Yorkshire Terrier, conoce la raza, consejos

El Yorkshire Terrier es un agradable perro de compañía. Muy sentimental, sabe transmitir lo que quiere a sus dueños. Tiene un carácter amigable, lo que le hace llevarse bien con la mayoría de animales, aunque pueda mostrarse un poco tímido al principio.

Requiere de un cuidado especial con su pelaje, a poder ser, un cepillado diario.

Al Yorkshire puede adaptarse a espacios cerrados, pero como todos los perros le gusta poder dar paseos largos para gastar la energía que lleva dentro.

Su peso no llega a los cinco kilos, y la esperanza de vida es de 15 años.

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El Yorkshire Terrier (también llamado Yorkie) es una raza de pequeño tamaño que ha servido como inspiración y modelo de multitud de prendas de ropa canina y peinados de lo más variopintos.

El Yorkshire Terrier se creó en Inglaterra a mediados del siglo XIX en función de las necesidades de los cazadores. Los repetidos cruces entre diversas razas dieron como resultado un perro más pequeño y alerta, rápido en la madriguera y con la caza, y a la vez fácil de esconder en caso de ejercer la caza furtiva. Muy pronto, el Yorkshire Terrier gustó a los burgueses de la región y la raza empezó a presentarse en las exposiciones caninas.

Carácter – Convivencia – Comportamiento – Educación:

El Yorkie es divertido, juguetón, afectuoso, curioso y muy listo. Le encanta que le mimen y se lleva genial con los niños a cambio de que éstos no le tiren del pelo u orejas. Por su condición de Terrier, le encanta salir al exterior y dar largos paseos.

Es un excelente animal de compañía. Posee las características de valor y tenacidad propias de los terriers, y su tamaño pequeño le hace ser muy manejable. Sabe comunicar sus sentimientos e intenciones. No le gusta estar solo.

El Yorkshire Terrier tiene muy potenciado el instinto de protección positivo para estimular en los humanos una actitud favorable hacia ellos. Es un perro de una gran vivacidad e inteligencia que puede llegar a intuir el estado de ánimo de su amo. Es muy fiel pero tiene un temperamento un tanto brioso (dado su pasado de cazador de roedores) y suele tornarse caprichoso y desobediente cuando está excesivamente consentido.

Es un perro y, como todos, necesita ejercicio físico, todo el que se le pueda dar (en relación con sus capacidades). Se puede tener en casa como cualquier otra mascota pero ellos prefieren lugares amplios y ventilados. Además, suele tener muy buena relación con niños y personas mayores. Es un buen guardián y protege muchísimo a su amo.

Algún tipo de “Yorkie” suele tener mucho miedo cuando conoce a una persona nueva, son muy tímidos al principio pero a poco pierden el miedo y se vuelven más confiados y enérgicos.

También, es un perro cazador por lo que puede ser utilizado perfectamente como perro de caza menor, ya que gracias a su tamaño, puede entrar perfectamente en una madriguera de conejo y hacerse con la presa.

El Yorkshire Terrier admite gustosamente a toda clase de gente . Es un alma confiada que comparte su cariñosa forma de ser con cualquier persona amable y con el suficiente buen humor como para pasar algo de tiempo con él. A los Yorkshire Terrier les gusta, sobre todo, la gente.

Se llevan bien con la mayoría de los perros, no son exclusivistas ni egoístas. Se recomienda a los propietarios que supervisen la relación de sus Yorkshire Terrier con los perros mayores. Aunque su Yorkshire Terrier no estará asustado de un perro de mayor tamaño, como un Dobermann o un Pastor Alemán, quizá el perro grande no sea consciente de su propia fuerza. Muchos Yorkshire Terrier han sido dañados por perros de mayor tamaño que, de forma juguetona, los cogieron en la boca o les pusieron una pata encima. Una vez que el perro de mayor tamaño se da cuenta de que el Yorkshire Terrier es un perro, al igual que él, querrá «charlar» con él, prescindiendo de la superior belleza del Yorkshire Terrier.

