppley importó muchos perros hermosos de Inglaterra, incluyendo al gran Ch. Wolvey Pattern of Edgerstoune. John Marvin citó en su libro The Complete West Highland White Terrier que Mrs. Eppley tenía una astuta habilidad para escoger a un campeón en su país o en el extranjero. Una vez, actuó como juez en una exposición en Inglaterra y colocó a una perra West Highland White Terrier como Best in Show. Inmediatamente después de la competición, compró a la perra y se la llevó consigo a América. La adquisición era Ch. Wolvey Pattern of Edgerstoune, que logró el Best in Show en Westminster (1942). Años más tarde, se repitió el mismo hecho. De nuevo en Inglaterra, Mrs. Eppley colocó a un Scottish Terrier como Best in Show y acto seguido lo compró. Ch. Walsing Winning Trick of Edgerstoune imitó a Pattern y también alcanzó la cumbre en Westminster (1950).

Mrs. John Marvin crió tres West Highland White Terrier Best in Show, un maravilloso logro para cualquier criador, y había participado activamente en el mundo de las exposiciones caninas durante más de medio siglo. Su marido, John Marvin, era un famoso escritor sobre los Terrier, y el matrimonio actuó juzgando a varias razas. A John y a Bea les encantaba Inglaterra y hacían viajes anuales a las Islas Británicas, observando a los jueces, fijándose en los perros, buscando libros acerca de perros y visitando a sus muchos amigos.

El criadero Wishing Well, iniciado por Mrs. Florence Worcester y su hija Barbara Keenan, comenzó a funcionar hacia 1950. Barbara adquirió su primer West Highland White Terrier a la edad de 13 años a partir de Mrs. Winant, del criadero Edgerstoune. En 1954 importó a Ch. Cruben Dexter, que se convirtió en el macho a seguir, además de ser un Best in Show. Otro perro que importó, Ch. Elfinbrook Simon, que no fue profeta en su tierra, se convirtió en el Best in Show en Westminster en 1962 y añadió otros 26 Best in Show a su nombre, además de tener una gran influencia como macho. Los machos y las hembras de su criadero han sido una fuerza importante dentro del mundo de los West Highland White Terrier en América durante muchos años. Mrs. Keenan es, además, una juez muy conocida.

Naomi y Jim Eberhardt fueron criadores y exhibidores activos durante muchos años. Consiguieron, aproximadamente, 75 West Highland White Terrier campeones americanos, han participado de forma activa en el club de la raza y ambos son jueces de varias razas. Hace algunos años fui a mi primera Montgomery County Show en Pennsylvania y el clima era muy frío y húmedo (desde entonces aprendí que éstas pueden ser las condiciones climáticas predominantes en esta exposición, de forma similar a la mayoría de las exposiciones inglesas). Mrs. Eberhardt me dio unos fantásticos pequeños calentadores para las manos como los que utilizaban las personas que van de acampada. Los puse en mi bolsillo y pensé que me había alegrado el día, además de haber salvado, probablemente, mi vida. Desde luego, admiré a los americanos por tener estos interesantes artilugios y por ser lo suficientemente listos como para traérselos a una exposición canina.

Han habido muchos criadores activos de West Highland White Terrier en América, y hay libros de John Marvin y de Anna Katherine Nicholas que nos ofrecen una detallada historia de la raza en los EEUU.

En Canadá, el primer West Highland White Terrier inscrito en el libro de orígenes fue una perra, en 1909. Victor Blochin, del criadero Bencruachan fue el propietario del primer West Highland White Terrier ganador de la categoría de Grupo en Canadá. Se dedicó a la cría desde los años 30 a los 50 y sus perros dieron origen a muchos criaderos canadienses, incluyendo el criadero de Mrs. J. H. Daniell-Jenkins.

El criadero The Rouge, de Mr. y Mrs. Daniell-Jenkins, muy activo, fundado en 1948, y Mrs. Jenkins trabajó codo con codo con Mrs. B. G. Frame, del criadero Winston de los EE.UU. Ella era una juez de exposiciones caninas muy ocupada y popular por toda América del Norte, donde un exhibidor ya sabía que observaría al perro competente y cuidadosamente. Falleció en 1992.