Aunque no tiene la talla de un perro guardián, el Yorkshire Terrier es muy protector de su casa y su gente. Sigue poseyendo todo el fuego de sus ancestros terrier: no es miedoso a pesar de su pequeña estatura. Un Yorkshire Terrier a quien se incite expondrá su genio y su disposición de ánimo cuando se encuentre protegiendo la casa, el coche o el jardín de su propietario.

Los Yorkshire Terrier tienen una memoria de elefante. Una vez que se cruce usted con un Yorkshire Terrier y él le considere como su enemigo, nunca olvidará sus transgresiones.

A los Yorkshire Terrier les gusta, sobre todas las cosas, la diversión. No son rencorosos, a pesar de sus ademanes serios cuando las cosas se ponen feas. Como la mayoría de perros miniatura, el juego es una forma de vida. Los juegos simples, como hacer rodar una pelota, perseguir una cuerda, coger un hueso, etcétera, hacen que el Yorkshire Terrier sea un compañero alegre al que a todos nos gusta tener cerca. Esta personalidad extravertida, junto con su actitud juguetona, hacen que sea el perro ideal tanto para la gente joven como para la mayor. Los saltos del Yorkshire Terrier por los muebles y la persecución de ratones y otros enemigos imaginarios entretendrán incluso al más apagado de los invitados.

Los niños y los Yorkshire Terrier son camaradas por naturaleza. Dado el pequeño tamaño de los Yorkshire Terrier, es necesario tener precaución. La mayoría de criadores recomiendan que los Yorkshire Terrier de mayor tamaño (incluso de más peso que el límite de 3,2 kg) sean los elegidos en los casos de familias con niños. Como los niños tienden a ser un poco salvajes con sus juguetes (y con los perros miniatura), se les debe enseñar que el Yorkshire Terrier es un ser vivo y frágil.

La gente mayor también adora a los Yorkshire Terrier. Sus simpáticas bufonadas y sus maneras gentiles hacen que sean adecuados para aquellos que tiene que quedarse en casa y para aquellos menos predispuestos a salir a hacer jogging con sus perros por la playa o por el parque. Los Yorkshire Terrier pueden hacer mucho ejercicio dentro de casa, con algún paseo ocasional por el jardín. Son ideales para la gente que vive en un apartamento o para los que habitan en pisos pequeños sin mucho trato con el exterior.

De todas formas, cuando al Yorkshire Terrier se le permite salir al mundo exterior, se lo toma con entusiasmo. Después de todo es un Terrier, y la palabra terrier proviene del latín tierra. A los Yorkshire Terrier les encanta jugar sobre la hierba. Son excavadores con talento, de eso puede estar seguro. La raza agradecerá todos los deportes propios de los terriers de mayor tamaño.

Aunque el Yorkshire Terrier no pesa tanto como el Dandie Dinmont Terrier ni tiene las piernas del Airedale Terrier, la juguetonería y el valor de sus ancestros terrier sigue corriendo por sus arterias.

La mayoría de los propietarios de Yorkshire Terrier admiten que tener uno es contagioso. Los Yorkshire Terrier no son grandes perros de familia, sino que forman parte de la familia. Los propietarios consideran a sus Yorkshire Terrier como si fueran un niño más de la casa. Dado el tamaño del Yorkshire Terrier y su enorme corazón y carácter, no es sorprendente que los propietarios se muestren pendientes del compañerismo y el cariño que les brinda su Yorkshire Terrier. Así pues, muchos amantes de los Yorkshire Terrier se hacen con toda una familia de ellos.

Mientras que la mayoría de criadores hablarán de los planes de su criadero, es raro oír que un criador de Yorkshire Terrier hable de una «perrera». El Yorkshire Terrier es un compañero casero que siempre vive entre la familia, totalmente inmerso y ocupado en la rutina familiar diaria.

Los Yorkshire Terrier medran con el programa familiar. Saben, por instinto, quién llega antes a casa, y de la misma manera saben cuando alguien llega tarde o no está en casa. Este perro familiar no puede dormir si una de las personas a las que quiere todavía no ha regresado. Mientras que un Yorkshire Terrier siente un especial cariño hacia su amo o su ama (como todos los perros, aquel que le da de comer y que le cuida recibe una especial consideración), todos los miembros de la familia son tenidos en la más alta estima.

Para cuidar al Yorkshire Terrier como se merecey cubrir todas sus necesidades al completo, debemos adquirir productos variados de gran calidad. Algunas marcas de pienso han desarrollado una selección bastante amplia de alimentación específica para Yorkshire Terrier, descúbrela en petclic.es.  

Cuidados y Salud:

El Yorkie es muy pícaro y hace falta que el dueño sea firme en sus decisiones, sino ya no habrá manera de cambiar las malas costumbres del perrito.

Si se tiene un Yorkshire Terrier de pelo largo y se quiere tener el manto bien cuidado hace falta un abundante cepillado y peinado diario.

El Yorkie sufre los mismos problemas que otras razas tan pequeñas, como luxación de rótula dislocación de tibia, problemas de columna vertebral e hidrocefalia congénita. También es propenso a padecer problemas digestivos y diarreas.

El Yorkshire Terrier, esta raza tiene tendencia a padecer algunos problemas oculares hereditarios. Entre los más comunes son las cataratas, la atrofia progresiva de retina, la queratoconjuntivitis seca o la queratitis ulcerativa.

Dos problemas ortopédicos que afectan frecuentemente a los perros miniatura y a otras razas pequeñas son la enfermedad de Legg-Calve-Perthes y la luxación patelar. La enfermedad de L-CP, que se observa frecuentemente en los Yorkshire Terrier jóvenes, tiene una alta incidencia en la raza. La enfermedad provoca una cojera en la articulación de la cadera como resultado del colapso de la cabeza del fémur. Muy frecuentemente, en nueve e cada diez casos, sólo una extremidad está afectada. Parece ser que es hereditaria, aunque la investigación veterinaria todavía no ha llegado a una conclusión. La luxación patelar, en términos más comunes significa que la rótula está dislocada. Aunque es hereditaria, no suele representar un problema grave. Los casos varían mucho dependiendo de la laxitud de la rótula. En el caso de los perros jóvenes se suele recomendar la cirugía antes de que el problema se agrave y provoque una artritis.

La enfermedad de Von Willebrand (EvW) es una enfermedad congénita que se observa en muchas razas de perros. La EvW consiste en un problema de la coagulación sanguínea.

Desgraciadamente, la enfermedad es cada vez más común en el Yorkshire Terrier. Los veterinarios y los criadores han notado que se han dado muchos casos en los últimos tiempos, particularmente en perros de más de cinco años de edad. No a todos los perros con la EvW se les diagnostica como padecedores de tal problema, y esto depende del nivel de coagulación. A algunos perros no se les diagnostica hasta que se presenta un problema durante una operación quirúrgica (lo más frecuente es que sea durante una operación de castración o de esterilización). Dependiendo del nivel del factor de la coagulación, el perro puede estar o no afectado. Ningún Yorkshire Terrier con la EvW debería ser incluido en los programas de un criador.

A pesar de todo ello, el Yorkshire Terrier es un perro saludable y adaptable.

La esperanza de vida de un Yorkshire Terrier de un tamaño de 2kg a 4kg es de hasta 15 años, más de ahí se considera extraordinario. Los Yorkshire Terrier de menos peso, menor a 2kg (4,4lb), suelen tener un vida más corta, rondando entre los 9 años y 12 años.

Se recomienda siempre para la cría, machos y hembras de pesos similares. Lo recomendable es que el macho pese algo menos que la hembra, naturalmente no es recomendable juntar una hembra de 1kg con un macho de 3kg ya que este puede dar crías grandes que dificulten la gestación de la hembra.