Penny-Belle Scorer ha tenido West Highland White Terrier la mayor parte de su vida. Mrs. Daniell-Jenkins la invitó a visitar su criadero de The Rouge, y más tarde, Penny-Belle se convirtió en miembro del West Highland White Terrier Club of England, bajo los auspicios de Mrs. Jenkins. Su primera importación fue Ch. Arnholme Almost an Angel, que tiene como descendientes más de 20 campeones. Su Can. y Am. Ch. Biljon Bisbee consiguió su título en una semana y se convirtió en el West Highland White Terrier número 2 de Canadá y en el Terrier número 5 de 1984. En 1985 importó a Brierlaw Blaze a Trail, que se convirtió en el West Highland White Terrier número 1 de Canadá en 1986, 1987 y 1988. No sólo obtuvo su campeonato canadiense, sino que además añadió los campeonatos americano y de las islas Bermudas a su nombre.

Los West Highland White Terrier en el mundo

Los West Highland White Terrier fueron expuestos por primera vez en Australia en 1964. Durante aquella década, los perros eran importados de Inglaterra, incluyendo algunos perros provenientes del criadero Wolvey. Australia dispone de un grupo de criadores dedicados que tienen buenos perros y el futuro de la raza en este país está en buenas manos.

Los West Highland White Terrier se han vuelto también populares en los países escandinavos. Barbro Eklund trajo a los West Highland White Terrier a su criadero sueco de Scottish Terrier. En 1962, Birgitta Hasselgren compró su primer West Highland White Terrier a Mrs. Eklund, y éste fue el inicio del criadero Tweed. Su Eng. Swed. Ch. Tweed Tartan Caledonia ha sido padre de muchos campeones ingleses y suecos. Louise Westerberg, del criadero Smash, también ha criado a muchos campeones. Swed. Ch. Smash Scallyway fue el Terrier número 3 en Suecia en 1989. Ch. Smash Turbo fue el West Highland White Terrier número 1 en 1991 y ganó varias veces el Best in Show.

Los West Highland White Terrier han estado en Finlandia desde los años 30, pero la raza adquirió popularidad en los años 80, cuando el número de miembros en el West Highland White Terrier Club superó el número de 400. En los años 60, Ch. Wolvey Proton fue importado por Marita Palmo y su nombre aparece en muchos pedigrees, hasta los años 80. Las inscripciones en el libro de orígenes alcanzaron cifras récord en los 70, pero comenzaron a disminuir en los años 80. De nuevo, en los 90, la raza creció gracias a muchos criadores activos y dedicados.

En Noruega, el primer West Highland White Terrier fue importado de Inglaterra en 1931. En 1984, Olac Moon Falcon fue importado y se convirtió en ganador del múltiple Group y del Best in Show. El West Highland White Terrier Club de Noruega, un club no oficial, tiene más de 175 miembros, y en 1989 la raza tenía 191 inscritos, incluyendo 23 animales importados. Aunque los números todavía son pequeños en Noruega, la popularidad de la raza está aumentando.

Derek Tattersall, del prestigioso criadero Olac de Inglaterra, tiene interés por la raza en los países escandinavos y ha escrito en detalle acerca de esto en su libro Westies Today.

El West Highland White Terrier se ha convertido, en menos de 100 años, en una raza muy querida en todo el mundo. Continúa estando en buenas manos en Norteamérica, Europa y Australia. Inglaterra continúa siendo su patria, pero hoy día hay perros superiores por todo el mundo.

Apariencia General

El West Highland White Terrier es un perro pequeño, fuerte y de buena osamenta. Tiene la cabeza redonda y unas orejas pequeñas y erguidas acabadas en punta. El pelo es duro y totalmente blanco.

Su peso es aproximadamente de 5 a 11 kg y su altura media es de 28 cm a la cruz. Su cola típicamente en “forma de zanahoria” no debe ser cortada. La cola suele medir entre 6 y 14 cm.

Tienen una dura y densa capa interna de pelo que contrasta con una capa externa de pelo áspera de aproximadamente 5 cm de largo. Su manto de pelo requiere regularmente cuidados y preparación. Algunos Westies tiene brandy stains (manchones ligeros de color morado porque son teñidos pero algunas ocasiones son verdes) en la espalda y/o patas, si bien es aceptado no es deseable en ejemplares destinados para la reproducción. Su pelaje natural es de largo medio y un tanto desgreñado como el del Cairn Terrier.

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