Historia:

Mientras que la Revolución Industrial condujo a la mayor parte del mundo hacia la consecución de lo mayor y lo mejor, algunos talentos preclaros buscaban lo menor y lo mejor. El Yorkshire Terrier es una destacable creación humana de mediados del siglo XIX, en un tiempo en que los cinófilos británicos cruzaban varios tipos de Terrier para desarrollar perros bellos y adaptados a sus necesidades. En los condados de York y Lancaster apareció la raza que conocemos como Yorkshire Terrier en su forma más reconocible. Las primeras exposiciones para los terriers miniatura de Gran Bretaña empezaron en 1860 y los «Yorkshire Terrier» de estos dos condados textiles se contaban entre los primeros ganadores de los trofeos.

Qué razas contribuyeron a la creación del Yorkshire Terrier sigue planteando un gran debate. Entre las posibles tenemos al English Toy Terrier, al Maltés, al Skye Terrier, al Dandie Dinmont Terrier y a dos razas extintas conocidas como el Paisley Terrier y el Clydesdale Terrier. Se describe al Paisley Terrier como de menor tamaño que el Skye Terrier y de dorso más corto, con una coloración grisácea y con un pelaje más áspero. El Clydesdale Terrier también se parecía Skye Terrier actual, con sus características orejas erectas con mucho pelo, con un pelaje que le llegaba hasta el suelo de color azulado oscuro, con manchas de color fuego en la cara, en las extremidades y en los pies. Tanto el Clydesdale Terrier como el Paisley Terrier eran formidables cazadores de ratas que eran usados por los mineros para matar las ratas que había en los pozos y que les molestaban mientras trabajaban. A los Terrier de Clydesdale, de Paisley y de Skye se les debe la longitud del pelaje del Yorkshire Terrier, al Maltés la capa y el reducido tamaño, y al Manchester negro y fuego (English Toy Terrier) por su coloración. La textura sedosa del pelaje del Yorkshire Terrier podría haber procedido de los perros de pelaje más largo que participaron en estos cruces, aunque el Paisley Terrier y el Clydesdale Terrier tenían un pelaje áspero. Cuando nacían cachorros con el pelaje sedoso en las camadas de Paisley o Clydesdale Terrier, eran eliminados hasta que empezó el capricho por los perros con el pelaje sedoso. Estas dos razas de terriers de pelaje áspero comenzaron a perder popularidad y su número empezó a decrecer significativamente.

Aunque nuestros Yorkshire Terrier son hoy día muy apreciados como perros para exposición y como animales de compañía, hay algo más que un pequeño espíritu luchador en su sangre. Los que fueron los primeros ejemplares de terriers ingleses miniatura eran feroces cazadores de ratas que trabajaban codo con codo con los mineros para matar a estos roedores, sin mostrar miedo ni respeto hacia su presa. Esos perros no sólo tenían la función de matar ratas, sino que también lo hacían para la diversión de las personas. Hacia finales del siglo XIX, los concursos de matar ratas fueron muy populares. Los pequeños terriers negro y fuego, con su fino pelaje y su feroz temperamento, mostraron ser muy buenos para matar con rapidez a sus enemigas. Los perros luchaban contra el reloj y tenían que matar el mayor número posible de ratas en un tiempo dado. Algunos eran capaces de eliminar un par de cientos de ratas en sólo diez minutos. La excitación por el correr de la sangre y por los atroces chillidos de las ratas hicieron que este entretenimiento de los apostadores fuera tan popular como muchos otros «deportes», entre los que se incluían el acoso de toros, las peleas de gallos y las peleas de perros.

Peter Eden, de Manchester (Inglaterra), ha sido aclamado, quizá erróneamente, como el principal «fabricante» del Yorkshire Terrier, incluso antes de que la raza adquiriese este nombre. Eden no sólo era un experto criador de Pugs (Carlinos) y de Bulldogs, sino que también era uno de los mejores jueces de los certámenes de belleza canina. Su semental clave se llamaba Albert y ganó varios premios en las exposiciones cuando era un perro joven. Albert, el primer ejemplar de Yorkshire Terrier inscrito en el Libro de Orígenes del Kennel Club compitió como Terrier Escocés (Scotch), como Yorkshire Terrier y como Terrier de pelo quebrado (Broken-haired Terrier). La influencia de Eden sobre la raza fue, sin duda, considerable, aunque probablemente no fue el verdadero «ingeniero » del Yorkshire Terrier. Se dice que compraba perros a las gentes de Yorkshire y que los usaba en su programa. Estamos seguros de que era un excelente criador. Los perros de Mr. Eden fueron los primeros en poseer la deseable capa azul sedosa marcada con la coloración caoba en la cabeza y las extremidades y con el mechón de pelo de la cabeza cayéndoles sobre los ojos. De hecho, el gran perro de Mr. Eden, Albert, aparece en el pedigree de Huddersfield Ben muchas veces a ambos lados, siendo un doble tatarabuelo.

Aunque Mr. Eden disfruta de la fama de crear la raza Yorkshire Terrier, no recibe más elogios que Mrs. M. A. Foster por exponer a sus perros y ganar en el ring de exposición. Mrs. Foster adquirió a Huddersfield Ben y lo expuso con entusiasmo, igual que los otros perros que ella crió. Ben ganó casi cien premios junto con Mrs. Foster. Otro de los perros estrella de Mrs. Foster era conocido como Champion Ted, que fue ganador de casi 300 premios. Pesaba 2,25 kg y fue el Yorkshire Terrier número uno durante seis años. Nació en junio de 1883. No es sorprendente que fuera hijo de Ben, y en su tiempo nadie fue mejor que él como semental. Mrs. Foster promocionó a la raza ganando airosamente en el ring de exposición y poniendo cachorros prometedores en las manos de recién llegados con entusiasmo al mundo de las exposiciones caninas. Mrs. Foster hizo por la raza Yorkshire Terrier, allá hacia 1860, lo que sólo podemos esperar que hagan los mejores criadores por los nuevos propietarios de hoy día: animar y orientar a los nuevos amantes de la raza, y enseñarles la responsabilidad y los cuidados adecuados.

Mrs. Foster crió a sus Yorkshire Terrier con el máximo cuidado, presentó los perros cuando estaban en plena forma y sólo exponía los perros con el tipo belleza deseable. Al contrario que muchos expositores de hoy día, que participan en el ring con perros de segunda categoría, Mrs. Foster abrió caminos para la raza Yorkshire Terrier. Nunca se la vio favorecer a perros de calidad inferior. Además, fue la primera mujer invitada para ser juez en una exposición. Esto ocurrió en 1889. Aunque su actividad en este deporte era bien conocida, no se había oído una mujer antes que juzgara en estas prestigiosas pruebas.

Llegados a este punto en el desarrollo de la raza, el peso fijado para los perros oscilaba entre 3,6 y 4,5 kg, lo que suponía una fuerte reducción desde el peso original de hasta 6,8 kg. Estos perros de menor tamaño, como los criados por Mr. Eden y Mrs. Foster, representan la tendencia que tomaría la raza durante sus primeras décadas. La sensibilidad victoriana por lo pequeño y bello tuvo un efecto duradero sobre la raza y los perros ya crecidos pesaban a veces entre 0,9 y 1,4 kg.

Mientras que la primera exposición canina, en Newcastle-on Tyne, sólo disponía de categorías para los perros de muestra (pointers y setters), la exposición de Birmingham del año siguiente incluyó a los terriers miniatura. Birmingham, por cierto, es donde se celebra actualmente la exposición más antigua y prestigiosa: el Crufts Dog Show. Los Yorkshire Terrier estuvieron presentes en la exposición, aunque no bajo su nombre de raza. Los nombres que generalmente se les aplicaba en estas categorías de terriers miniatura eran «Escoceses » o «Terrier de pelaje quebrado». Los ancestros de nuestros Cairn Terrier, Scottish Terrier, Dandie Dinmont Terrier y Skye Terrier eran también incluidos dentro de estas categorías. No fue hasta que se estableció el Yorkshire Terrier Club en 1898 que los perros participaron bajo la nomenclatura uniforme de «Yorkshire Terrier».

El término «terrier miniatura» (toy terrier) parece haber iniciado un verdadero escándalo para aquellos interesados en el Yorkshire Terrier. Como muchos de los antepasados que contribuyeron a la creación de la raza Yorkshire Terrier eran perros pendencieros y de pelaje áspero, ciertos aficionados prefirieron que el Yorkshire Terrier fuera un verdadero terrier de trabajo. La otra facción, llevada por sus ideales victorianos, buscó un perro pequeño de pelaje sedoso, adecuado para calentar el regazo de los demás, en lugar de exterminar las alimañas de los establos. Este grupo deseaba un perro miniatura y no un terrier. Algunos habitantes de Yorkshire, famosos por ser gente del mundo de los perros trabajadores e inteligentes, querían un exterminador de ratas competente que fuera también hermoso.

Así pues, la primera hornada de estos perros de Yorkshire fue elaborada cruzando a los valientes y talentosos terriers de pelo quebrado con los, de alguna manera, poco comunes Clydesdale Terrier, que no se comportaban peor en los rings de matar ratas. No hay duda de que hubo que hacer bastantes añadiduras a la receta, como mínimo seis tipos diferentes de terriers, para conseguir, finalmente, al obediente y deseado Yorkshire Terrier: un encantador perrito de color azul y fuego capaz de realizar su trabajo. Podría parecer que el largo pelaje del Yorkshire Terrier dificultaría su labor de matar las ratas bajo tierra. Esto no fue necesariamente así, ya que algunos historiadores dan a entender que el largo pelaje dio a los mineros algo que asir para levantar al perro del suelo. A medida que la raza Yorkshire Terrier se fue desarrollando, la controversia entre el perro de tipo terrier y el de tipo miniatura se desvaneció, ya que muchos trabajadores decidieron que el Yorkshire Terrier era un excelente perro trabajador, a pesar de su hermoso aspecto. Hoy día, la raza sigue siendo el cordial pequeño terrier, aunque su carácter atractivo y dulce se ha convertido en el sello de su fama. La capacidad del Yorkshire Terrier para, hoy día, proporcionar calor en la casa de su propietario, sobrepasa sus habilidades para mantenerla limpia de alimañas.

Lady Edith Windham-Dawson siguió los pasos de la gran Mrs. Foster. Lady Windham era criadora de Yorkshire Terrier de la mejor calidad y también era juez de exposiciones caninas, algo que comenzó a hacer hacia los años 30. Los perros que llevaban el afijo del criadero de Lady Windham (Soham) ganaron varios premios en Gran Bretaña y en Irlanda.

El Yorkshire Terrier fue una de las primeras razas que fue reconocida como tal por el recién fundado Kennel Club en 1873. De todas formas, pasó un cuarto de siglo antes de que se escribiera el primer estándar de la raza. Fundado en 1898, el Yorkshire Terrier Club fue creado para escribir un estándar para la raza. El estándar de la raza es una descripción escrita del aspecto que debería tener el espécimen ideal de esa raza. Es utilizado por los jueces y los criadores como guía para valorar a los perros en el ring de presentación de las exposiciones de belleza y debido a ello en los programas de cría. El estándar de la raza, escrito por el club de la raza, es aceptado y adoptado por el Kennel Club. El estándar original del Yorkshire Terrier, escrito en 1898, permaneció vigente hasta 1950. Las cambiantes tendencias en la raza, iniciadas por la controversia acerca de la coloración correcta y deseable y por la creciente popularidad de la raza, dieron lugar a revisiones (que afectaban sobre todo a la coloración azul metálica oscura y no azul plateada).

El Yorskshire Terrier en los EE.UU.

El primer perro azul y fuego en los EE.UU. fue Belle, una perra que nació en 1877 y que era propiedad de Mr. A. E. Godeffroy. Belle fue inscrita en un libro de registro perteneciente a A. N. Rouse antes de que se fundara el American Kennel Club. Otras dos importaciones de aquellos primeros tiempos, y que estaban entre los primeros en el libro de orígenes del AKC se llamaban Jim y Rose, y ambos procedían de crías realizadas en Escocia. Eran propiedad de J. A. Nickerson y de R. R. Bushell, de Boston (Massachusetts).

La raza se estableció en los EE.UU. gracias a los esfuerzos de varios criadores de todos los extremos del país, y los perros fueron presentados en muchas de las exposiciones más prestigiosas de país. Esos pequeños perros de color azul y fuego de categoría impresionaron a muchos jueces influyentes dentro del mundo de la afición por los perros.

Hacia los años 50, la raza se tornó considerablemente importante y los perros de exposición por excelencia barrieron en las exposiciones nacionales. Muchos de estos impresionantes perros llevaban el afijo del criadero Wilweir, propiedad de Janet Bennet y de Joan Gordon. El Yorkshire Terrier Club of America fue aceptado por el AKC en 1958. El club corrigió el estándar del Kennel Club inglés, que fue aprobado por el AKC en 1966 para los EE.UU.

La exposición del Westminster Kennel Club, que se celebra anualmente desde 1877, es la exposición canina más antigua del mundo. Este evento ameridetrás del Kentucky Derby en cuanto a antigüedad en América se refiere, atrae a más de 2.500 perros cada año en el Madison Square Garden, en Nueva York. Esta competición no tiene tantos participantes como la Exposición Canina Crufts, aunque la iguala en prestigio. Sólo un Yorkshire Terrier ha ganado el Westminster, y le llevó a la raza más de 100 años conseguirlo: Ch. Cede Higgins, propiedad de Barbara y Charles Switzer, se alzaron con esos honores en 1978.

En españa existe el Club Español de Yorkshire Terrier (CEYT).

Apariencia General

El Yorkshire Terrier es un perro compacto y pequeño que pesa menos de 3,5 kg. Tiene la cabeza pequeña y las orejas en forma de “v” llevadas erguidas. La cola se suele amputar a una longitud mediana. El pelo es de longitud moderada, recto, brillante, fino y sedoso. En la cabeza el color es leonado dorado intenso y en el resto del cuerpo, azul acero oscuro.

La estatura oscila entre los 30 y 40 cm a la cruz y el peso entre los 2 y loa 4 kg.

Existen Yorkshire de más tamaño y viceversa, pero en todo caso solo existe una raza de Yorkshire y esa es la del ejemplar que ronda los 3kg en edad adulta. El peso mínimo que pueden llegar alcanzar son entre 800g (0,8kg – 1,7lb) y llegar a un máximo de incluso los 7kg , en todo caso el peso apropiado es el de los 3kg, si pesa más o menos, aun así, se siguen considerando un auténtico Yorkshire Terrier.

El Yorkshire Terrier denominado Toy que en inglés significa ‘juguete’ no está registrado como una raza más. Hay una creencia popular que dice que existen tres tamaños de Yorkshire: Toy, Estándar y Grande. La realidad es que el Yorkshire Terrier es un perro que debería de pesar entre 3kg a 4kg no existe otra raza más.

Los Yorkshire de tamaño muy reducido suelen sufrir de enanismo y raquitismo así como tener patologías cardíacas.

Muchas exposiciones caninas en los que participa el Yorkshire Terrier están limitadas a un peso mínimo de unos 2kg (4,4lb), las más exigentes solo aceptan ejemplares que ronden los 3kg (6,6lb) edad adulta.

El cráneo es más bien plano y pequeño, no muy prominente o redondo en la región facial. El hocico no debe ser demasiado largo. Provisto de una trufa negra azabache, la mandíbula posee mordida de tijera. Es decir, que los incisivos superiores caen exactamente por delante de los inferiores. También puede ser de otra manera, en la que los dientes caen arriba de los inferiores.

Tiene las pequeñas orejas en forma de V invertida y los ojos, medianos, oscuros, brillantes con una expresión muy inteligente y no prominentes. El borde de los párpados debe ser oscuro.

El pelaje es abundante y largo, color rojo fuego y azul acero.

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